<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626</id><updated>2011-07-07T14:06:37.794-07:00</updated><title type='text'>Expreso de Hogwarts</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Katchiannya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ea2PNIOcTB4/ShNaFT6IUMI/AAAAAAAAACk/RQ5oBDCUw84/S220/2l9k2vr.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>62</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1606872614138927465</id><published>2009-09-12T22:22:00.001-07:00</published><updated>2009-09-12T22:22:14.101-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>teste&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1606872614138927465?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1606872614138927465/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1606872614138927465' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1606872614138927465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1606872614138927465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/09/teste.html' title=''/><author><name>Katchiannya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ea2PNIOcTB4/ShNaFT6IUMI/AAAAAAAAACk/RQ5oBDCUw84/S220/2l9k2vr.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-5004159577632686032</id><published>2009-04-24T07:25:00.001-07:00</published><updated>2009-06-25T12:09:09.741-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,153)"&gt;Como lo prometí, aquí va otro post de esta maravillosa historia. Haré un esfuerzo sobrehumano para tratar de publicar un día fijo a la semana, pero por ahora me es algo difícil. Apenas sepa prometo informarles del día para que no se cansen de esperar y especular. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frida miró a su alrededor. El pequeño apartamento que le proporcionaron los siervos del Señor Tenebroso era sorprendentemente acogedor. Hasta llegaba a ser irónico que hombres tan dados a causar dolor al prójimo pudieran haberse preocupado por un detalle aparentemente tan insignificante como su comodidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró por la ventana del cuarto. La capital inglesa estaba completamente iluminada. Aun pareciendo un montón de puntos luminosos, la joven no pudo dejar de pensar lo bonita que parecía ser esa ciudad. Estaba segura de que le iba a gustar mucho vivir ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a la sala de estar. Había pasado las últimas dos horas hablando con Ludovic, Rigel y Agamenon, montando el perfil completo de su víctima y planeando todos los detalles para el acercamiento. Miró las notas resultantes de la reunión desparramadas sobre la mesa. También había algunas fotos. Tomó una de ellas y observó cada detalle del rostro y del cuerpo del hombre que debería conquistar y traicionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primogénito de los Black-Thorne era alto y fuerte, tenía una abundante cabellera castaño rojiza y bellos ojos verdes. Podría ser peor, pensó para sí misma... Por lo menos Aldebarán era un hombre bastante atractivo. En su trabajo para Voldemort cuando estaba en Europa Continental hizo cosas mucho peores, algunas de las cuales todavía la atormentaban. Aquello después de todo hasta podía volverse placentero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bebió un vaso de agua y se dirigió hasta el cuarto para dejarse caer sobre su cama. Ahora que estaba sola en la oscuridad no necesitaba sostener más la pesada máscara que la acompañaba en el día a día. Lloró copiosamente abrazándose las rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró los ojos y vislumbró en los sitios recónditos de su memoria a una pequeña niña rubia, de no más de cinco años de edad, que estrechaba fuertemente contra su pecho una muñeca de trapo que era casi un despojo. Sus padres discutían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;—¿Crees que esto es justo? —gritaba el hombre con fuerte rebeldía en su voz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;—Cálmate, Tomek. Entiendo lo que quieres decir, pero para todo hay una solución.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;—¿Solución? ¿Solución? ¿A quién quieres engañar? ¡Mira a tu alrededor, Graznya, no ha quedado nada! ¡Nada! ¿Crees que es fácil para mí ver la decadencia de nuestra familia? Soy un noble, crecí rodeado de criados, acostumbrado al lujo y a la abundancia... Me repugna ver hasta dónde hemos llegado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;—Pero la culpa no es tuya, amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;—¡Por supuesto que no! Es del maldito gobierno que encarceló y ejecutó a mi padre, aparte de apoderarse de todos nuestros títulos y bienes como compensación por los crímenes cometidos por él. ¡Quisiera que el Barón nunca se hubiese metido con ese maldito mago, o por lo menos que el inglés nunca se hubiese cruzado en el camino de los dos! Ahora somos nosotros los que estamos pagando por los errores del viejo. Nadie quiere emplearme por ser su hijo. ¿Cómo voy a mantenerte a ti y a la pequeña Frida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;El hombre comenzó a llorar desesperadamente. Su esposa lo estrechó en sus brazos para consolarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven se movió sobre la cama, mirando entonces el anillo dorado con un solitario rubí. Regalo del maestro. Un ligero temblor le recorrió el cuerpo. Sentía frío, pero no tanto como en su primer año en Durmstrang, cuando tenía sólo once años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Sus compañeros de instituto, tanto los pequeños como los más grandes, actuaban de forma tan extraña cuando ella estaba cerca... Susurros y miradas torvas terminaron por volverse una constante en su vida escolar, pero eso no quería decir que se hubiera acostumbrado a ello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Muchos parecían temerla, como si dentro de Frida existiera un monstruo hibernando, listo para despertarse cuando menos se lo esperara. Otros la trataban con tal reverencia, que era tan aterrador como los que le tenían miedo. Quería entender el porqué...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Hasta que en una clase de Historia de la Magia, la realidad se desplegó ante ella como una luz cegadora. No supo qué fue peor, si las miradas de todos los compañeros volteándose hacia ella o descubrir quién fue verdaderamente su abuelo paterno, tema que era tabú en su casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;El viejo Barón Grygiel había sido uno de los principales capitanes de la batalla de Grindelwald, el temible mago tenebroso que aterrorizó a Europa a principios de siglo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo tuvo sentido en ese momento y la chica se sintió predestinada a seguir el sendero del lado negro de la magia. Estaba en su sangre. Pero eso no podía aceptarlo. ¡Nunca! Lucharía hasta que no le quedaran fuerzas contra un destino tan desgraciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frida se levantó de la cama y caminó impaciente de un lado a otro del cuarto. Estaban emergiendo demasiados recuerdos juntos en ese momento. Sí, estaba en un punto trascendental de su vida. Llegó a Inglaterra y ahora estaba sirviendo directamente a Voldemort. Estaba muy, muy cerca de conquistar todo con lo que siempre soñó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Tenía catorce años. Eran vacaciones de verano. La mayoría de sus compañeros debía de estar viajando por el país o hasta inclusive en el exterior, pero Frida se contentaba con pasar las tardes soleadas en su cuarto, estudiando o tan sólo dejando pasar el tiempo. Sabía que sus padres no podían gastar el poco dinero que conseguían en viajes extravagantes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Se entretenía con su volumen de “Hechizos Avanzados” cuando sintió el grito atronador de su madre. Sintió las piernas volvérsele gelatina y el corazón disparársele. Nunca la había oído gritar así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Avanzó paso a paso por los corredores de la casa heredada de su abuelo, una de las pocas cosas que les quedaron de la amplia fortuna de los Grygiel. Tenía miedo, mucho miedo de lo que iría a encontrar cuando llegase adonde estaba su madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Pero ninguno de los funestos pensamientos que brotaron en su mente a lo largo de su trayecto por el corredor podían haber sido peor que la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Sentada en el suelo del baño estaba su madre, en estado de shock. Las manos de la señora Grygiel cubrían su rostro, apenas pudiendo contener el horror y el llanto, mientras un charco de agua ligeramente rojiza comenzaba a esparcirse por el suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Frida miró hacia la bañera, que ahora servía de tumba para su padre, y supo en ese momento que no había más escapatoria. La mano del Invisible finalmente la había alcanzado y aplastado como un insignificante insecto. Luchó tanto por tanto en tiempo, todo en vano. Aceptó finalmente que su destino pertenecía a la oscuridad. Nunca más podría soñar con ser feliz, con ser amada...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven bruja se sentó nuevamente sobre su cama y se miró fijamente los pies. Sí, el momento estaba llegando y esta vez su familia estaría del lado de los vencedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Como te lo prometí, padre, muy en breve los Grygiel recuperarán su debido lugar de poder en el mundo. Todos nos van a respetar nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué tonta había sido en su infancia, pensó Frida. Pero aquello era pasado, ahora estaba completamente segura de que su destino era la soledad. Un precio pequeño a pagarse para recuperar el nombre de su familia. Había muchas otras cosas de que preocuparse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente en su vida no había lugar para el amor...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-5004159577632686032?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/5004159577632686032/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=5004159577632686032' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5004159577632686032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5004159577632686032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/04/como-lo-prometi-aqui-va-otro-post-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-6614082608497057186</id><published>2009-04-22T07:28:00.000-07:00</published><updated>2009-04-22T07:30:19.425-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Por razones de salud no he podido postear en estas semanas, así que como compensación publicaré hoy post y el viernes habrá otro. Haré todo lo posible para que la publicación sea un día fijo a la semana. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Una densa bruma envolvía la parte externa de la estación ferroviaria, en una pequeña ciudadela del sur de Escocia. Tres señores vestidos distinguidamente esperaban la llegada del siguiente tren. El primero era alto y tenía el cabello canoso y ojos castaño claros, el segundo era bajo, calvo y gordo, mientras que el tercero, ligeramente encorvado, tenía el pelo completamente blanco y sostenía un libro en las manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¡Por Salazar Slytherin, me gustaría saber qué diablos estamos haciendo aquí en esta estación de tren muggle escondida en donde Merlín perdió el bastón! —exclamó el hombre calvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Por qué tanta irritación, Agamenon? ¿Por casualidad todo esto es miedo de que nuestros enemigos nos descubran aquí, aun con nuestros fabulosos disfraces? Por lo menos para eso sirven esos gusanos que el maestro mantiene en las mazmorras: materia prima para pociones multijugos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Por favor, primo, deja los comentarios y las provocaciones para otro momento —dijo el canoso—. Respondiendo a tu pregunta, Star, estamos aquí para recibir a una nueva persona. Ella ya servía al Lord en Europa, y como hizo un trabajo excepcional fue convocada a trabajar aquí en Gran Bretaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Aún así, Ivory, no entiendo por qué estamos esperándola en un lugar infestado de muggles, ni tampoco por qué &lt;i style=""&gt;yo&lt;/i&gt; estoy aquí con ustedes... Después de todo mi especialidad nunca fue el trabajo de campo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sino el administrativo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Vaya, vaya, Agamenon, ¿tienes mejor estrategia para despistar a nuestros enemigos que escondernos en medio de la escoria de animales nacidos sin magia? Y sobre tu presencia aquí, a pesar de que no tienes los mismos valiosos talentos míos y de mi querido primo y prefieras el trabajo administrativo, el maestro cree que puedes ser útil para nuestra actual misión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Y cómo la nueva sierva nos va a reconocer?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Con esto —dijo Ludovic, mostrando el libro que sujetaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¡¿“Fausto”?! —exclamó Star, sorprendido—. El maestro sí que tiene un sentido del humor bastante peculiar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—En realidad la idea fue mía —dijo Black-Thorne, sonriendo maliciosamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Agamenon lo miró horrorizado, tratando de imaginar la reacción de Voldemort frente a esa sugerencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Rigel miró a su primo y sonrió a medias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Te gusta jugar con el peligro, ¿eh, Ludovic?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Qué dices, querido primo... Al maestro no le importó, muy por el contrario, se rió a carcajadas, contento de ser comparado con Mefistófeles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;El tren arribó a la estación exactamente a la hora indicada. La gente fue bajando de a poco y la última persona fue una bella y elegante mujer rubia de límpidos ojos castaños. Usaba un vestido azul claro y un pequeño sombrero del mismo tono. Se acercó entonces lentamente a los tres señores, diciendo con una voz aterciopelada cargada de un ligero acento polaco:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Soy Frida Witoslawa Grygiel. Creo que ustedes son mis acompañantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Ciertamente, señorita Grygiel —dijo Rigel, haciendo una ligera reverencia—. Es un placer conocer a alguien de tan distinguido linaje como usted. Yo soy Rigel Ivory, estos son mi primo Ludovic Black-Thorne y Agamenon Star.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Frida los saludó inclinando la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Esta no es la verdadera apariencia de ustedes —sonrió—. Me alegra ver que estoy rodeada de profesionales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Sí que es muy perspicaz —continuó Rigel—. Tendrá la oportunidad de conocer nuestras verdaderas formas en la guarida del maestro. Y sin más rodeos, vámonos. El Lord la espera ansiosamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;La sala de trono del Señor Tenebroso se encontraba parcialmente iluminada por antorchas de llamas verdosas. Era exactamente así como le gustaba a Voldemort, ayudaba a crear un cierto ambiente que el permitía imponer un aura de terror incluso entre sus siervos. Sentía un inmenso placer en ser temido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;De repente la sala se vio invadida por la presencia de cuatro personas más. El heredero de Slytherin los esperaba hacía un buen tiempo. Agamenon Star, Ludovic Black-Thorne, Rigel Ivory y una bella y grácil joven se arrodillaron humildemente frente al trono de su maestro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Voldemort se levantó y se encaminó hasta la joven. Le sostuvo el rostro con sus manos escuálidas y blancas y la miró con sus fríos ojos rojos. El Señor Tenebroso no pudo dejar de pensar en lo mucho que ella se asemejaba a un cálido y puro ángel. La muchacha no se intimidó, sino que le sostuvo la mirada. Voldemort sonrió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Quién podría imaginar que detrás de una cara tan bella y unos ojos aparentemente tan inocentes se esconde una de mis más despiadadas y frías agentes. Mis representantes en Europa me informaron de tus éxitos. Lo que no me sorprende en realidad, dados tus orígenes. Era de esperarse que fueras tan buena en lo que haces, siendo nieta de quien eres. Siendo así te he llamado a trabajar aquí en Gran Bretaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Y aquí estoy, maestro, lista para servirte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Yo sé que sí, querida. Pueden levantarse todos —dijo el Señor Tenebroso, regresando a su asiento—. Como dije antes, tus hazañas en Europa me impresionaron mucho, por eso te hice venir aquí. Eres la persona perfecta para una misión muy especial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Finalmente recibiré &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Marca"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;la  Marca&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;, milord? —preguntó la hechicera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—No, aún no. Te necesito completamente incólume para la misión. Recientemente algunos de nuestros espías dentro del Ministerio de Magia local pasaron a ser blanco de sospecha de nuestros enemigos y tuvieron que ser &lt;i style=""&gt;reubicados&lt;/i&gt;, si es que me entiendes. Y con eso perdimos una valiosa fuente de información. Y ahí es donde tú entras...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Voy a trabajar en el Ministerio, señor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—No, tenemos algo más elaborado en mente. Lo que quiero que hagas es acercarte a un funcionario del gobierno. Sabes, Frida —dijo Voldemort, sonriendo maliciosamente—, muchos más secretos fueron revelados en la cama que en sesiones de tortura. Es una táctica que ya hemos utilizado anteriormente con grandes resultados. Por tanto creemos que este sería un trabajo ideal para tus talentos únicos. Y tenemos la víctima perfecta para ti, ¿no es verdad, Ludovic?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Sí, milord —concordó Black-Thorne, sin esconder su satisfacción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—El hermano mayor de Ludovic y primo de Rigel es auror. Con los datos proveídos por ambos, tú vas a seducirlo y tratar de descubrir todo lo que él sabe. Agamenon está aquí porque, dado su trabajo en los bastidores de nuestra orden, será capaz de proporcionarte los documentos falsos que necesitarás para la tarea y también será tu contacto cuando no te sea necesario reportarte directamente a mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Maestro —inquirió ella—. Como no voy a recibir &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Marca"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;la  Marca&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;, me gustaría saber cómo hará para contactarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Ya me encargué de todo —respondió el Señor Tenebroso, extendiéndole a Frida un pequeño anillo dorado con un solitario rubí incrustado—. Es un sustituto de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Marca. Siempre"&gt;&lt;st1:personname productid="la Marca."&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;la Marca.&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt; Siempre&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt; que te solicite el anillo quemará en tu dedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Muy ingenioso, milord —celebró Ludovic—. Nadie sospecharía de una joya con los colores de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Casa"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;la  Casa&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt; de los enemigos de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Serpiente."&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;la Serpiente.&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Voldemort sonrió ante el elogio y continuó hablando:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Espero, querida, que no te esté pareciendo esta tarea degradante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Frida mantuvo el rostro impasible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—En absoluto, milord, es un honor servirlo y servir a vuestra causa de la mejor manera que me es posible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Si me permite la palabra, señor —interrumpió Rigel—. Entienda, señorita Grygiel, que esta es una misión mucho más ardua de lo que se imagina. Mi primo Aldebarán es un hombre muy reservado, romper sus defensas emocionales no será un trabajo fácil. Por eso la hemos elegido, sus talentos como espía son loables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Y cómo voy a acercarme a tan distinguido señor? —preguntó ella sin un resquicio siquiera de emoción en su voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Incluso en períodos de guerra, políticos continúan siendo políticos —dijo Ludovic con desdén—. Los idiotas todavía creen que las cenas elegantes son la mejor solución para reunirse e intercambiar ideas. Es por eso que estamos siempre en ventaja. El próximo mes habrá una de esas grandes pérdidas de tiempo. Con la ayuda de sus superiores en Europa y algunos otros agentes infiltrados, pudimos colocarla como secretaria personal del embajador mágico de Polonia. Creo que a través de él no será difícil para alguien con sus dotes conseguir una invitación para la tal fiesta. A pesar de esos recientes incidentes con nuestros informantes, conseguimos descubrir que mi hermano será el responsable de la seguridad del evento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 26.95pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Ya entiendo adónde quiere llegar, Black-Thorne —dijo la polaca y, dirigiéndose a Voldemort, completó—: Siendo así, milord, apenas puedo esperar para comenzar mi trabajo —y esbozando por primera vez en toda la conversación un leve trazo de emoción, sonrió perversamente—. Estoy segura de que será... divertido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-6614082608497057186?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/6614082608497057186/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=6614082608497057186' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6614082608497057186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6614082608497057186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/04/por-razones-de-salud-no-he-podido.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7109498472353165467</id><published>2009-03-12T13:10:00.000-07:00</published><updated>2009-03-12T13:12:20.058-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elizabeth estaba sentada en su escritorio en el Cuartel General de Aurores rodeada de fotos, mapas e informes. La situación estaba cada vez más complicada, pues a cada día que pasaba más difícil era prever cuáles serían los siguientes pasos de los mortífagos. Felizmente ella consiguió importante información en su última misión, pero aún así sentía que no era suficiente. Estaba realmente preocupada. La mañana que pasó con Nicholas fue tan agradable... Deseaba que la vida fuera así de simple.&lt;br /&gt;Pensar en Nick la hizo sonreír. Fue cuando un hombre alto, de ojos verdes, cabello castaño rojizo y semblante muy serio se sentó frente a ella.&lt;br /&gt;—¿Qué pasa?&lt;br /&gt;—Nada... —respondió la muchacha, tratando de mantenerse seria, pero un leve temblor en su voz la traicionó.&lt;br /&gt;El otro arqueó una ceja, ligeramente desconfiado.&lt;br /&gt;—Betsy, te conozco desde el día que naciste. Dudo que haya alguien que te conozca mejor que yo, ni siquiera nuestra madre. Y hace ya un buen tiempo que te quedas a veces con esa cara embobada. Es la misma que tenías hasta hace poco.&lt;br /&gt;—Está bien, Aldo, te lo cuento —dijo Betsy, sonriendo. Apartó algunos papeles que estaban sobre la mesa para acercarse a su hermano mayor—. Es que conocí a un muchacho. Y, bueno, nunca me sentí así antes. Creo que estoy enamorada.&lt;br /&gt;El auror dejó escapar una sonrisa discreta en las comisuras de los labios.&lt;br /&gt;—¡Eso es verdaderamente estupendo! —exclamó, posando cariñosamente la mano sobre el hombro de su hermana—. ¿Por qué no me dijiste nada?&lt;br /&gt;—Es porque él es muggle y temí que no lo aprobaras —Betsy bajó la cabeza, ligeramente azorada.&lt;br /&gt;—¿Por qué no, Betsy? —dijo Aldebarán en tono tranquilizador. Podía entender los recelos de su hermana, aunque fueran infundados en lo que a él respectaba—. Sabes que yo no soy como nuestros padres o Ludovic. Lo importante para mí es tu felicidad. Y por tu cara, el chaval está haciendo un buen trabajo. Quiero conocerlo.&lt;br /&gt;La muchacha miró a su hermano, aliviada. Ahora se daba cuenta de lo tonta que había sido al ocultárselo a Aldo. Su hermano siempre fue un cimiento en su vida, alguien en quien podía confiar plenamente. Y ya que pudo revelarle finalmente “el gran secreto” a su hermano, nada más justo que pasarle la ficha completa de su novio.&lt;br /&gt;—Su nombre es Nicholas Johnson y es escritor de libros de fantasía y ficción. Es el tipo más dulce, simpático, cariñoso y encantador que he conocido —dijo con una mirada soñadora.&lt;br /&gt;—Por lo visto la cosa sí que es seria.&lt;br /&gt;—Mucho más de lo que te imaginas... —respondió con convicción.&lt;br /&gt;El semblante de Aldebarán retomó la habitual expresión rígida.&lt;br /&gt;—Entonces, Betsy, tienes que estar preparada para la tormenta que vendrá. Y preparar a tu novio también. Sabes que nuestros padres nunca lo van a aceptar... —dijo, grave.&lt;br /&gt;—Lo sé, Aldo, lo sé... —respondió Elizabeth, aprensiva.&lt;br /&gt;—Pero no te preocupes, yo voy a estar de tu lado.&lt;br /&gt;La joven se sintió reconfortada al oír eso. Tal vez, con el apoyo de su hermano, sus padres fueran un poco más tolerantes en lo que respectaba a Nicholas. Aldo hacía tanto por ella, quería ser capaz de retribuirle de la misma manera algún día. Quería que fuera tan feliz como lo era ella con su novio.&lt;br /&gt;—¿Y tú, hermano, cuándo es que vas a encontrar a alguien para ti?&lt;br /&gt;Una leve sombra pasó discreta por los ojos de Aldebarán. Tan rápida e imperceptible que Elizabeth no llegó a notarla.&lt;br /&gt;—No tengo espacio en mi vida para ese tipo de cosa. La única pasión que me basta ahora es mi trabajo —dijo tan solamente, manteniendo el tono de voz normal para que su hermana no sospechara lo mucho que ese tema le incomodaba—. Tengo que irme, Betsy, tengo una reunión importante con otros aurores. Y es mejor que tú vuelvas al servicio, parece que estás bien ocupada también. Después hablamos más.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7109498472353165467?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7109498472353165467/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7109498472353165467' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7109498472353165467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7109498472353165467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/03/elizabeth-estaba-sentada-en-su.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-6939592385492218627</id><published>2009-03-05T15:19:00.000-08:00</published><updated>2009-03-05T15:25:37.802-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Capítulo 4&lt;br /&gt;Encuentros y desencuentros&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—¿Dónde tenía yo la cabeza? Debería haberte llevado a almorzar en un restaurante elegante... ¡Sería mucho más romántico!&lt;br /&gt;—Estás bromeando, ¿verdad? Toda mi vida frecuenté lugares llenos de reglas y etiquetas... Pero aquí... ¡Es sencillamente FANTÁSTICO! Esta es una de las mejores citas que he tenido. Nunca antes fui a un lugar tan maravilloso.&lt;br /&gt;Nicholas se rió del entusiasmo de Elizabeth.&lt;br /&gt;—Efectivamente no estabas exagerando cuando dijiste que tu madre era como un ogro, ¿eh? Quiero decir, ¿qué tipo de padres nunca llevaron a su hija a un parque de diversiones?&lt;br /&gt;Elizabeth se rió en respuesta y le dio un enorme mordisco a su algodón dulce, diciendo enseguida:&lt;br /&gt;—Te garantizo, amor, que este sería uno de los últimos lugares que la señora Marguerite iría a frecuentar.&lt;br /&gt;—Vaya, hablando así hasta me da miedo ser presentado a la fiera.&lt;br /&gt;Betsy casi se atragantó al oír ese comentario. Como Nicholas era muggle, ciertamente tendría serios problemas en presentarlo a su familia, principalmente porque sus padres eran magos tradicionalistas y conservadores, adeptos férreos a la pureza de sangre. Pero era tan feliz desde que conoció a Nick; no quería pensar en eso ahora. Trató de cambiar de tema.&lt;br /&gt;—Sabes, me encantaría ir de nuevo a ese juego... cómo es su nombre... ¿Colina rusa?&lt;br /&gt;—Es montaña rusa, amor. Eres tan graciosa a veces, confundiendo las cosas más simples del mundo —dijo él, dándole un beso en la mejilla, cerca de la comisura de los labios.&lt;br /&gt;—¿Sólo recibo eso? —dijo ella, haciendo un piquito.&lt;br /&gt;—Bueno, en realidad el beso sólo fue un premio extra para mí. En realidad quería comerme el pedacito de algodón dulce que tenías ahí.&lt;br /&gt;—Ay, no puedo creerlo —dijo ella, carcajeándose—. Al parecer ya se volvió una tradición quedarme con la cara sucia de comida en nuestras citas.&lt;br /&gt;Nicholas miró a Elizabeth con inmensa ternura. Era de veras una chica especial; lo supo desde la primera vez que puso sus ojos en ella. A veces ella parecía una niña, como si estuviera conociendo el mundo por primera vez. Otras veces Betsy emanaba una fuerza tan grande que hacía a Nick sentirse como hipnotizado.&lt;br /&gt;La tomó entonces de la cintura y acercó su rostro al suyo para darle un largo y apasionado beso.&lt;br /&gt;—¿Y ahora, crees que recibiste lo que merecías? —preguntó.&lt;br /&gt;—Por supuesto —dijo ella, mirándolo cariñosamente con sus brillantes ojos verdes.&lt;br /&gt;—¿De veras quieres ir de nuevo a la montaña rusa?&lt;br /&gt;—Querer quiero, pero debo ir a trabajar. Mi descanso era sólo por la mañana. Más tarde paso por tu casa, ¿Está bien?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-6939592385492218627?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/6939592385492218627/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=6939592385492218627' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6939592385492218627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6939592385492218627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/03/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4424276789594112288</id><published>2009-02-20T14:17:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T14:18:07.797-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No era la primera vez que Elizabeth iba al cine. Cierta vez, durante las vacaciones escolares, cuando todavía estudiaba en Hogwarts, Marion le presentó el séptimo arte. Muchos podían pensar que para un mago, acostumbrado a las fotos mágicas que tenían movimiento, el cine sería algo bastante banal. Pero para Betsy las películas eran mucho más que fascinantes. Le parecía sorprendente el modo como los muggles, sin magia, lograban unir imágenes aparentemente inconexas y crear historias, a veces hasta crear cosas que para los magos eran reales, pero que para los muggles existían sólo en la imaginación. Para ella el cine era otra forma de magia. Magia muggle.&lt;br /&gt;Nicholas parecía entusiasmado con la película. Había hablado en serio al decir que era una de sus favoritas. Le explicó a Elizabeth, animado, quién era la actriz principal, una joven llamada Audrey Hepburn, considerada un símbolo de la elegancia y talento en los años sesenta. Tejió mil elogios al director y al guionista, sin entrar en detalles de la historia para no arruinarle la sorpresa a Betsy.&lt;br /&gt;Ésta se limitó a sonreír, se sentía tocada ante toda esa pasión demostrada por el joven.&lt;br /&gt;Al llegar al cine, luego de comprar el combo básico de “refresco y palomitas”, se dirigieron a la sala de proyección. Las luces se apagaron lentamente y en la tela comenzaron a aparecer las primeras imágenes en blanco y negro de la película; una joven princesa, en viaje diplomático por Europa, aburrida y cansada de las obligaciones de su vida de nobleza, decide huir durante su estadía en Roma y hacerse pasar por una chica normal. En una de esas coincidencias típicas de películas de Hollywood, termina topándose con un periodista cuyo trabajo era cubrir la visita de ella por la ciudad. Terminan enamorándose y viviendo uno de los días más bonitos y significativos de sus vidas.&lt;br /&gt;Elizabeth miró la pantalla enternecida, pareciendo completamente atrapada en la historia. Nicholas, por su parte, miraba a la joven con cariño, sonriendo al percibir lo mucho que le estaba gustando a ella la película. Quería que esa noche fuera perfecta y especial.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, Betsy se apoyó contra el hombre del joven. Nick cerró los ojos por unos segundos y sintió el dulce perfume de la muchacha y la suavidad de sus rizos escarlatas rozándole el rostro. Le pasó un brazo por el hombro. A Elizabeth no le incomodó, sino que se acurrucó más contra él. Nicholas deseó que ese momento durara eternamente.&lt;br /&gt;Los créditos finales comenzaron a aparecer y las luces se encendieron. La joven pareja se dirigió hasta la salida. Elizabeth permaneció en silencio. Nicholas temió que, a pesar de toda su concentración durante la película, al final no le hubiera gustado.&lt;br /&gt;—¿Qué te pareció? —preguntó aprensivo.&lt;br /&gt;Elizabeth lo miró y sonrió levemente.&lt;br /&gt;—Me encantó, no podía haber sido más perfecta…&lt;br /&gt;—Qué bueno —dijo Nick, aliviado—. ¿Y entonces, quieres ir a algún otro lugar? Hay una boîte aquí cerca que es muy buena.&lt;br /&gt;—Ya oí hablar de ella, tengo un primo en segundo grado que vive por aquí cerca, él y sus amigos acostumbraban a frecuentarla en nuestras vacaciones escolares. Pero no, gracias, hoy no estoy con mucho ánimo para boîtes.&lt;br /&gt;—¿No te gusta bailar?&lt;br /&gt;—¡Muy por el contrario, me encanta! No sé… hoy querría algo más tranquilo… ¿Te importaría que sólo caminemos un poco y charlemos?&lt;br /&gt;—Claro que no… Será estupendo platicar contigo.&lt;br /&gt;Los dos caminaron a pasos lentos por las orillas del río Támesis. Sorprendentemente el cielo estaba límpido, sin una sola nube siquiera. Era una bella noche estrellada.&lt;br /&gt;Nicholas hablaba compulsivamente, mucho por el nerviosismo causado por la situación, un poco para impresionar a Elizabeth. Ésta trataba de escucharlo atentamente, ora sonreía, ora hacía algún comentario. En cierto momento Nick tomó la mano de la muchacha sin darse cuenta. A Betsy le hizo feliz ese gesto. Sin embargo, aunque la cita estaba resultando ser muy agradable, vuelta y media un pensamiento insistente le afligía el corazón. Nicholas no pudo dejar de notar los ocasionales lapsus de Elizabeth durante el transcurso de la conversación.&lt;br /&gt;—¿Algún problema? Espero no estar aburriéndote —dijo, sonriendo débilmente.&lt;br /&gt;Elizabeth lo miró por algunos segundos. Había mucho afecto en su mirada. Luego bajó los ojos y respondió:&lt;br /&gt;—No, no estoy aburrida... Es que no consigo sacarme el final de la película de la cabeza...&lt;br /&gt;—Perdona, no quería que estuvieras triste por cómo terminó.&lt;br /&gt;—No estoy triste... Es que, bueno, entiendo que ella tuvo que volver a su vida de princesa, pues era la única heredera y tenía muchas obligaciones para con su pueblo. Pero ¿tú crees que, si ella tuviera hermanos, si las cosas fueran diferentes...&lt;br /&gt;—¿Ellos podrían haber terminado juntos y felices? Pues no veo por qué no. Ellos se amaban. ¿No es eso lo que importa?&lt;br /&gt;—Pero ellos eran de mundos tan... tan distintos —comentó ella.&lt;br /&gt;La película le había llegado a lo hondo, no sólo por la belleza de la historia, sino también porque le hizo pensar en la situación de ella y de Nicholas. Betsy no era una princesa, Nick tampoco era un plebeyo, pero sí pertenecían a mundos distintos. Elizabeth creció en un mundo de magia y encantamiento, mientras que Nick fue criado en un mundo regido por explicaciones lógicas y racionales. ¿Será que habría alguna posibilidad de que la relación de los dos se volviera algo más serio y diera resultado?&lt;br /&gt;—Betsy, ¿quieres que sea bien, bien sincero? Esa historia de mundos distintos como impedimento para la felicidad de una pareja me parece una tremenda estupidez. Ponte a pensarlo: toda relación amorosa consiste en dos personas que provienen de mundos distintos, ya que provienen de familias diferentes, con historias de vida y formaciones diferentes... No son diferencias sociales, religiosas, económicas ni de ningún tipo lo que van a impedir que dos personas que se aman sean felices. Creo que con mucho esfuerzo y complicidad todo es posible.&lt;br /&gt;Elizabeth lo miró sorprendida. Sus ojos se llenaron de lágrimas y no pudo contener la emoción frente a esas palabras.&lt;br /&gt;—¿Qué ocurre, Betsy? ¿Dije algo malo? No quise hacerte llorar —Nick estaba asustado.&lt;br /&gt;—Estoy bien —dijo ella, tratando de tranquilizarlo—. ¿Tienes idea de lo maravilloso que eres?&lt;br /&gt;—Maravillosa eres tú, yo sólo soy un tonto, más adicto a la literatura y películas antiguas de lo que la mayoría de la gente cree normal para alguien de mi edad.&lt;br /&gt;Nicholas tomó entonces el rostro de Elizabeth y le limpió las lágrimas de las mejillas con los pulgares. Sus miradas se encontraron y un silencio profundo cayó sobre ambos. Era el momento perfecto. Nick acercó su rostro lentamente al de Elizabeth. La joven bruja cerró los ojos. Sus labios se encontraron en un contacto suave y cálido. Se abrazaron más fuertemente. El viento nocturno los envolvió con un lazo invisible, uniéndolos, mientras se entregaban a ese tierno y apasionado beso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4424276789594112288?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4424276789594112288/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4424276789594112288' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4424276789594112288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4424276789594112288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/02/no-era-la-primera-vez-que-elizabeth-iba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4934295605624380653</id><published>2009-02-11T15:42:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T15:46:21.894-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-size:130%;" &gt;Al fin les traigo un capítulo nuevo de esta linda historia. Espero que lo disfruten y comenten. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Capítulo 3&lt;br /&gt;La princesa y el plebeyo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los últimos rayos del sol del crepúsculo bañaban las casas cuadradas del suburbio londinense. Una joven de cabello rojizo tocaba el timbre de una casita de tejas anaranjadas. Parecía un poco ansiosa, pues apretaba frenéticamente una mano contra la otra. Fue recibida por una joven negra de ojos almendrados, que tenía su misma edad.&lt;br /&gt;—¡Betsy, llegaste temprano, chica!&lt;br /&gt;Ésta le dirigió una sonrisa medio embarazosa.&lt;br /&gt;—Es que no quiero atrasarme... Va a ser la primera vez que tengo una cita con Nick después de aquel día en el café... No quiero causar una mala impresión.&lt;br /&gt;—Hum... Entonces el chaval es mucho más interesante de lo que imaginé. ¡Por la forma como estás, creo que esta historia va a terminar en boda!&lt;br /&gt;—¡Mari! ¡Qué dices! —Elizabeth enrojeció completamente—. Apenas nos conocemos...&lt;br /&gt;—Cálmate, Betsy —dijo Marion, divertida—. Sólo estaba bromeando. No pensé que fueras a quedar igual que un pimentón...&lt;br /&gt;—Cambiando de tema, ¿dónde están tus padres? Los he echado mucho de menos.&lt;br /&gt;—Están allá en el fondo, tomando el té. Mientras vas a verlos, yo voy a estar en el cuarto separando algunas prendas para ti.&lt;br /&gt;Clarence y Josephine Peterson eran muggles de nacimiento y aún así aceptaron con naturalidad y orgullo el que su única hija fuera una bruja. Elizabeth los adoraba, casi como si fueran parte de su propia familia. Ellos eran tan distintos a Marguerite y Pericles. Los padres de Marion eran cariñosos, alegres y buen humorados. Siempre trataron a Betsy con mucho afecto y la hacían sentirse acogida. Muchas veces la joven bruja se sentía más en casa en compañía de la familia de su amiga que en la suya propia.&lt;br /&gt;Al llegar al pequeño pero acogedor y florido jardín del fondo, Elizabeth vio al matrimonio de mediana edad sentado en una mesita redonda, saboreando con placer sus tazas de té mientras charlaban despreocupadamente.&lt;br /&gt;—¡Tío Clary, tía Josie! —saludó mientras se acercaba a ellos y los abrazaba.&lt;br /&gt;—Mi niña, estamos tan contentos por ti —dijo la madre de Marion, una señora muy guapa, que todavía conservaba el porte elegante de los tiempos de juventud cuando practicaba ballet—. Por fin vas a salir de la concha en la que estuviste encerrada en este último tiempo.&lt;br /&gt;—Josie tiene razón, estábamos preocupados. Mari nos contó lo compulsivamente metida que estás en tu trabajo. La vida no es sólo obligaciones, aún eres joven y necesitas divertirte —completó el señor Peterson, un hombre bonachón y de voz grave, pero muy simpático.&lt;br /&gt;—Mari exagera, tíos, ustedes conocen su tendencia en agrandar las historias que cuenta.&lt;br /&gt;—Así como te conocemos a ti y tu exacerbado sentido de la responsabilidad, Betsy —dijo Clarence.&lt;br /&gt;Elizabeth se calló, sabía que el padre de su amiga no estaba mintiendo y, más que eso, estaba de acuerdo con él que tal vez, de vez en cuando, no le haría mal relajarse un poquito.&lt;br /&gt;Percibiendo la seriedad que se abatió sobre la joven, la señora Peterson dijo:&lt;br /&gt;—Es mejor que subas a arreglarte. No te preocupes, que apenas llegue el joven lo atenderemos —y le guiñó un ojo pícaramente.&lt;br /&gt;Betsy sonrió y se fue hasta el cuarto de Marion. Cuando llegó allá se deparó con montañas y montañas de ropa sobre la cama de su amiga.&lt;br /&gt;—Puedes elegir —dijo Marion, animada.&lt;br /&gt;«Realmente, siempre exagerada», pensó risueña. Pero no podía quejarse, Marion le estaba haciendo un enorme favor. Como estaba saliendo a escondidas, pues él era muggle y no iba a ser aceptado por sus padres, Elizabeth les mintió que pasaría la noche en casa de su hermano mayor. Ni la ropa de la cita podía llevarse, sino terminaría levantando sospechas.&lt;br /&gt;Después de mucho buscar y probarse, Elizabeth optó por un top rojo sangre y una falda negra. Conservó en el cuello la cadenita con el dije en forma de hada, regalo de su hermano Aldebarán.&lt;br /&gt;—¿Qué tal? —preguntó.&lt;br /&gt;—¡Perfecta! Creo que Nicholas va a quedar boquiabierto cuando te vea. Y hablando de nuestro estimado escritor, es mejor que bajemos, ya debe haber llegado y estará siendo cocinado a fuego lento por mis padres.&lt;br /&gt;—No es para tanto, Marion… —dijo Betsy, riendo.&lt;br /&gt;—¡No estoy bromeando! Son estupendos, pero cuando se trata de criticar pretendientes, son terribles. Deberías oír lo que mi padre le dijo a mi último novio.&lt;br /&gt;—¿Aquel motoquero melenudo? El tío Clary lo mencionó por arriba.&lt;br /&gt;—¿Lo ves? Sólo mira el prejuicio de papá. Sólo porque él usaba chaqueta de cuero y tenía el pelo largo no quería decir que fuera gamberro. Tch... tch.&lt;br /&gt;—No tienes remedio, ¿eh, Mari? Puedes ser cualquier cosa menos convencional.&lt;br /&gt;—No hablemos de mí ni mi compleja vida amorosa. Hoy es tu noche, amiga.&lt;br /&gt;Al bajar a la sala de estar, Betsy y Marion se encontraron a Nicholas sentado frente al matrimonio Peterson. Quien mirara desde afuera podría pensar que el pobre muchacho estaría siendo interrogado.&lt;br /&gt;—Mira, ahí están —dijo Clarence al notar la llegada de las chicas.&lt;br /&gt;Nicholas se levantó y sonrió al ver a Elizabeth.&lt;br /&gt;—Estás preciosa.&lt;br /&gt;Betsy desvió la mirada, visiblemente cohibida.&lt;br /&gt;—Gracias.&lt;br /&gt;Se despidió de su mejor amiga y de los padres, agradeciéndoles inmensamente por toda su ayuda. Ya en la calle, se volvió hacia Nick y comentó:&lt;br /&gt;—Espero que no hayan pegado muy fuerte...&lt;br /&gt;—¡Qué dices, los padres de tu amiga son estupendos!&lt;br /&gt;—Puedes decirme la verdad, no me molesta.&lt;br /&gt;—Bueno —dijo él, rascándose la cabeza—, ellos tejieron una lista enorme de consejos y recomendaciones para nuestra cita... Pero quitando eso fueron realmente unos amores.&lt;br /&gt;—Lo sabía —rió Betsy—. Ellos son algo protectores... Me consideran parte de la familia… Si así son conmigo, imagínate con Marion… ¿Y entonces, adónde vamos?&lt;br /&gt;—Pensé en llevarte al cine. Van a exhibir una repetición “La princesa y el plebeyo”. ¿Ya la viste?&lt;br /&gt;—No, todavía no.&lt;br /&gt;—Es una de mis películas románticas preferidas. Espero que te guste.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4934295605624380653?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4934295605624380653/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4934295605624380653' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4934295605624380653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4934295605624380653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/02/al-fin-les-traigo-un-capitulo-nuevo-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1430217168425977365</id><published>2009-01-28T15:06:00.001-08:00</published><updated>2009-01-28T15:07:50.434-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La brisa nocturna soplaba sobre el rostro de la joven hechicera. Apoyada contra el balcón exterior del comedor de la mansión Black-Thorne, Elizabeth apreciaba el paisaje, inmersa en sus pensamientos. Todavía podía escuchar la voz de Alastor Moody, su jefe en la Subsección de Infiltraciones, Búsqueda y Captura del Cuartel General de Aurores, gritándole a pleno pulmón sobre los riesgos innecesarios que había corrido al deshacerse de la capa de protección, aun con la intención de proteger a un civil inocente. Sin embargo, el «a pesar de todo fue un buen trabajo» que su jefe agregó enseguida compensó toda el griterío anterior.&lt;br /&gt;O mejor dicho... compensó parcialmente. El rostro de Ludovic todavía invadía sus pensamientos. No tuvo el coraje de contarle a Aldebarán que se encontró con Ludo en la lucha. No sabía cómo su hermano auror reaccionaría con esa noticia.&lt;br /&gt;Fue arrancada de sus devaneos al sentir una mano posarse levemente sobre su hombro.&lt;br /&gt;—¿La visita de los Camposanto es tan aburrida al punto de querer refugiarte aquí?&lt;br /&gt;Elizabeth miró a su padre con cariño y preocupación. El porte altivo de Pericles Thorne decaía a ojos vistas. Su rostro estaba más delgado, su pelo más blanco y se apoyaba con dificultad en su bastón. La enfermedad estaba consumiéndolo mucho más rápido de lo que él se permitía admitir.&lt;br /&gt;—No, papá —respondió—. Sólo estoy un poco cansada. Tuve un día largo en el trabajo. Y esas cenas sociales de mamá son un poco extenuantes. Además, eso no te hace bien. Debería controlarse, es la tercera en menos de dos semanas.&lt;br /&gt;Pericles dejó formarse una sonrisa discreta en su rostro usualmente rígido.&lt;br /&gt;—Ya conoces a tu madre. Ese tipo de cosas es lo que la deja feliz. Los Camposanto son una familia importante de Italia, recibirlos aquí es un placer para Marguerite. Además, sospecho que ella esté tratando de conseguirte un pretendiente con todas estas cenas. Todavía no se resigna a tu ruptura de tu compromiso con el joven Sinn.&lt;br /&gt;Elizabeth bajó los ojos. Su madre apenas le dirigía la palabra desde que decidió terminar el noviazgo, hacía ya más de un año.&lt;br /&gt;—¿Tú también crees que actué mal en esa situación?&lt;br /&gt;El viejo Pericles alzó la cabeza y miró en silencio el cielo nocturno antes de responderle a su hija.&lt;br /&gt;—Confieso que en aquella época quedé consternado, pero hoy, después de mucho pensarlo, acepto que Maxwell no era digno de ti. Pero concuerdo con tu madre en que necesitas casarte. Los Thorne son un linaje matrilineal, tú eres la próxima matriarca del clan y tienes responsabilidades que cumplir, dada tu posición.&lt;br /&gt;La muchacha se mordió ligeramente los labios. Sabía lo importantes que eran las tradiciones y la mantención de la “fuerza y de la sangre” para su padre.&lt;br /&gt;—También tengo mis obligaciones como auror —dijo finalmente.&lt;br /&gt;—Una cosa no excluye a la otra —replicó Pericles, mirando nuevamente a su hija—. Las mujeres Thorne siempre fueron guerreras. Y aunque yo cuestione esa defensa ardiente que tú y Aldebarán tienen por los no magos y mestizos, respeto tu necesidad de luchar. Pero tienes que casarte. Y como pareces no estar de acuerdo con esos posibles pretendientes de tu madre, te recomiendo que comiences a buscar tal vez entre tus compañeros de trabajo. Alguien de una familia tradicional. Uno de los hermanos Prewett, quién sabe.&lt;br /&gt;Elizabeth sonrió, ligeramente roja. Nunca antes pensó en Fabian o Gideon como posibles pretendientes, aunque admitía que ninguno de los dos daba para despreciar. Con todo ese tipo de arreglo era imposible, tanto por parte de ellos como de ella.&lt;br /&gt;—Oh, no, Fabian ya está comprometido con la hija de los Vance, y Gideon... no sé, pero tengo la impresión de que él también ya tiene a alguien, pero es demasiado discreto para comentar sobre el asunto. Mira, papá, te prometo que cuando llegue la hora encontraré a la persona adecuada.&lt;br /&gt;—Espero que sí, Elizabeth. Pero principalmente espero que seas sensata en tu elección. Por favor, no te demores mucho por aquí —dijo Pericles mientras caminaba con dificultad al interior de la casa.&lt;br /&gt;Betsy se inclinó más sobre el balcón. ¿La persona adecuada? ¿Adecuada para ella o para sus padres? Porque desde el día que tomó café con Nicholas Johnson no podía dejar de pensar en él. Y definitivamente él era opuesto a cualquier cosa que sus padres tomaban como correcto.&lt;br /&gt;Se incorporó al notar un punto pardo crecer cada vez más en la oscuridad de la noche. En pocos minutos una lechuza de las torres se posó suavemente a su lado. Llevaba un pergamino atado en la pata.&lt;br /&gt;—Buenas noches, Lennon —dijo ella, acariciando la cabeza del ave—. ¿Qué me mandó Marion hoy?&lt;br /&gt;Al desdoblar la carta de su amiga, la hechicera dejó escapar una cálida sonrisa.&lt;br /&gt;“Él llamó. Quiere encontrarse contigo el viernes de noche. Si no aceptas te juro que te arrojo a un caldero con aceite hirviendo. Besos, Marion”.&lt;br /&gt;Betsy sintió el corazón disparársele involuntariamente. Después de aquella noticia, enfrentarse a cualquier cena aburrida organizada por su madre no haría la más mínima diferencia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1430217168425977365?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1430217168425977365/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1430217168425977365' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1430217168425977365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1430217168425977365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/01/la-brisa-nocturna-soplaba-sobre-el.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-501318309190212709</id><published>2009-01-19T13:32:00.000-08:00</published><updated>2009-01-19T13:34:28.352-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los pasos del muchacho se escuchaban en los corredores. La Real Academia Inglesa parecía un castillo sombrío en esa época de vacaciones.&lt;br /&gt;Fundada en 1816, el lugar funcionó durante casi toda su existencia como un colegio interno, al cual se acoplaba cada campus universitario. A medida que el campus se fue expandiendo, las instalaciones del colegio pasaron también a ser parte de la universidad. Eso hacía apenas diez años, los mismos años en los cuales el establecimiento finalmente dejó de atender exclusivamente a la aristocracia británica, a excepción de algunos pocos pollos mojados que con mucho esfuerzo conseguían una vacante para estudiar en la R.A.I.. Las notas pasaron a tener un peso mucho mayor que los títulos de nobleza en las fichas de admisión de los estudiantes. Pero no por eso la academia dejó de ser una de las instituciones de enseñanza más rígidas y prestigiosas del país.&lt;br /&gt;Nicholas conocía de cabo a rabo las oscuras paredes de piedra de ese lugar. Aun antes de ser aceptado como estudiante allí ya había pasado por esos corredores incontables veces. Ya fuera en las fiestas de docentes, o cuando sus padres no conseguían una niñera y él pasaba las tardes dibujando en el gabinete que los Johnson compartían en el Departamento de Lengua y Literatura.&lt;br /&gt;Mary Johnson era estudiosa de la obra del bardo inglés William Shakespeare y de otros escritores del 1600, como Christopher Marlowe y Ben Jonson. Y Richard se inclinaba por la investigación acerca de la literatura medieval y las variaciones lingüísticas de la lengua inglesa en ese período histórico. Enseñar allí era la vida y la pasión de los dos.&lt;br /&gt;Cuando se graduó en la secundaria, llegó a considerar pedir plaza en Cambridge u Oxford. Tenía las calificaciones suficientes para ello, pero estudiar en la RAI era estar cerca de sus fallecidos padres. Y cuando fue aceptado, no pensó más en ninguna otra alternativa.&lt;br /&gt;Después de unos minutos de caminata, llegó a su destino. En la placa dorada de la puerta de roble se podía leer “Profesor Thomas Hopkins”. Nick llamó a la puerta y oyó en respuesta una voz ronca y ahogada invitándolo a entrar.&lt;br /&gt;Un hombre de aproximadamente unos cincuenta y pocos años, ya parcialmente calvo y entrado en carnes, acomodaba unos papeles sobre el escritorio. Al ver a Nicholas entrar se levantó para saludarlo.&lt;br /&gt;—Mi querido Nick, sé que estás de vacaciones pero me alegro que hayas respondido a mi petición. Siéntate —dijo el hombre mientras señalaba una silla frente a la suya.&lt;br /&gt;—Es siempre un placer charlar con usted. Además, me dijo por teléfono que parecía ser importante.&lt;br /&gt;El hombre se inclinó hacia el joven mientras terminaba de encender su pipa.&lt;br /&gt;—Sí, es importante, Nick. Mucho. Tú sabes que yo era amigo de tus padres. Dick y Mary hacen mucha falta. Como académicos y como amigos. Y dada la relación que yo mantenía con ellos, me siento un poco responsable de ti.&lt;br /&gt;—Entiendo, profesor, y se lo agradezco.&lt;br /&gt;El viejo Hopkins dio una nueva bocanada a su pipa antes de proseguir.&lt;br /&gt;—Bien, Nick, faltan tan sólo seis meses para que te gradúes y creo que es hora de que comiences a pensar en tu futuro.&lt;br /&gt;El muchacho se removió incómodo en la silla. Comenzaba sospechar cuál era el rumbo que tomaría la conversación.&lt;br /&gt;—Pero ya estoy pensando en eso, señor —respondió, casi en la defensiva—. Quiero ser escritor profesional. Mi primer libro inclusive acaba de ser lanzado.&lt;br /&gt;—Lo supe —continuó el catedrático—. Pero aún así creo que eres demasiado talentoso como para ser sólo escritor. Tienes tanto que ofrecer... Creo que serías un excelente profesor universitario. Estoy seguro de que tus padres estarían de acuerdo conmigo.&lt;br /&gt;Nicholas se contuvo para no irse de allí sin darle una respuesta al hombre. Por más que Hopkins hubiese sido amigo de sus padres, no tenía derecho de tratar de definir lo que era mejor para él y mucho menos de desmerecer la profesión que había elegido.&lt;br /&gt;—Con todo respeto, profesor, pero siendo escritor estaría también ofreciendo algo muy importante a mucha gente.&lt;br /&gt;Thomas arqueó ligeramente una ceja, percibiendo que el joven había interpretado erróneamente sus afirmaciones. En ningún momento había querido ofender a Nicholas, realmente lo tenía en muy alta estima.&lt;br /&gt;—No estoy disminuyendo el valor de tu elección —dijo, disculpándose—. Leí tu libro y realmente tienes talento, no puedo negarlo. Pero recuerda que algunos de tus ídolos, como Tolkien y Lewis, eran escritores Y profesores. Todavía tienes seis meses por delante para saber lo que realmente quieres. Lo que quiero dejarte claro es que la RAI siempre estará con las puertas abiertas para ti.&lt;br /&gt;—De acuerdo —respondió Nicholas, más calmado—. Voy a pensar bien sobre nuestra conversación de hoy. Gracias.&lt;br /&gt;Hopkins se levantó y estrechó efusivamente la mano de Nick.&lt;br /&gt;—No hay de qué, mi estimado joven. Me alegro de oír eso. Te veo entonces cuando comiencen las clases.&lt;br /&gt;—Por supuesto, profesor.&lt;br /&gt;Ya fuera del despacho, Nicholas no pudo contener un suspiro de alivio al verse lejos del viejo Hopkins. Sabía que tenía buenas intenciones, pero no tenía dudas de que ser profesor no era un camino que elegiría. La RAI era la vida de sus fallecidos padres y parte importante de la suya, pero le cabía sólo a él decidir su destino. Además había todo un mundo allá afuera que deseaba conocer como para dejarse enclaustrar entre aquellas paredes de piedra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-501318309190212709?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/501318309190212709/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=501318309190212709' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/501318309190212709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/501318309190212709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/01/los-pasos-del-muchacho-se-escuchaban-en.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-8745492856859719704</id><published>2009-01-10T14:47:00.000-08:00</published><updated>2009-01-10T14:51:15.589-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:140%;"&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;Aquí les tengo un nuevo capítulo de esta historia. Que lo disfruten.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;center&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Capítulo 2&lt;br /&gt;“A hard day’s night”&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elizabeth se encogió al escuchar el estruendo de la explosión a su espalda. Sus ojos recorrieron rápidamente el hall de entrada de la mansión que ella y algunos colegas aurores habían invadido esa tarde, después de una denuncia anónima.&lt;br /&gt;La única luz natural que había en el ambiente provenía de algunas ventanas rotas, próximas a la puerta de entrada. Paradójicamente todos los rincones estaban iluminados por la lluvia de hechizos que se intercambiaban los agentes del Ministerio y los seguidores del Señor Tenebroso.&lt;br /&gt;La joven auror estaba agachada detrás de una mesa tirada que la protegía precariamente. Podía sentir el cuerpo de la niña que protegía temblando violentamente contra el suyo. La niña no debía de tener más de cuatro años de edad. Tenía el cabello completamente rapado, laceraciones y cortes por todo el cuerpo y los huesos eran visibles bajo la piel. Los ojos opacos y embotados denunciaban que ella había sido sometida a malos tratos que ningún niño, ningún ser humano debería sufrir. Ella no estaba mejor que los demás muggles que se encontraban en el lugar.&lt;br /&gt;La batalla entre los aurores y los mortífagos ya duraba un buen par de horas, afortunadamente con la balanza inclinándose sobre los primeros. La mayoría de los cautivos ya habían sido liberados. Desde donde estaba Betsy podía ver a los hermanos Prewett y a Longbottom conducir a algunos rehenes al exterior, en donde un ómnibus mágicamente modificado los aguardaba para ser transportados.&lt;br /&gt;Elizabeth apartó a la niña de su pecho y la obligó a mirarla. Trató de sonreír para tranquilizarla.&lt;br /&gt;—Sé que tienes miedo, querida, pero necesito que te levantes y corras hasta esos muchachos que están en la salida. ¿Puedes hacerlo?&lt;br /&gt;La chiquilla negó con la cabeza. Betsy se encontraba en un dilema. No podía salir de su puesto, pues necesitaba cubrir la retaguardia de los aurores que estaban en la puerta, pero no podía mantener a la niña con ella. Eso retrasaría el rescate de los muggles y también disminuiría la movilidad de la hechicera durante la batalla. Se dispuso entonces a desabotonarse la capa negra de su uniforme. La malla oscura fue especialmente hecha para situaciones como ésa. Era usada en misiones de ataque y servía como un escudo mágico contra la mayoría de las maldiciones conocidas, excepto las tres Imperdonables...&lt;br /&gt;—Mira, presta atención —continuó Betsy, mientras sostenía delicadamente el rostro de la niña y le mostraba la capa—. ¿Ves esto de aquí? Voy a ponértela encima. Si te cubres con ella, los malvados no te van a ver, sólo los chicos buenos que te están esperando en la puerta. Así podrás caminar hasta ellos sin miedo.&lt;br /&gt;La niña asintió y, apenas la bruja la cubrió, salió corriendo en dirección a los otros aurores. En ese mismo instante Betsy se levantó de detrás de la mesa, varita en ristre, y atacó a los mortífagos que tenía a la vista. Absorta en la batalla, apenas distinguió las siluetas de Kamus y Willhelm, quienes avanzaron de un salto en dirección a sus enemigos. Sin ninguna otra víctima en su poder, era cuestión de tiempo para que los mortífagos batiesen retirada, y eso los aurores no podían permitirlo.&lt;br /&gt;Elizabeth oteó nuevamente el recinto, esta vez buscando una brecha para avanzar como su primo y Deveraux lo hicieron. Pero antes de que pudiera encontrar una abertura, notó que uno de los mortífagos se separó del grupo y trató de avanzar hasta la salida, en donde los demás aurores conducían a los prisioneros. Era obvio que él quería minimizar las pérdidas de esa empresa matando a algunos agentes del Ministerio y también a algunos de los ex cautivos.&lt;br /&gt;Kamus y Willhelm estaban alejados y completamente rodeados como para prestar atención al “lobo descarriado”. Le quedaba a Elizabeth impedir que el encapuchado se acercase a los demás. Lanzó un hechizo, que pasó zumbando entre las vestiduras del mortífago. Por muy poco no lo acertó de lleno. Por lo menos pudo llamar su atención. Si el mortífago no estuviera con la cara cubierta por la máscara, la auror se habría sorprendido de la sonrisa que brotó en los labios del hombre.&lt;br /&gt;En vez de lanzar un hechizo, el seguidor de Voldemort corrió rápidamente en dirección a Elizabeth y la empujó puerta adentro a la habitación más cercana al hall. La muchacha perdió el equilibrio y sintió la espalda golpearse pesadamente contra el suelo polvoriento, mientras el mortífago caía sobre ella.&lt;br /&gt;Betsy trató de soltarse mientras el hombre trataba de sostenerla de las muñecas. Después de unos minutos en esa lucha la auror logró propinarle un rodillazo en la boca del estómago al mortífago, quien se soltó de ella, jadeante. Luego de localizar la varita cerca de la pata de una amplia y refinada mesa, la joven giró el cuerpo para recuperar su posición de defensa. Arrodillada, apuntó la varita al encapuchado, quien se levantó aún respirando con dificultad.&lt;br /&gt;—Sabes, habría sido muy fácil matarte en la otra habitación —comenzó el hombre—. Estabas completamente indefensa sin tu capa. Pero tengo que mantener mi reputación para con mis pares. Por eso te traje aquí, lejos de la vista de todos para hablar.&lt;br /&gt;Elizabeth sintió la respiración parársele al reconocer esa voz. Sabía que tarde o temprano ellos se encontrarían en bandos opuestos en el campo de batalla, desde que él fue oficialmente declarado “traidor del Estado”. Pero por más que hubiese imaginado esa escena en su mente millones de veces, ninguna de ellas la preparó para la triste realidad.&lt;br /&gt;—¿Lu... Ludovic? —dijo casi en un hilo de voz.&lt;br /&gt;El mortífago asintió y se quitó la máscara y la capucha, revelando así los ojos verdes y el pelo tan rojo como los que la auror veía en el espejo cada mañana.&lt;br /&gt;—¿Y entonces, hermanita, no me vas a dar un abrazo? Hace casi un año que no nos vemos.&lt;br /&gt;La joven se sintió flaquear por unos segundos. Una mezcla de odio y tirsteza le oprimían el pecho. No pudo contener las lágrimas que se le escaparon, dejando marcado su camino en sus mejillas. Lo que presenció allí ese día... el horror estampado en los rostros de los prisioneros, en el rostro de la chiquilla que hasta pocos minutos atrás tenía abrazada contra ella. Y su hermano era uno de los responsables de esa barbarie... Pero él era su hermano... crecieron juntos, compartieron tantas cosas...&lt;br /&gt;Apretó la varita con ambas manos. Tanta era la fuerza con que oprimía el instrumento mágico que por un momento pensó que la varita se iría a despedazar en sus manos. Cerró los ojos, aún con Ludovic en su mira. Una luz roja se desprendió de su varita. Sin embargo, cuando Elizabeth abrió los ojos, en vez del cuerpo paralizado del mortífago, no vio nada ni a nadie. Él se había aparecido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-8745492856859719704?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/8745492856859719704/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=8745492856859719704' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8745492856859719704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8745492856859719704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/01/aqu-les-tengo-un-nuevo-captulo-de-esta.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2836428682800901645</id><published>2009-01-02T15:53:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T16:00:59.148-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-size:130%;" &gt;¡¡¡Feliz año nuevo para todos!!! Aquí, como verán, estamos de estreno de layout ^^, obra de mi querida colega Carol, una de las escritoras del Expreso original. Disfruten de la última parte de este capítulo. ¡Que pasen muy bien!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nicholas y Elizabeth se sentaron en una mesa próxima a una ventana en una acogedora cafetería en el centro de Londres. El lugar tenía un decorado retro, al estilo de los años 40, que lo hacía todavía más encantador.&lt;br /&gt;Betsy tomaba un capuchino mientras Nick saboreaba un simple café negro. Éste soltó una risa corta.&lt;br /&gt;—¿Qué pasa? —preguntó ella.&lt;br /&gt;—Es que tienes un bigotito de capuchino.&lt;br /&gt;Elizabeth bajó la mirada, avergonzada. Su tez usualmente blanca adquirió un color escarlata.&lt;br /&gt;—Siempre pasa —dijo, limpiándose la boca con una servilleta—. Perdona.&lt;br /&gt;—No tienes de qué preocuparte. Me pareció muy lindo.&lt;br /&gt;Betsy sonrió.&lt;br /&gt;—Bueno, te estaba preguntando en qué trabajas —dijo el escritor.&lt;br /&gt;La joven miró al muchacho sentado frente a ella. Era tan simpático, alegre y atrayente… Hacía mucho tiempo que no se sentía tan libre, tan cómoda con alguien. Lo más extraño era que se conocían hacía tan sólo pocas horas. Aún así no quería mentirle, pero tampoco podía contarle la verdad. Difícilmente Nicholas comprendería su trabajo como auror. Optó por un término medio.&lt;br /&gt;—Trabajo en un banco. En la parte de gestión, ya sabes, reunión y archivamiento de información financiera, cosas así. Pero es algo aburrido. Hablemos de cosas más interesantes… Por ejemplo tu cuento, “La marca carmesí”, realmente me encantó.&lt;br /&gt;—¿No te pareció demasiado sombrío? —preguntó él—. Fueron las palabras de los editores cuando casi cortaron el cuento. Quiero decir, es la historia de un ogro que toma prisionera a la princesa y le devora el corazón todas las noches, y encima dice que lo hace por amor…&lt;br /&gt;Elizabeth asintió. Efectivamente era sombría la trama, pero había un lirismo en esa historia que la fascinó mientras leía, al punto de arrancarle lágrimas.&lt;br /&gt;—Sí, pero su corazón siempre se regeneraba —se justificó—. Y al final la princesa consigue recuperar su corazón y escapar, a pesar de la enorme cicatriz roja que permaneció en su pecho. Puedes llamarme loca o extraña, pero me identifiqué mucho con la protagonista…&lt;br /&gt;—¿Por casualidad tienes algún ogro en tu vida? ¿Algún novio celoso? —preguntó Nicholas en broma.&lt;br /&gt;Betsy se echó a reír. Nunca había pensado en ello hasta ese momento, pero el escritor estaba en cierta forma acertado en sus conjeturas.&lt;br /&gt;—Ahora que lo dices… más o menos. No es un novio, pero sí una madre un poquito exigente.&lt;br /&gt;—Disculpa —Nicholas parecía arrepentido por el comentario—, sólo estaba bromeando, no sabía…&lt;br /&gt;—Está bien, no tienes por qué disculparte —dijo ella, tratando de tranquilizarlo.&lt;br /&gt;Betsy miró para el exterior de la cafetería. Las primeras estrellas comenzaban a despuntar en el cielo londinense. Desgraciadamente tenía que desempeñar el papel de Cenicienta más pronto de lo que deseaba.&lt;br /&gt;—Tengo que irme —dijo.&lt;br /&gt;—¿Quieres que te lleve hasta tu casa? —preguntó Nicholas, solícito.&lt;br /&gt;—No es necesario… —respondió ella casi en un murmullo.&lt;br /&gt;Le era imposible para él llevarla a su casa, después de todo Nicholas no podía aparecerse, y dada la distancia entre Londres y la mansión de los Thorne, ese era el mejor medio de transporte. Al mirar la cara desolada del joven, Betsy impulsivamente hizo algo que hasta a ella misma le  sorprendió: se inclinó sobre la mesa y besó a Nick en la mejilla.&lt;br /&gt;Fue el turno de Nicholas de ponerse rojo. El gesto de la muchacha lo tomó por sorpresa e hizo que su corazón se disparara nuevamente.&lt;br /&gt;Todo lo que estaba sucediendo allí era una locura, una alegre y dulce locura, era verdad. Todavía se preguntaba cómo había reunido coraje para invitar a una completa extraña a salir. No era su forma de ser, usualmente más cuidadoso en cuestiones del corazón. Pero cuando vio a Elizabeth frente a él en aquella fila, estuvo seguro de que era su hada, como la gitana le había predicho cuando era niño. Sabía que era irracional seguir una fantasía infantil, pero sentía que se habría arrepentido si no se hubiera arriesgado a dar un paso mayor al que estaba acostumbrado.&lt;br /&gt;—Wow —dijo, embriagado, mientras se pasaba la mano por la mejilla, bien donde la joven le había besado. Le sonrió y Elizabeth le devolvió la sonrisa—. ¿De veras tienes que irte?&lt;br /&gt;—En serio no puedo quedarme… Ya estoy un poco atrasada. Hoy hay una importante cena en casa con algunos amigos de mis padres y mi madre se va a molestar inmensamente si no llego pronto.&lt;br /&gt;—Bueno, si no te puedo llevar a casa, ¿podré llamarte por teléfono? Si quieres verme de nuevo, claro.&lt;br /&gt;—Claro que quiero. No tengo teléfono —tomó una servilleta y anotó unos números— pero mi amiga Marion sí tiene. Ella sabe cómo encontrarme.&lt;br /&gt;Se despidió de Nick con una sonrisa. Luego de salir de la cafetería y mientras buscaba un lugar para aparecerse de vuelta a casa sin ser vista por los muggles, Elizabeth no pudo dejar de pensar que aquel había sido uno de los mejores días de su vida en mucho, mucho tiempo.&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2836428682800901645?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2836428682800901645/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2836428682800901645' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2836428682800901645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2836428682800901645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2009/01/feliz-ao-nuevo-para-todos-aqu-como-vern.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4869146083635462190</id><published>2008-12-24T12:15:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T15:42:49.445-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Bueno, con motivo de la nochebuena hoy no posteamos nuevo capítulo, pero sí les tenemos un regalito especial: dos montajes con los personajes del Expresso. Que lo disfruten y les deseo una muy feliz navidad. Saludos muy queridos, Corina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;a href="http://i59.photobucket.com/albums/g319/Corina_Frasier/Expreso%20de%20Hogwarts/Para%20siempre%20en%20la%20memoria/Parasiempreenlamemoria.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i59.photobucket.com/albums/g319/Corina_Frasier/Expreso%20de%20Hogwarts/Para%20siempre%20en%20la%20memoria/th_Parasiempreenlamemoria.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Elizabeth Black-Thorne (Scarlett Johansson) y Nicholas Johnson (Johnny Depp)&lt;br /&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;a href="http://i59.photobucket.com/albums/g319/Corina_Frasier/Expreso%20de%20Hogwarts/Suenos%20rotos/Sueosrotos.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img  src="http://i59.photobucket.com/albums/g319/Corina_Frasier/Expreso%20de%20Hogwarts/Suenos%20rotos/th_Sueosrotos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Kamus Ivory (Cillian Murphy), Elizabeth Black-Thorne (Scarlett Johansson) y Anabelle Timms (Julia Stiles)&lt;/center&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4869146083635462190?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4869146083635462190/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4869146083635462190' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4869146083635462190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4869146083635462190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/12/bueno-con-motivo-de-la-nochebuena-hoy.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4342024177902124953</id><published>2008-12-17T06:26:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T15:46:50.184-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El amplio galpón en donde se realizaba la feria del libro estaba repleta de gente de las más diversas clases: jóvenes, adultos, viejos, familias enteras que aprovecharon la tarde del sábado para ir al evento.&lt;br /&gt;—Mira a todos aquí. Alegres, serenos, tranquilos… ¡Felices! Hasta parece que es otro mundo —dijo la joven hechicera, con los ojos verdes brillando de admiración.&lt;br /&gt;—Pero pensándolo bien, no deja de ser así, Betsy. Aquí es el mundo muggle, nadie sabe de guerras, mortífagos ni nada por el estilo —respondió Marion—. Y sólo por hoy quiero que te olvides de eso también. Ahora corramos… La fila para los autógrafos ya debe estar inmensa.&lt;br /&gt;En una pequeña carpa blanca, Nicholas Johnson ya se encontraba sentado, rodeado de sus libros y bolígrafo en mano. Parecía deleitado con el momento, ya que estaba dando sus primeros pasos para hacer su gran sueño realidad.&lt;br /&gt;—No sabía que fuera tan joven —comentó Marion.&lt;br /&gt;—Ni tan guapo —dijo Elizabeth con una sonrisa.&lt;br /&gt;Marion miró contenta a su amiga. Desde el fiasco con Maxwell Sinn, el Slytherin que fue prometido de Betsy en Hogwarts, era la primera vez que demostraba un interés —aunque mínimo— por alguien.&lt;br /&gt;La fila para los autógrafos fue avanzando lentamente. Cuando llegó el turno de Betsy, ésta posó el libro abierto frente al escritor y se inclinó en su dirección.&lt;br /&gt;—¿Su nombre por favor? —preguntó el escritor.&lt;br /&gt;Alzó la mirada y notó que un dije con forma de hada se balanceaba en su campo visual. El corazón comenzó a latirle acelerado. Aquella era una tontería infantil, no tenía por qué quedarse tan trastornado por culpa de una cadenita. Ya se había equivocado muchas otras veces.&lt;br /&gt;—Elizabeth Black-Thorne —respondió ella, sin notar su turbación.&lt;br /&gt;—Disculpe, ¿puede repetírmelo? —dijo, alzando completamente el rostro y encontrándose con una linda pelirroja de ojos verdes. Se sintió completamente desorientado.&lt;br /&gt;—Elizabeth Black-Thorne —repitió ella, todavía sonriendo.&lt;br /&gt;Nick se quedó quieto unos momentos, mirándola. Su razón le decía que sólo era coincidencia. Era una bobada dejarse llevar por la predicción de una gitana. Ahora era un hombre hecho y derecho y no debería actuar como un niño de doce años. Pero al mismo tiempo no conseguía reprimir el sentimiento irracional de que tal vez la predicción se estuviera concretizando.&lt;br /&gt;—¿Quieres que lo repita nuevamente? —preguntó ella.&lt;br /&gt;—Perdona, no es necesario —dijo, ligeramente azorado. Sacudió la cabeza para tratar de apartar esa locura de sus pensamientos. Bajó entonces la cabeza para firmar el ejemplar que tenía delante.&lt;br /&gt;—Me encantó tu libro, especialmente “La marca carmesí”. Es mi cuento preferido —dijo Elizabeth.&lt;br /&gt;—¿En serio? —preguntó el escritor, sorprendido—. Yo también pienso que es mi mejor trabajo hasta ahora, aunque los editores no están de acuerdo conmigo. Casi quedó fuera de la compilación.&lt;br /&gt;—Habría sido una pena… Bueno, gracias por el autógrafo —dijo Betsy, mientras tomaba su ejemplar y se retiraba.&lt;br /&gt;A medida que la joven se alejaba, Nicholas no lograba contener el sentimiento de que estaba perdiendo algo muy importante. La voz de Adelajda se repetía en sus oídos: &lt;em&gt;«Tu destino y tu felicidad reposan en un hada de ojos esmeraldas y cabellos flameantes. Si la negares, te arrepentirás por el resto de tus días»&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Las dos amigas deambularon por el enorme galpón, abarrotado de puestos y barracas llenas de libros. Elizabeth estaba maravillada. Desde que pasó a convivir con Marion cuando entró a Hogwarts, años atrás, el mundo muggle era algo que la atraía y fascinaba.&lt;br /&gt;—¡Betsy, ven aquí! ¡Se te va a caer la baba, en este puesto sólo hay obras de Shakespeare! —gritó Marion.&lt;br /&gt;Elizabeth acudió al lugar desde donde la llamó su amiga. Se había vuelto fanática incondicional del bardo inglés desde que leyó “Sueño de una noche de verano”.&lt;br /&gt;Revolviendo entre la pila de libros para encontrar ejemplares de las obras que todavía no tenía, Betsy escuchó una voz masculina a su espalda:&lt;br /&gt;—¿También eres fan del maestro Will? Parece que tenemos otra cosa más en común.&lt;br /&gt;La muchacha se volteó y vio que Nicholas Johnson la observaba.&lt;br /&gt;—Pero qué coincidencia, señor Johnson.&lt;br /&gt;Éste esbozó una sonrisa encantadora.&lt;br /&gt;—Puedes llamarme Nick. Y no fue por casualidad que nos hemos encontrado. Te estuve buscando por toda la feria hasta en contrate aquí. En realidad no soy tan osado por lo general, pero me impresionaste mucho y… Bueno, puedo parecer precipitado, después de todo no nos conocemos bien, pero ¿aceptarías tomar un té o un café conmigo?&lt;br /&gt;—No sé, vine con una amiga y… —respondió Betsy mientras buscaba a la otra bruja con la mirada.&lt;br /&gt;Marion, que estaba cerca y había escuchado todo, le hacía señales frenéticas a Elizabeth para motivarla a aceptar la invitación.&lt;br /&gt;—Lo siento mucho, no quería molestar —el escritor parecía desolado.&lt;br /&gt;—No, espera —lo llamó Betsy con suavidad—. Pienso que un café sería estupendo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4342024177902124953?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4342024177902124953/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4342024177902124953' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4342024177902124953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4342024177902124953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/12/el-amplio-galpn-en-donde-se-realizaba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-6028978661173131645</id><published>2008-12-08T15:36:00.001-08:00</published><updated>2009-01-02T15:47:27.241-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Caldero Chorreante era uno de los más antiguos y tradicionales establecimientos mágicos de la capital inglesa —su fama trascendía las fronteras de la nación británica—. Sin embargo en los últimos tiempos, dada la conjetura política del mundo mágico, sus clientes estaban volviéndose cada vez más raros. Excepto por alguna que otra persona, dispersadas por las mesas, el establecimiento podría ser fácilmente confundido con un antro de mala muerte, sólo que sin fantasmas. Dos chicas conversaban en una mesa situada en el fondo del local.&lt;br /&gt;—Elizabeth, si continúas con ese ritmo vas a terminar internada en San Mungo muy pronto. Sólo piensas en el trabajo. No hace ni un mes que te graduaste y ya actúas como si tuvieras las responsabilidades del jefe de los aurores. Necesitas relajarte —dijo Marion, bebiendo un nuevo trago de jugo de calabaza.&lt;br /&gt;Betsy se mantuvo seria, mientras miraba la taza de té verde que tenía en la mesa.&lt;br /&gt;—Mari, no puedo... Podemos estar aquí sentadas en el Caldero Chorreante, aparentemente tomando algo tranquilamente, pero mira a tu alrededor… Se puede notar la expresión de miedo de la gente, no sólo la que está aquí, sino también en cualquier lugar donde vayamos... Estamos en plena guerra, no puedo darme el lujo de bajar la guardia.&lt;br /&gt;—Lo sé, Betsy, lo sé —respondió la joven negra, con una fuerte melancolía en su voz—. ¿Acaso crees que no me acuerdo todo el tiempo que estamos en medio de una crisis? Ellos están cada día más despiadados y osados. Tengo miedo de lo que les pueda pasar a mis padres… Son sólo muggles… No quiero que paguen caro por ser lo que soy… Y también reconozco el valor de tu trabajo como auror, amiga. Pero creo que últimamente estás bajo mucha presión.&lt;br /&gt;—Estás exagerando, Marion —respondió la otra, forzándose a sonreír.&lt;br /&gt;Marion sacudió la cabeza. Conocía a Elizabeth casi tanto como a sí misma y esa sonrisa apaciguadora no la engañaba.&lt;br /&gt;—¿Exagerando? —continuó—. Aparte de tu trabajo como auror, todavía tienes tu situación con tus padres. Sé que continúas en su casa porque tu padre está muy enfermo, pero la forma como la señora Black-Thorne te trata… Nadie merece pasar por eso. Deberías mudarte para acá definitivamente, podrías quedarte conmigo o con Aldo.&lt;br /&gt;—Sabes que de veras no puedo —respondió Elizabeth, bajando los ojos—. Mi padre me necesita.&lt;br /&gt;—Está bien, no voy a discutir más contigo sobre eso… Pero un día de descanso no te va a hacer mal, ¿o sí?&lt;br /&gt;—¿Qué tienes en mente? —preguntó Betsy, sonriendo traviesamente a su amiga.&lt;br /&gt;Marion le devolvió la sonrisa. Sabía que Elizabeth tenía sus motivos para dirigirle esa mirada maliciosa. Había hecho demasiadas travesuras en el colegio para merecer esa indirecta.&lt;br /&gt;—Nada salvaje, no te preocupes. ¿Te acuerdas de ese libro de cuentos fantásticos que te regalé?&lt;br /&gt;—¡Claro! ¡Sabes bien lo mucho que me encantó! —respondió la joven auror—. Es de un escritor muggle, ¿cómo es su nombre? ¿Nicholas Johnson?&lt;br /&gt;—El mismo —asintió Marion—. Es su primer trabajo publicado y parece que está teniendo cierto éxito. Va a haber una feria del libro el próximo fin de semana y él va a estar allá, firmando autógrafos. Pensé en unir lo útil con lo agradable. Nos damos una vuelta por la feria, descubres algunas rarezas literarias bien baratitas y encima conocemos al tipo. ¿Qué te parece?&lt;br /&gt;Elizabeth apoyó el mentón sobre una mano y miró pensativamente a su amiga. Tenía que admitir que Marion estaba acertada en sus afirmaciones. Realmente necesitaba de un día de descanso. ¿Qué mal podría traerle eso?&lt;br /&gt;—Está bien, está bien —respondió finalmente—. ¡Me has convencido! Después de todo, sabes que soy una loquita por la literatura muggle. Es tu culpa que me hayas prestado todos esos libros durante la época del colegio.&lt;br /&gt;—Te veo el sábado entonces —dijo Marion, poniéndose de pie y dándole un abrazo de despedida a su amiga.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-6028978661173131645?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/6028978661173131645/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=6028978661173131645' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6028978661173131645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6028978661173131645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/12/el-caldero-chorreante-era-uno-de-los-ms.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7663579949123882360</id><published>2008-11-29T06:34:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T15:48:14.979-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La pila de informes se amontonaba alrededor de la joven de cabello carmesí. No se había levantado ni por un segundo de la mesa desde que comenzó la mañana de trabajo en el Cuartel General de Aurores. Apenas hacía un mes que se había graduado y ya era tratada como una veterana por sus colegas. Eso era porque en la práctica no había más distinciones entre el tiempo de servicio de los que estaban allí. A fin de cuentas eran sólo sobrevivientes en medio del horror en el que estaba sumergida la comunidad mágica.&lt;br /&gt;Desde que comenzó a trabajar, por lo menos cinco personas —entre las cuales algunas relativamente conocidas— ya habían muerto en servicio durante combates contra los seguidores de Voldemort. Era exactamente por eso que, para suplir las pérdidas cada vez mayores resultantes de la guerra, Rufus Scrimgeour, jefe general del Cuartel General de Aurores, solicitó hacía cerca de un año y medio el permiso para flexibilizar los criterios de selección de los candidatos a la Academia y la reducción del tiempo de entrenamiento. «Cuanto más gente en las calles, mejor para la imagen del Ministerio y mejor para hacer frente a los seguidores del Señor Tenebroso», fue uno de los argumentos de Scrimgeour en esa ocasión.&lt;br /&gt;Elizabeth sabía que su hermano mayor, Aldebarán, también auror como ella, no aprobaba la nueva política de reclutamiento, así como también Alastor Moody, superior inmediato de los dos en la Sección de Infiltraciones, Búsquedas y Arrestos del Cuartel General de Aurores.&lt;br /&gt;Estar o no de acuerdo con Scrimgeour no hacía la diferencia para Betsy en ese momento. Lo que le importaba era que finalmente estaba en acción, haciendo algo efectivo para impedir las matanzas y el terror que se esparcía deliberadamente. Incluso llenar ese papeleo le parecía mejor que no hacer nada, ya que todos esos informes eran frutos de la exhaustiva semana anterior, en la que ella y varios otros aurores, incluyendo su primo Kamus Ivory, se habían dedicado casi obsesivamente a arrestos y luchas. Desafortunadamente algunas bastante infructíferas.&lt;br /&gt;—¿Señorita Black-Thorne?&lt;br /&gt;Una voz baja y tímida se hizo oír y llamó la atención de Elizabeth, quien apartó la mirada de los papeles. Sus ojos verdes se encontraron con los castaños de una joven pálida y de cabello castaño oscuro y liso, a la altura de los hombros.&lt;br /&gt;—Ya te he dicho que me llames Betsy, Lucy —sonrió simpática—. Señorita Black-Thorne me hace parecer unos diez años mayor que tú.&lt;br /&gt;La otra joven sonrió en respuesta. Lucy Reinfield era secretaria asistente de Rufus Scrimgeour. Había comenzado a trabajar allí hacía poco más de una semana, recién salida de Hogwarts. Elizabeth la recordaba muy poco durante la época de escuela, sólo sabía que había pertenecido a Hufflepuff y nada más. Pero el poco tiempo de convivencia en el Cuartel le dio a Betsy la seguridad de que estaba en presencia de una persona dulce y bondadosa. Realmente le caía bien Lucy.&lt;br /&gt;—De acuerdo, Betsy. Vine aquí porque Eileen me pidió que recogiera los informes que están firmados y debidamente listos para ser enviados a tus superiores —respondió Lucy.&lt;br /&gt;La joven auror alzó una pila para depositarla sobre los brazos de la secretaria, cuando sintió la varita vibrarle en el bolsillo de la túnica para recordarle el compromiso que tenía. Un equivalente al despertador de los muggles, viejo truco de los tiempos de escuela.&lt;br /&gt;—Voy a ir a almorzar con una amiga —dijo—. ¿Quieres venir conmigo?&lt;br /&gt;Lucy negó con la cabeza para rechazar la invitación.&lt;br /&gt;—Gracias, pero será para la próxima. Es mejor que haga lo que Eileen me pidió de una vez. Tengo la impresión de que no le caigo bien o tal vez sólo me esté pisando los talones porque es la secretaria personal del señor Scrimgeour y quiere que pruebe que soy digna del cargo. Prefiero no arriesgarme.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7663579949123882360?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7663579949123882360/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7663579949123882360' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7663579949123882360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7663579949123882360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/11/la-pila-de-informes-se-amontonaba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2952241594253437297</id><published>2008-11-16T15:38:00.001-08:00</published><updated>2009-01-02T15:48:33.907-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;Londres, julio de 1979&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El sol ya estaba alto en aquella mañana de lunes y tal vez por eso se podía sentir una algarabía en el barrio. Era verano. Los niños que no estaban corriendo por la calle jugando a la pelota se reían divertidos en sus pequeños patios, trepándose a los árboles o jugando a mojarse los unos a los otros con las mangueras.&lt;br /&gt;Pero nada de eso perturbaba el sueño pesado del joven. Sumergido en un mar de almohadas y sábanas en la semioscuridad de su cuarto, Nicholas Johnson estaba ajeno a la vida que latía más allá de sus paredes. Lo que era en cierto modo irónico, ya que había comprado esa casa con su parte de la herencia legada por sus fallecidos padres justamente porque el barrio le recordaba al vecindario de su infancia. Claro que el que su hermano Robert hubiera resuelto invitar a su novia, Rebecca, a vivir en el antiguo apartamento que compartía con Nick había influenciado en la decisión de éste. Aun sabiendo que a Robbie no le importaba su presencia allí, sentía que estaba privando a su hermano de la libertad que una relación de pareja exigía.&lt;br /&gt;—¡Arriba, dormilón! —fue lo primero que Nick escuchó al despertarse, para luego sentir el impacto de una almohada en la cabeza.&lt;br /&gt;Abrió los ojos y miró a un joven moreno de ojos azules y cabellera desgreñada. Jack Mercury se reía divertido desde la puerta del aposento. Sin tener otra elección Nick se levantó, con los ojos todavía nublados por el sueño, mientras trataba de desperezarse.&lt;br /&gt;—Sabes, Jack, realmente voy a echar de menos esta manera sutil tuya de despertarme —respondió, parcialmente irritado—. Tienes una latosa vocación para despertar. Me pasé la noche entera escribiendo, ¿sabías?&lt;br /&gt;Jack Mercury cruzó los brazos, todavía sonriendo.&lt;br /&gt;—¿Qué culpa tengo si tú eres un ratón de biblioteca incluso en vacaciones? El verano fue hecho para ser divertido, no para trabajar. Además, ¡son casi las once! Te hice pancakes de desayuno. Aprovecha que después de este fin de semana no me tendrás más aquí para cocinarte. Sólo espero que la casa no esté ardiendo en llamas cuando vuelva del viaje.&lt;br /&gt;Nicholas se rascó la nuca y bostezó mientras apoyaba los pies descalzos en el suelo aliviadoramente fresco.&lt;br /&gt;—Fue una única vez, ¿vas a continuar restregándomelo en la cara por el resto de mi vida?&lt;br /&gt;—Posiblemente —respondió Jack con un brillo divertido en sus ojos bien azules.&lt;br /&gt;Los dos descendieron los escalones que conducían a la planta baja de la casa y se dirigieron hasta la cocina. Nicholas se sentó en la mesa y se sirvió una enorme porción de pancakes que su amigo, con quien compartía la casa, hizo de desayuno.&lt;br /&gt;—Toma —dijo Jack, depositando junto a Nick una jarra llena de miel—. Ya que es una de las últimas, quiero que comas a la manera yanqui, ya que voy a tener que aprender a preparar una auténtica comida americana si quiero llevarme bien con las chicas de allá.&lt;br /&gt;Nick sonrió ladeado. Una parte de él ciertamente envidiaba la desenvoltura y el sentido de aventura de su amigo. Conoció a Jack a comienzos de la facultad. Nicholas optó por estudiar Lengua y Literatura, que de cierta forma le pareció natural, ya que tanto su padre como su madre fueron catedráticos en esa área. Y Mercury cursó Ingeniería por influencia de su padre y su hermano mayor. Los gustos semejantes en cine, literatura y especialmente cómics terminaron por acercarlos, o como Mercury acostumbraba a decir: «Un nerd siempre huele a otro nerd adonde quiera que vaya». Cuando se fue de la casa de su hermano, invitó a su amigo a vivir con él y a ayudarlo con los gastos. Ahora Jack había decidido dejarlo todo, curso, familia, amigos sencillamente para “conocer el mundo”, comenzando por América. Fue a Manchester el fin de semana, donde residía su familia, para comunicarles a los Mercury que estaba partiendo el siguiente viernes.&lt;br /&gt;—¿Hace mucho que llegaste? —preguntó Nick.&lt;br /&gt;—Una hora. Pensé en acostarme y descansar del viaje, pero estaba demasiado eléctrico para dormir así que decidí prepararle el desayuno a mi viejo y querido amigo Johnson.&lt;br /&gt;—¿Tan malo fue? —preguntó Nicholas, mientras bebía un buen sorbo del té que acababa de servirse.&lt;br /&gt;El otro se sentó junto a él y apoyó la cabeza sobre las manos.&lt;br /&gt;—El viejo Ted y mamá lo aceptaron mucho mejor de lo que esperaba... Pero Dave se puso verdaderamente furioso, y eso sería ser suave con mi hermano.&lt;br /&gt;Nicholas le dio unas palmaditas en el hombro.&lt;br /&gt;—Lo entenderá, Jack. Créeme, es tu hermano y quiere verte feliz. Un día comprenderá que obligarte a ser ingeniero sólo te haría una persona amarga y miserable y que necesitabas esta locura de viaje para poner tus ideas en su lugar.&lt;br /&gt;Jack levantó la mirada, ya más tranquilo. Su amigo tenía razón. Era sólo darle tiempo al tiempo para que las cosas se arreglaran entre él y su hermano mayor.&lt;br /&gt;—Sabes, Nick, deberías venir conmigo. Será divertido. Un tour por América, después podríamos estirar el paseo y divertirnos con algunas señoritas en México...&lt;br /&gt;Nicholas sacudió la cabeza. La idea era tentadora, ya que todavía le quedaban un buen par de meses antes de comenzar el último semestre en la facultad. Pero sentía en el pecho una necesidad casi urgente y por supuesto irracional de permanecer en Inglaterra en esos días, como si su vida dependiera de ello.&lt;br /&gt;—No puedo, Jack, tengo compromisos por ahora. ¿Te has olvidado de la tarde de autógrafos de mi primer libro el sábado?&lt;br /&gt;—¡Es verdad! Me olvidé que compartía la casa con una celebridad. Nicholas Johnson, famoso escritor y futuro Premio Nobel de Literatura. Bueno, la cosa es que tengo que subir a hacer mis maletas. ¡La vida me espera! —dijo el otro, levantándose de un salto.&lt;br /&gt;Nicholas escuchó los pasos apresurados de su amigo subiendo las escaleras mientras miraba el interior de su taza. Pero su mente estaba bien lejos de allí, vagaba inadvertidamente a una tarde de primavera años atrás, como siempre hacía en momentos como ése...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2952241594253437297?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2952241594253437297/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2952241594253437297' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2952241594253437297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2952241594253437297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/11/londres-julio-de-1979-el-sol-ya-estaba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-702595799792698082</id><published>2008-11-09T13:51:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T15:50:21.449-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Hola a todos otra vez. Aquí volvimos, con una nueva historia para publicar. Esta vez se trata de la historia de la familia Black-Thorne, desde después de la graduación de Elizabeth en Hogwarts hasta los primeros años de vida de su hija. Espero que la disfruten mucho leyéndola como yo lo hice traduciéndola. Así que con ustedes, "Para siempre en la memoria". Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;center&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Capítulo 1&lt;br /&gt;Vidas paralelas&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;strong&gt;Suburbio de Londres, junio de 1971&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El incontenible alboroto alegre de los niños llenaba todos los espacios existentes en aquel vecindario. Era una soleada tarde de domingo, de mediados de primavera. ¿Qué niño no estaría feliz de estar en un parque de diversiones? Globos, payasos, todo el algodón de azúcar que se puede comer... Sin hablar de los juegos. Calesita, tren fantasma, rueda gigante y hasta una emocionante montaña rusa.&lt;br /&gt;Realmente era perfecto para cualquier niño de doce años de edad que se preciara. Aún así Nicholas Johnson no se sentía ni un poquito feliz. Es más, la felicidad estaba lejos de cualquier cosa que se insinuara en su corazón en ese momento.&lt;br /&gt;¿Por qué Robbie tenía que haber inventado ese paseo? ¿Por qué su hermano mayor no lo dejaba en paz? Todo lo que Nick quería era quedarse en la penumbra de su cuarto, acompañado sólo por sus mejores amigos: sus libros y sus historietas.&lt;br /&gt;En la primera oportunidad que tuvo se escabulló de la vigilancia de su hermano. Sólo quería un lugar para esconderse, para estar tranquilo. La alegría de esas personas, divirtiéndose sin ninguna preocupación, era casi una afrenta personal para él. ¿Será que nadie se daba cuenta de lo mucho que estaba sufriendo? ¿De lo que el mundo le había quitado?&lt;br /&gt;Serpenteando entre varios puestos de dulces, salados y juguetes, Nicholas se alejó del centro de la multitud... El silencio era inalcanzable... Pero las risas comenzaron a sonar más bajas y a dolerle menos en los oídos. Fue cuando notó, perdida y aislada, una pequeña tienda de lona. Rota y andrajosa, las estrellas y lunas plateadas parecían estarse descascarando y apenas se distinguían del azul pálido del tejido.&lt;br /&gt;El tiempo pareció detenerse para el chiquillo y, sin siquiera percatarse, sus delgadas piernas perdidas en unas bermudas que parecían tener el doble del tamaño de su dueño, lo condujeron al interior de la tienda.&lt;br /&gt;Estaba bastante oscuro y el aroma fuerte y sofocante del incienso le hizo a Nick estornudar algunas veces. Poco a poco sus ojos se fueron acostumbrando a las sombras y las formas difusas cobraron forma. Cojines de colores, algunos estantes con cosas que el chico sólo había visto antes en cuentos de hadas (jarros y más jarros, cuyos contenidos él trataría años después de decir que sólo eran fruto de una imaginación infantil muy fértil) y, en el centro de todo, una mesa redonda, baja y con una bola de cristal sobre ella. Detrás estaba una mujer de largo y ondulado cabello color ébano, parcialmente escondido en lo alto de la cabeza por un pañuelo rojo. Sus ojos parecían ser violetas, pero cuando el niño parpadeaba cambiaban ora a azul, ora a un tono dorado. Aquello dejaba a Nick confundido, pero al mismo tiempo lo fascinaba. De lo único que estaba seguro, mismo sin saber el motivo, que ella tenía mucho más edad de la que aparentaba.&lt;br /&gt;—No te quedes aquí, jovencito —dijo ella, con voz dulce como los rabeles&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=19213626#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;* en noches de luna—. Acércate para que te pueda ver mejor. Si estás aquí es porque las Hilanderas guiaron tus pies.&lt;br /&gt;El chiquillo caminó con pasos lentos hasta la mujer. Casi como hipnotizado se sentó en el cojín que ella le indicaba.&lt;br /&gt;—Entonces, jovencito... —continuó ella—, si estás aquí, mi obligación es leerte la suerte. Pero antes las presentaciones. ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;—Ni... Nicholas —balbuceó el niño.&lt;br /&gt;—Bien, Nicholas —continuó la mujer con su voz de terciopelo, destacando un poco su acento—. Mi nombre es Adelajda.&lt;br /&gt;Ella sonrió ampliamente, la blancura de sus dientes sólo rota por un pequeño rubí rojo incrustado. Tomó con delicadeza el rostro de Nick y lo miró a los ojos, los “espejos del alma”. Después de un rato de observación lo soltó y sujetó con firmeza su muñeca.&lt;br /&gt;—Ahora que te conozco —dijo la mujer—, vamos a ver lo que las líneas de tu mano nos revelan.&lt;br /&gt;Él no dijo nada, sólo asintió y tragó saliva. La mujer miró con atención las líneas que tenía ante sí. Una sombra furtiva atravesó los ojos de la gitana. Ese niño conocería una felicidad que pocos mortales soñarían alcanzar en muchas y muchas vidas, pero el precio de tamaño tesoro era una carga de igual proporción. Bendito y maldito por un mismo motivo.&lt;br /&gt;—Perdiste algo importante hace poco tiempo —comenzó— y sigues sufriendo por ello. Pero quiero que sepas que todo saldrá bien en breve. Tendrás frente a ti tiempos de luces y sombras, de dolor y de alegría. Con todo, ¿qué destino no es así? Lo único que puedo aconsejarte, niño, es que nunca olvides que tu destino y tu felicidad reposan en un hada de ojos esmeraldas y cabellos flameantes. Si la negares, te arrepentirás por el resto de tus días.&lt;br /&gt;Nicholas parpadeó repetidas veces y se miró la palma de su mano. No conseguía comprender lo que Adelajda quería decir. La mujer captó su expresión de perplejidad, pero ninguna explicación que pudiera darle sería suficiente para explicarle lo que le aguardaba, las maravillas con las que sería colmada su vida.&lt;br /&gt;—Un día entenderás todo lo que escuchaste hoy —dijo ella, soltando la mano de Nick—. Eso es todo.&lt;br /&gt;—Gra... gracias —respondió el niño, sin estar seguro de si estaba realmente agradecido—. ¿Te debo algo?&lt;br /&gt;La mujer negó con la cabeza.&lt;br /&gt;—Hoy no, Nick. Considéralo un regalo... Después de todo, hoy es tu cumpleaños, ¿no?&lt;br /&gt;Él puso los ojos como platos… Si dudó por algún segundo de lo que la gitana le había dicho, en ese momento toda sospecha se disipó completamente.&lt;br /&gt;Medio a los tropezones, salió vacilante de la tienda. La luz del sol le cegó los ojos, haciendo que el paisaje exterior se volviera un borrón blanco. Mientras trataba de adaptarse al cambio súbito de luminosidad, comenzó a caminar sin rumbo por el parque. De repente se chocó contra algo suave y bastante familiar. Alzó la cabeza para encontrarse con los ojos preocupados de su hermano mayor, que lo sujetaba protectoramente de los hombros.&lt;br /&gt;—Nick, ¿en dónde has estado? ¡Estaba preocupado, te estuve buscando por todo el parque! —dijo Robert.&lt;br /&gt;Nicholas no dijo nada, sólo sacudió la cabeza, ya que no sabía ni qué responderle. Todo lo que sentía era una necesidad enorme de dejar fluir toda la tristeza que crecía en su interior. Sin siquiera pensarlo abrazó a su hermano y dejó que las lágrimas cayeran cálidas y reconfortantes por sus mejillas. Era la primera vez que lloraba en los últimos dos meses, la primera vez desde que sus padres se hubieran ido. Adelajda había dicho que todo saldría bien. Necesitaba creerlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;________________&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*Instrumento musical parecido al violín&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-702595799792698082?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/702595799792698082/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=702595799792698082' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/702595799792698082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/702595799792698082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/11/hola-todos-otra-vez.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-8115937953384887547</id><published>2008-10-24T08:17:00.000-07:00</published><updated>2008-10-24T08:22:24.966-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Llegamos al final de esta maravillosa historia. Espero que hayan disfrutado y les cuento que vamos a tomarnos quince días de vacaciones, aunque las vamos a aprovechar para terminar de traducir una nueva historia que pensamos publicar aquí: "Para siempre en la memoria", que trata de Elizabeth Black-Thorne y su familia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Me despido por aquí y espero sus comentarios. Saludos, Corina&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Epílogo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Frase inicial&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;... yo soy por esas fuerzas humanas invisibles, gentiles y minúsculas, que actúan de individuo en individuo, filtrándose a través de las grietas del mundo como pequeñas raíces o como hilillos de agua que, sin importar cuánto tiempo lleve, resquebrajarán los más sólidos monumentos del orgullo humano”. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;"&gt;&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=19213626&amp;amp;postID=8115937953384887547#sdfootnote1sym" sdfixed=""&gt;&lt;sup&gt;*&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Invitación&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Los graduados y la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería se sentirán honrados con la presencia de los alumnos y familiares en la celebración de graduación del grupo 1977.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Celebración&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Discurso&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Local: Gran Comedor del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Baile&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Invitación especial&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Director: Albus Dumbledore&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Vice directora: Minerva McGonagall&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;Cuerpo docente&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Tiberius McLaggen, Filius Flitwick, Rolanda Hooch, Pomona Sprout, Séptima Vector, Aurora Sinistra, Minerva McGonagall, Theodore Tonks, Wilfred Kettleburn, Horace Slughorn&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Introductor: Tiberius McLaggen&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Oradora: Lily Evans&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Agradecimientos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;A los padres&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;A los profesores&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;A los colegas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;A los funcionarios&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center" lang="en-US"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;Graduados&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center" lang="en-US"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center" lang="en-US"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Alice MacFusty, Anabelle Timms, Bellatrix Black, Elizabeth Black-Thorne, Emmeline Vance, Frank Longbottom, James Potter, Kamus Ivory, Katherina Gaarder, Lily Evans, Marion Peterson, Maxwell Sinn, Peter Pettigrew, Remus Lupin, Sirius Black, Selene Trimble, Severus Snape, Stanford Lecter, Stephanie Marchbanks, Susan Timms Mateotti&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center" lang="en-US"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center" lang="en-US"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;La voz imponente de Albus Dumbledore comenzó a sonar por el amplio espacio del Gran Comedor del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, adornado ese día soleado de julio con los colores de las cuatro Casas del colegio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Es el fin de otro año escolar y nuevamente me despido de un grupo más de alumnos. Siete años parece mucho tiempo, pero para mí parece muy poco frente a todo lo que desearía, o mejor, que nosotros —miró rápidamente hacia la mesa donde se encontraba el resto del cuerpo docente— desearíamos haberles enseñado a ustedes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;»El mundo allá afuera está cada vez más peligroso y más inseguro, y lo que nos gustaría era haberlos preparado para enfrentarse a aquello que los aguarda... y tal vez lo hayamos hecho...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;La negra tragó saliva al escuchar esas palabras... Se hacía la fuerte y la valiente... pero la realidad era que Marion Peterson tenía miedo... miedo por ella, miedo por sus padres, que no podían protegerse del fardo por ser ella quien era... ni bruja, ni muggle... Pero sobre todo tenía miedo de nunca más amar a nadie como lo amaba a él... Nunca se le declaró, y nunca se le declararía... prefería fingir que era como él... saltando de una relación a otra sin aferrarse a nada... Y nunca más volvería a ver a ese par de ojos tan azules como ella, como tantas otras en Hogwarts, había soñado poseer... Sabía que era mejor así, y decidió conformarse... Trataría de ser fuerte como siempre fingía ser...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Acostumbra a decirse que la mejor escuela de todas es la Vida y el Mundo... y eso es claramente una verdad incontestable... Puede parecer contradictorio que el director de un colegio diga esto... Con todo, no es así, porque Hogwarts es un resorte del Mundo y también forma parte de la Vida. Lo que van a encontrar allá afuera no es muy diferente de lo que ya existe aquí dentro... tanto para bien como para mal... Por más que nos escondamos, estas murallas no son tan infranqueables... Lo que diferencia a Hogwarts del mundo exterior es la proporción como se presentan las cosas...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;»Digo también que aprender va más allá de los libros y salones de clase... Aprender está asentado en la forma como lidiamos con las personas y cómo decidimos usar el conocimiento que adquirimos en nuestra jornada, la forma como ustedes deciden usar lo que aprenden aquí...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Ella cerró los ojos, sintiendo el discurso del director imprimirse de forma irreversible en su memoria. Su familia, especialmente su madre, siempre trató de guiarla por el camino más honrado y correcto. Y, hasta no mucho tiempo atrás, Anabelle realmente creía que estaba desenvolviéndose extremadamente bien, que con su inteligencia podría enfrentarse a todo y a todos y reinar soberanamente en su propia vida... No pudo evitar esbozar una sonrisa... Qué tonta que era. Infantil, arrogante y hasta demasiado inocente al creer que estaba preparada para enfrentarse al mundo. Kamus le había abierto los ojos y hecho darse cuenta cuánto le quedaba aún por aprender. De él, de la vida y de su propio corazón...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Volvió a abrir los ojos, procurando nuevamente por el amplio salón repleto de personas algún rastro del joven Ivory. Pero no encontró nada. Suspiró. Por lo menos él había aparecido el tiempo suficiente para sacarse una foto juntos... Tal vez fuese demasiado optimismo esperar más que eso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Nuestro empeño fue en enseñarles a confiar en el carácter, en la amistad, en la lealtad y, sobre todo, en la esperanza... Les dimos las herramientas, pero la elección en cómo usarlas es de ustedes...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;»Sé que entre ustedes, que partirán dentro de algunas horas, existen varios dispuestos a luchar sin temor, aunque cada uno a su modo, para apartar las tinieblas que se vuelven cada día más densas a nuestro alrededor... Y, a pesar de los tiempos difíciles que los esperan, creo que, independientemente de los sacrificios y obstáculos que los aguardan, en caso de que se mantengan firmes a lo que son, saldrán siempre triunfantes...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;La joven pelirroja sintió los ojos de su hermano mayor posarse, orgullosos, sobre ella. Ese día ni siquiera escondía la sonrisa en su rostro, aunque discreta y contenida. No podía haber recibido un regalo mejor. A su lado estaba su padre, apoyándose con cierta dificultad en su bastón. Su madre no había venido, aún furiosa con su hija y, por increíble que pareciera, eso ya no tenía más tanta importancia... Su hermano mediano estaba en el exterior y tampoco había podido venir... Inconscientemente, la mano de Betsy se posó sobre el pequeño dije de hada, que pendía de la fina cadena dorada... Sintió un cierto vacío... faltaba algo que no era su madre, ni su otro hermano... la mitad de su corazón, tal vez... O esa sensación era sólo reflejo de la mezcla de felicidad y ansiedad por saber que dentro de pocas semanas comenzaría con los primeros pasos para realizar el sueño de su vida...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Sin embargo, no me ilusiona que existan muchos que opten también por el camino más seductor y lleno de promesas de glorias infinitas, aunque torpes y vacías... A ellos sólo les digo que no siempre el camino más fácil es el mejor... el precio puede ser demasiado alto. Las sombras existen en cada uno de nosotros, y verdaderamente fuerte, verdaderamente puro y verdaderamente mago es aquel que sabe convivir con esas sombras sin dejarse apoderar por ellas. Es en la batalla de la guerra diaria contra esas tinieblas internas que se revela el verdadero mago... una batalla tal vez más ardua que la que estamos enfrentándonos contra las tinieblas externas... A ésos que se dejan seducir, les digo solamente que nunca es demasiado tarde para la redención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;Los ojos azul medianoche se nublaron inmediatamente frente a esas palabras. ¿Un camino más fácil? ¿Almas débiles que sucumben a la ambición y la corrupción? ¿Sagrados los que evitan ese camino? ¿Es así como funcionan las cosas en el mundo de los “buenos”?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;«No me importa la purificación de los magos. Me uno a ellos porque así poseo un motivo para quedarme en Inglaterra: quedarme cerca de ti».&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;El moreno le dio la espalda al director y a la fiesta de graduación. Podría haber sido expulsado del lugar al que realmente pertenecía, pero eso no significaba que estaba obligado a permanecer allí, escuchando ese tipo de estupideces. Al menos en eso el director de Hogwarts y el Señor Tenebroso eran iguales... parecía que no importaba de qué lado se luchara, los discursos inspiradores que nunca consideraban la situación del lado opuesto continuarían insistiendo. El mundo siempre sería hipócrita. Debería haberse acostumbrado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia,serif;font-size:130%;"&gt;No hay nada más que pueda decirles a no ser desearles buena suerte fuera de los muros de este castillo y recordarles que no deben olvidarse que a cada noche de tempestad, siempre le sigue un amanecer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div id="sdfootnote1"&gt;  &lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=19213626&amp;amp;postID=8115937953384887547#sdfootnote1anc"&gt;*&lt;/a&gt;  Traducción propia de “Pequeños milagros”, de Will  Eisner&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-8115937953384887547?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/8115937953384887547/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=8115937953384887547' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8115937953384887547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8115937953384887547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/10/llegamos-al-final-de-esta-maravillosa.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1110179443032831696</id><published>2008-10-16T09:50:00.000-07:00</published><updated>2009-01-02T15:51:51.975-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-size:100%;" &gt;Bueno, bueno, señores, estamos ya en la recta final de esta historia. Comenten, comenten. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Anabelle suspiró mientras tachaba unas palabras en su pergamino; era la tercera vez que se equivocaba en lo mismo. Sentada a su lado, Katherina sólo observaba a su amiga. Belle había pasado el día entero distraída y el motivo de ello era bien obvio para ella: Kamus Ivory. La joven Timms se había pasado mirando al muchacho durante todo el desayuno en el Gran Comedor. Pero él no se había molestado en devolverle la mirada.&lt;br /&gt;—¿Sabes? Estoy algo cansada... —dijo Anabelle, soltando la pluma y desistiendo de su redacción—. Creo que iré a acostarme.&lt;br /&gt;—¿Está todo bien? —preguntó Katherina, ligeramente preocupada.&lt;br /&gt;—Sí —le sonrió débilmente—. Es sólo cansancio.&lt;br /&gt;Anabelle guardó sus cosas de cualquier manera dentro de la mochila, lo que ya de por sí era una actitud extraña, pues siempre cuidaba de mantener sus pertenencias impecablemente organizadas, y dejó la biblioteca. Caminó distraídamente por los corredores confiando en que sus pies la guiarían por el tan conocido camino de su sala común.&lt;br /&gt;Cuando ya había entrado al corredor donde estaba la armadura que cerraba el pasaje a la sala común de Ravenclaw, se detuvo, estática: Kamus estaba al lado de la armadura. Estaba apoyado contra la pared y tenía los brazos cruzados sobre el pecho; parecía esperar a alguien. Anabelle se llevó un mechón de pelo ondulado detrás de la oreja y resolvió acercarse a él.&lt;br /&gt;—Hola —luego de decir esas palabras, la joven se dio cuenta de lo extrañas que sonaban—. ¿Qué hace perdido por aquí un miembro de Slytherin?&lt;br /&gt;Kamus observó a la joven. Notó que estaba un tanto insegura y, podía apostar, avergonzada también. Aquello era una novedad: la poderosa Anabelle Timms revelando sus inseguridades. En realidad, desde la noche anterior él comenzó a notar los aspectos más frágiles de su personalidad.&lt;br /&gt;—Querías hablar conmigo, ¿no? Me di cuenta que no dejaste de mirarme hoy de mañana.&lt;br /&gt;Anabelle asintió con la cabeza.&lt;br /&gt;—Sí. Es bueno que te hayas dado cuenta, me ahorraste el trabajo de pensar en una forma de aproximación —dijo ella, recuperando su aire confiado—. Sólo quería dejarte algo bien claro, para que no tengas una opinión equivocada de mí, Ivory. NO SOY ninguna chica fácil.&lt;br /&gt;Anabelle esperó alguna reacción por parte de Kamus. Él la miraba de la misma forma impasible de siempre, pero parecía estar concentrado en sus palabras. Entonces ella decidió continuar.&lt;br /&gt;—Quiero decir que no soy del tipo que sale por ahí besando a los chicos a diestra y siniestra, no soy así —cerró los ojos y suspiró, volviéndolos a abrir enseguida—. Si te besé ayer y permití que las cosas llegasen hasta ese nivel, fue porque te amo. No sé bien cuándo comenzó eso, pero estoy segura de que es un sentimiento verdadero —se interrumpió. Kamus no parecía esbozar ninguna emoción. Anabelle comenzó a creer que él no había comprendido todo lo que le había dicho, aunque no imaginaba una forma de decírselo más claramente. O entonces, la porción insegura de su mente comenzó a manifestarse, él realmente no estaba interesado en ella y estaba buscando la forma de decírselo. Cuando él habló, fue de un tono más serio de lo que ella había escuchado hasta entonces.&lt;br /&gt;—No te estoy pidiendo ningún tipo de explicaciones, Timms. No necesitas justificarte conmigo.&lt;br /&gt;Anabelle sonrió levemente, sintiendo el corazón tranquilizársele en su pecho. Entendió que esa explicación había sido innecesaria, Kamus ya había comprendido todo antes, a su manera. Y, leyendo entre líneas, ella notó que en ningún momento pareció haber rechazo por su parte. No parecía haber nada de qué preocuparse...&lt;br /&gt;—Lo sé. Gracias.&lt;br /&gt;Kamus descruzó los brazos y extendió una mano hasta el suave cabello de Anabelle, soltándolo de la coleta en la que estaba sujeto mientras posaba sus labios sobre los de ella. Anabelle lo abrazó, correspondiendo al beso, ahora sintiéndose increíblemente segura y tranquila.&lt;br /&gt;Cuando se separó de ella, aún sujetando el rostro de la joven entre sus manos, Kamus miró sus ojos serenos y brillantes. Esa chica tenía algo que le había llamado la atención desde el primer día en el Club de Duelos. Era bonita, inteligente, esforzada, orgullosa, honrada, y había madurado mucho en los últimos meses. Había aprendido a reconocer sus propias flaquezas y a trabajar para superarlas y ahora casi no estaban más los rasgos de la jovencita mimada y arrogante que había conocido, tan sólo la determinación que ella mantenía en conseguir todo lo que anhelaba. Anabelle era el tipo de persona que tenía muchos sueños. Los planes y metas que trazaba eran lo que la hacían seguir adelante. Reconocía que ella podía llegar a inspirar a las personas y a despertar en ellas admiración y amor. Pero aún así...&lt;br /&gt;«Ella no es como Rigel», se repetía a sí mismo. A pesar del valor que ella poseía, Kamus sabía que Anabelle Timms siempre sería alguien de inferior calibre si se la colocaba en una balanza con el líder del clan Ivory. Nadie jamás podría compararse con su hermano mayor.&lt;br /&gt;Y era por eso que, aunque externamente se mantenía tan fuerte e implacable como siempre había sido, por dentro sentía el pecho cerrarse y desgarrársele cada vez que se acordaba de las duras palabras de su hermano...&lt;br /&gt;«Ya no eres más un Ivory, Kamus. Nuestra familia no necesita de traidores que se venden por una mera falda. No necesito de un hermano así».&lt;br /&gt;Rigel lo había renegado.&lt;br /&gt;«La próxima vez que te vuelva a ver, Kamus, fuera de los muros de ese castillo, te mataré».&lt;br /&gt;Rigel nunca más estaría a su lado.&lt;br /&gt;Y la culpa de todo eso... la culpa de todo era de ella... de Anabelle.&lt;br /&gt;—Ka... Kamus...&lt;br /&gt;Fue despertado por el sonido de una voz chillona y ahogada que lo llamaba. Mirando hacia abajo, notó que sus manos estaban cerradas fuertemente alrededor del cuello de Anabelle. Las manos pequeñas de ella sujetaban sus muñecas, tratando de liberarse. Kamus estaba estrangulándola sin saber lo que hacía.&lt;br /&gt;La soltó y ella retrocedió un paso, tosiendo para recuperar el aire y con las manos sobre la garganta, en cuya piel delicada habían quedado marcados los dedos de Kamus.&lt;br /&gt;—Discúlpame —murmuró él, sin parecer realmente arrepentido de lo que había hecho.&lt;br /&gt;Aún distraído, dejó que sus ojos vagaran por una de las ventanas del corredor y observaran, sin realmente prestar ninguna atención, el cielo cuyo azul ya comenzaba a oscurecerse.&lt;br /&gt;Lo siguiente que su mente envuelta en niebla registró fue el cuerpo delicado de Anabelle apoyándose sobre él, las manos titubeantes recorriendo el camino a su cintura, ofreciéndole silenciosamente calor, ternura y comprensión. Instintivamente, Kamus correspondió al abrazo, como un niño perdido y asustado que aceptaba de buen grado cualquier tipo de consuelo, sin importarle verdaderamente si quien le ofrecía cariño era quien procuraba, un desconocido, o mismo su peor enemigo...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1110179443032831696?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1110179443032831696/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1110179443032831696' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1110179443032831696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1110179443032831696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/10/bueno-bueno-seores-estamos-ya-en-la.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-5403177177110340896</id><published>2008-10-06T06:58:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T06:59:38.997-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Después de volver a Hogwarts, Elizabeth le escribió a Aldebarán contándole todo lo sucedido entre ella y Sinn. Escribió también a sus padres. Marguerite tuvo un acceso de ira y por muy poco no vino personalmente a Hogwarts a descargarse sobre su hija. Pericles, por otra parte, fue más comprensivo, a pesar de que se notaba cierta decepción en la respuesta que le mandó a Betsy. Sin embargo, por primera vez en muchos, muchos años, la opinión de sus padres no fue tan importante para la joven pelirroja. Sintió que el fin del noviazgo le devolvía una sensación de alivio y libertad que hacía tiempo que no sentía. También le agradeció a Sirius por haberle abierto los ojos y habló bastante con Marion, el perdón de su amiga por no haberla escuchado antes era lo que realmente le importaba. Ahora sólo faltaba hacer una cosa más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Aquí está la alianza —Betsy colocó el anillo dorado sobre la mesa de la torre de Astronomía, donde había quedado en encontrarse con Maxwell Sinn para devolverle el anillo de compromiso. El moreno la había evitado desde que volviera de las vacaciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;En silencio, él sólo tomó el anillo y lo guardó en el bolsillo. Maxwell no lograba comprender por qué Betsy no los había delatado a él y a Lecter con Dumbledore, pues ella había escuchado claramente a él y a su amigo conspirando contra la vida de otro alumno, alguien que era importante para ella. Si él estuviera en el lugar de su ex prometida, especialmente después de descubrir todas las mentiras y conspiraciones a los cuales fue sometida en dos años de noviazgo, como mínimo él querría venganza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¿Sólo eso? —preguntó Sinn, con tono neutro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Sí —respondió ella de forma seca y corta. No valía la pena prolongarlo. Sentía rabia, sentía odio, pero, en fin, todo eso fue sustituido por la indiferencia. Su ex prometido era una persona tan mediocre que ni valía la pena perder más tiempo pensando en él o en lo que hizo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Max le dio la espalda, yéndose de la torre, mientras Elizabeth observaba el horizonte. La noche comenzaba a caer sobre los terrenos de Hogwarts en aquella tarde de viernes. Los rayos dorados del sol del atardecer se reflejaban sobre las aguas calmas del lago de la escuela, dando la impresión de que un poco del más puro oro adornaba los terrenos de Hogwarts. Betsy echaría mucho de menos ese lugar cuando se marchara; con todo, en ese momento, más que cualquier otro durante su último año en la escuela, se sentía preparada y tranquila para lo que fuera que el futuro le reservaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-5403177177110340896?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/5403177177110340896/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=5403177177110340896' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5403177177110340896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5403177177110340896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/10/despus-de-volver-hogwarts-elizabeth-le.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7931292297348219214</id><published>2008-09-28T14:37:00.000-07:00</published><updated>2009-01-02T15:52:30.701-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-size:100%;" &gt;Bueno, señoras y señores, se acerca cada vez más el fin. ¿Cómo terminará esto? Sigan con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Anabelle Timms caminaba rápidamente por los corredores del tercer piso. Se paró frente al ya conocido cuadro que retrataba un grupo de centauros contemplando las estrellas. Con un movimiento de varita hizo que los puntos brillantes formaran la constelación de Leo, una contraseña que ella misma había escogido. El cuadro desapareció dando lugar a una puerta de madera oscura. Anabelle respiró hondo antes de girar el picaporte dorado. La puerta se abrió con un chirrido y la joven sonrió levemente al notar que él estaba allí.&lt;br /&gt;Kamus Ivory estaba sentado en el alféizar de la enorme ventana que daba al lago de Hogwarts. La luz pálida de la luna creciente y algunos pares de velas accesoria iluminaban tenuemente el ambiente. Anabelle pensó para sí misma que esa sala parecía mucho más acogedora durante el día, acostumbrada como estaba a frecuentarla siempre por la tarde, cuando se reunía con el joven Ivory para practicar para el Club de Duelos.&lt;br /&gt;Entró y la puerta se cerró tras ella, lacrándose inmediatamente. Se acercó a Kamus con pasos inseguros; él no se molestó en mirarla todavía. Belle se sentó sobre la enorme y suave alfombra que cubría el suelo y fijó toda su atención en él.&lt;br /&gt;—No pensé que vendrías...&lt;br /&gt;Kamus apartó finalmente la mirada de la ventana. Anabelle perdió momentáneamente la respiración; sus ojos azul medianoche, tan fríos e inexpresivos, parecían brillar reflejando la llama de las velas que ardían.&lt;br /&gt;—Dijiste que era importante. Espero que no me hayas sacado de mi sala común sólo porque estás teniendo problemas con el encantamiento paralizador.&lt;br /&gt;—No, ya aprendí a lidiar con el Desmaius —Anabelle sonrió levemente—. No te preocupes, porque no te avergonzaré en los exámenes —dejó de sonreír, adoptando una postura más seria—. Te hice venir aquí porque necesitaba hablar contigo, Ivory. Es sobre lo que sucedió aquella noche, al comienzo del mes... —enmudeció, incapaz de continuar. A pesar de que sus recuerdos sobre la noche en cuestión eran difusos y nebulosos, recordaba lo suficiente como para haber despertado asustada al día siguiente, mirando el techo de la enfermería.&lt;br /&gt;Recordaba haber salido a los terrenos de la escuela durante la noche para recuperar a Sibelle, la gata de Katherina. La felina estaba preñada e irritable, y se le había dado por huir del castillo y esconderse en el huerto de calabazas de Hagrid durante los últimos días.&lt;br /&gt;De hecho, había encontrado a Sibelle, un poco más allá de la oscura cabaña del guardabosque, pero encontró también otra cosa abandonado el Bosque Prohibido en mitad de la noche. Siluetas. Más de una docena de ellas, avanzando silenciosas y sigilosas por entre la vegetación, como si fuesen espectros de humo negro. Lo siguiente que recordaba haber visto fue una claridad viniendo en su dirección y entonces surgieron voces extrañas, voces que sonaban dentro de su cabeza. Y después... después estaba la voz alterada de su madre gritándole a la señora Pomfrey al despertarse.&lt;br /&gt;—Hasta ahora, aún no entendí muy bien lo que pasó... —comenzó ella, mirándose las manos, que reposaban sobre su falda—. Permanecí presa durante días en la enfermería y, cuando finalmente me dejaron salir, las vacaciones de Pascua ya habían comenzado. El profesor Dumbledore me llamó hasta su despacho y todos los directores de las Casas estaban allí, junto con McLaggen y Hagrid, y no dejaron de hacerme preguntas, pero no me acordaba de nada. Al final me explicaron algo sobre aprendices de mortífagos, que yo los había descubierto y sufrido un ataque de ellos, y que tú estuviste allí y me salvaste... Y quería preguntarte sobre eso, pero desapareciste completamente...&lt;br /&gt;Kamus entendió inmediatamente a lo que ella se estaba refiriendo. Debería haber sabido que esa chica obstinada estaba demorando en venir a pedirle explicaciones. Aún así, era de veras extraño ver a Anabelle, que siempre se esforzaba por parecer la dueña de la verdad, perder la calma de ese modo. Esa noche ella parecía nerviosa e inquieta. Ivory no pensó que esos acontecimientos hubieran afectado tanto a la moza.&lt;br /&gt;—Estuve en Londres durante las vacaciones. Tenía unos asuntos que resolver allá —Kamus no supo bien por qué le contó eso, pero le pareció lo mejor para apaciguar un poco los ánimos de la muchacha.&lt;br /&gt;Anabelle suspiró, sintiéndose más tranquila al saber que él estaba bien. Había temido alguna especie de represalia por parte de los tipos que Kamus había atacado para defenderla. Sintió el corazón acelerársele un poco cuando se acordó de ese último hecho. Otra duda que la corroía era el motivo por qué él había hecho todo eso, pues, por lo que los profesores le explicaron, la presencia de Kamus en ese lugar no podía ser justificada de otra manera si él no estaba acompañando a los atacantes de Anabelle. El moreno era uno de ellos. Uno de los jóvenes mortífagos.&lt;br /&gt;—Ivory... —levantó la mirada hacia el muchacho—. Dime, ¿por qué me defendiste?&lt;br /&gt;Él se mantuvo en silencio. ¿Por qué la defendió? Ni siquiera Kamus sabía exactamente la razón. En aquel momento él no había pensado en lo que estaba haciendo. Solamente supo que, en el momento en que vio a Anabelle completamente indefensa, dominada por la maldición Imperius, con el tenue hilo de vida que la sostenía a punto de romperse en cualquier momento, decidió que no quería eso.&lt;br /&gt;—No tolero la cobardía, Timms. Tú estabas en clara ventaja numérica, ibas a ser masacrada —respondió Kamus, sin dejar traspasar la mínima emoción en su voz.&lt;br /&gt;—¿Por casualidad me crees tan inútil, Ivory? —sonrió con amargura—. Considerando que aún estás vivo y sin ninguna herida aparente, la desventaja numérica no debe haber sido ningún problema para ti.&lt;br /&gt;—Yo soy un caso aparte.&lt;br /&gt;—Ah, claro... —se rió ligeramente—. No sé por qué me molesté en preguntar.&lt;br /&gt;Anabelle se mordió los labios. Después de tantos meses de convivencia, ya debería haberse acostumbrado. Kamus siempre sería así... frío, altivo, indiferente. Y, a pesar de todo eso, ella no podía negar que había aprendido a amarlo. Se sentía algo tonta por estar admitiéndolo para sí misma.&lt;br /&gt;Su madre siempre le había dicho que el hombre del ella se enamorase sería muy afortunado y que, probablemente, dedicaría todos los días de su vida a probarle cuánto la amaba. Mira estaba equivocada, el hombre que Anabelle amaba jamás perdería tiempo con tontas demostraciones de afecto, aunque ella se dio cuenta que no le importaba eso. No quería a un perfecto príncipe gentil y amoroso, conforme deseaba su madre. Quería a Kamus Ivory.&lt;br /&gt;Y fue envalentonada por ese pensamiento que Anabelle se levantó de la alfombra en donde estaba sentada y caminó hasta el muchacho. Él la observó, impasible, apoyar las manos pequeñas y frágiles sobre sus hombros mientras se paraba de puntillas y cerraba delicadamente sus ojos color ámbar. Antes que su mente pudiera confirmar lo que ella estaba haciendo, los labios de Anabelle se unieron a los suyos en un cálido beso. El pecho de la joven se infló de un sentimiento tierno y suave. Probar los labios de Kamus era mucho mejor de lo que había imaginado siquiera. Pero ese contacto duró muy poco. Ella se apartó antes que él pudiera reaccionar.&lt;br /&gt;Anabelle hasta pensó en disculparse por su osadía, pero pronto descubrió que estaría mintiendo si lo hiciera, pues no se sentía ni un poquito culpable o arrepentida. Cuando amagó alejarse más, fue tomada de sorpresa por los brazos del muchacho, que la tomaron por la cintura.&lt;br /&gt;Kamus acercó a la joven más hacia él. Una de sus manos dejó la cintura para dirigirse hacia el mentón de Anabelle, alzando suavemente su cabeza mientras volvía a besarla.&lt;br /&gt;Sus manos se perdieron entre el cabello color miel y Anabelle lo abrazó cada vez más fuerte mientras correspondía al beso. El calor del cuerpo de la joven y el perfume de lavanda que se desprendía de su piel estaban comenzando a embriagar los sentidos de Ivory. Pero él aún estaba lo suficientemente lúcido para notar, con innegable satisfacción, que la joven estaba dispuesta a entregarse a él...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7931292297348219214?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7931292297348219214/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7931292297348219214' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7931292297348219214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7931292297348219214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/09/bueno-seoras-y-seores-se-acerca-cada.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7362089478752335398</id><published>2008-09-22T13:07:00.000-07:00</published><updated>2008-09-22T13:10:24.733-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Después de casi dos horas sentada en los portones de la mansión de los Sinn, esperando un ómnibus que no aparecía, Betsy se levantó resuelta, sujetando la pequeña maleta. Había hablado en serio cuando dijo que preferiría ir a pie a Hogwarts a pasar una noche más bajo el mismo techo que Maxwell.&lt;br /&gt;Comenzó a caminar siguiendo los linderos del bosque próximo. Estaba acostumbrada desde niña a hacer trayectos semejantes como ése cuando pasaba las vacaciones de verano en casa de sus parientes paternos en el norte de Inglaterra, casi en el límite con Escocia. La luna estaba llena y brillante, el camino estaba bien iluminado. Llevaba la varita consigo en caso de que necesitara defenderse, así que no había nada que temer.&lt;br /&gt;Después de un rato de caminata, la joven se acordó de la conversación de Maxwell con Lecter. Sería mejor avisarle a Marion que tal vez estaba corriendo peligro. Levantó la varita, haciendo que una forma plateada, casi traslúcida, apareciese: un hada de cabello largo y alas bien delineadas. Su patronus. Él sería el mensajero de las palabras de alerta para su amiga.&lt;br /&gt;Mientras veía al hada alejarse por los cielos rumbo a Hogwarts, Betsy escuchó un ruido cerca. Llevó la varita en posición de ataque por precaución. Un rostro de un tono medio tostado y largo cabello oscuro surgió detrás de los árboles. Parecía ser más joven que Elizabeth, a pesar del porte alto y fuerte. Una voz cálida surgió de los labios del jovencito, haciendo que Betsy se diera cuenta que no era una amenaza.&lt;br /&gt;—¿Estás perdida? —dijo él, con una voz que indicaba que estaba a pocos pasos de volverse un hombre.&lt;br /&gt;—No necesariamente. Sólo estoy tratando de volver a casa.&lt;br /&gt;—Tal vez podamos ayudarte —dijo, indicándole a Elizabeth con la cabeza para que lo acompañase.&lt;br /&gt;La joven lo siguió con pasos silenciosos, notando entonces que estaba cerca de un claro. Una enorme fogata crepitaba en un círculo formado por una comitiva de carrozas coloridas que parecían pequeñas casas rodantes. Unos caballos de porte elegante pastaban cerca. Mujeres de vestidos largos bailaban bajo el sonido de alegres violines.&lt;br /&gt;Los ojos verdes de Elizabeth brillaron, fascinados. El pueblo de Rom. Hacía años que no veía un campamento como ése. Los había visto varios años atrás, cuando pidieron para pasar una noche en los terrenos de los Thorne cerca de la Gran Muralla de Adriano. Su fallecida tía abuela y antigua matriarca de la familia, Aribeth, había dejado que pernoctasen allá.&lt;br /&gt;Y esos Roms, como los que había visto de niña, tenían magia en las venas como ella misma; era posible notarlo, casi como un aura invisible envolviendo el campamento. Tal hecho dejó a Betsy todavía más sorprendida, pues Voldemort y sus seguidores pasaron a perseguir a los gitanos con tanto empeño como lo hacía con los muggles y mestizos. Por lo que ella sabía, la mayoría del pueblo nómada había se había marchado de Inglaterra hacia el continente o se había refugiado en el norte de Gran Bretaña, en los confines más distantes de Irlanda y Escocia.&lt;br /&gt;La joven de cabello carmesí permaneció en el borde del campamento mientras el jovencito se dirigía hacia una pareja, un señor de cabello muy blanco y una mujer de largo y encaracolado cabello color ébano. Betsy esperó pacientemente a que el chico hablase con los dos. Aunque eran un pueblo cálido, los gitanos defendían su privacidad más que nada y, en respeto a ello, ella sólo pisaría el campamento en caso de que fuera invitada.&lt;br /&gt;Pocos minutos después la mujer se levantó, mientras el chico se acercaba a Elizabeth, tomándola de la mano.&lt;br /&gt;—Adelajda quiere verte.&lt;br /&gt;La joven bruja fue conducida a una de las carrozas. Aún en la puerta, ella sintió el aroma fuerte y dulzón del incienso. Sentada entre almohadas coloridas, estaba una morena cerca de una fogata. Tenía el cabello largo, encaracolado y oscuro como las alas de un cuervo, parcialmente escondido en lo alto de la cabeza por un pañuelo azul. Sus ojos parecían ser violetas; sin embargo, dependiendo del reflejo de las velas que iluminaban el ambiente, cambiaban ora a un tono azul, ora a un tono dorado. Una blanca sonrisa, rota apenas por el rojo de un rubí incrustado en uno de los dientes, iluminaba el bello rostro de la mujer.&lt;br /&gt;—Entra y siéntate, jovencita —le habló la mujer—. Soy Adelajda. ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;—Elizabeth.&lt;br /&gt;—¿Y a dónde te dirigías caminando en medio del oscuro bosque?&lt;br /&gt;—A Hogwarts —respondió la joven de cabello carmesí, ya acomodada entre las almohadas.&lt;br /&gt;La morena asintió.&lt;br /&gt;—La escuela de los Altos Magos... Es un camino muy largo para alguien de piernas tan cortas. Pasaremos cerca de allí, podemos llevarte, si quieres... Con todo, tú no eres uno de ellos, ¿verdad? Por más que trates de esconderlo, tu magia es tan antigua como la nuestra...&lt;br /&gt;Una sorpresa tan grande al punto de enmudecerla se apoderó de Betsy. Era verdad que los Thorne eran una familia de origen celta, adeptos a la Antigua Magia, práctica relativamente diferente de la que estaba aprendiendo en Hogwarts. La gitana volvió a sonreír ante la perplejidad de la joven. Con delicadeza, sostuvo el rostro de Betsy, mirando sus ojos esmeraldas con atención, los “espejos del alma”. Después de un rato de observación le soltó el rostro, sujetando con firmeza la muñeca de Elizabeth.&lt;br /&gt;—Ahora que te conozco —dijo la mujer—, vamos a ver lo que las líneas de tu mano nos revelan. Sindel dice que te encontró perdida en el bosque, pero comienzo a darme cuenta que fueron los entresijos del círculo de la vida los que te trajeron aquí. Tu familia es tan antigua como esta tierra, pero el nombre que tú llevas es el tercero que ustedes adoptan... el primero se perdió en las brumas del pasado...&lt;br /&gt;Los ojos de la gitana chispearon momentáneamente y miró una vez más los verdes ojos de Betsy.&lt;br /&gt;—Acabaste de tomar nuevamente las riendas de tu destino. Debes estar orgullosa de ello, pues elegiste la opción correcta. Tendrás frente a ti tiempos de luces y sombras, de dolor y de alegría. Encontrarás tu felicidad en donde menos lo esperas. Y fue la Providencia que te trajo aquí...&lt;br /&gt;Adelajda cerró los ojos un momento al darse cuenta de las razones que la hacían sentir que ya conocía a la joven de cabello flameante. Se acordó de un niño desgarbado y asustado que había entrado a su tienda, cuando pasó escondida por corto tiempo entre los sin magia, al inicio de la persecución del gran Señor de la Oscuridad contra su pueblo, cuando su clan tuvo que dispersarse.&lt;br /&gt;—Encontré a la mitad de tu corazón varios años atrás —dijo ella, con voz firme y aterciopelada—. Esa cadenita que traes en el cuello, la representación de quién eres verdaderamente, va a ser la forma como él te reconozca; por lo tanto, nunca te separes de esa joya.&lt;br /&gt;La morena soltó la muñeca de Betsy, levantándose y dirigiéndose hacia la salida de la carroza.&lt;br /&gt;—Puedes quedarte aquí y descansar, le pediré a alguien que te traiga vino y comida.&lt;br /&gt;—Gracias —asintió Elizabeth, educadamente.&lt;br /&gt;Apenas se fue la gitana, se dispuso a mirar el dije con forma de hada que Aldebarán le había dado el día de su compromiso. La mitad de su corazón... ¿qué quiso decir con ello? Fuese como fuese, sentía que debía tomar en serio los consejos de Adelajda. Se acomodó entonces entre los almohadones coloridos y, antes de darse cuenta, cayó en un sueño profundo y reparador.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7362089478752335398?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7362089478752335398/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7362089478752335398' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7362089478752335398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7362089478752335398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/09/despus-de-casi-dos-horas-sentada-en-los.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4430376762783792167</id><published>2008-09-09T08:11:00.000-07:00</published><updated>2008-09-09T08:13:45.649-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Bueno, bueno, se está viniendo el final, mis estimados. Muchas cosas comienzan a definirse. ¿Qué pasará con Elizabeth? Sígannos leyendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;8- El inicio del fin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Los pasos de la joven de cabello bermejo eran suaves y silenciosos. Aun en la inmensidad de la antigua e imponente casa de los Sinn, apenas era posible distinguir los pasos de Elizabeth recorriendo los extensos corredores.&lt;br /&gt;Los meses pasaron más rápido de lo que hubiera deseado ella. Ya eran las vacaciones de Pascua y, en breve, estarían graduándose y saliendo de Hogwarts, prestos a encarar la inseguridad que la vida fuera de los altos muros de la escuela traería.&lt;br /&gt;El compromiso de ella y Maxwell continuaba fluyendo de forma tranquila y serena. Maxie parecía más dulce y cariñoso con la proximidad de la finalización del año escolar y, sospechaba ella, que él le propondría la fecha de la boda en breve. Con todo, para ella, era seguro que sólo se tornaría efectivamente la señora Sinn después del término del entrenamiento como auror. Su prometido tendría que comprender su decisión... esperaba que lo comprendiese.&lt;br /&gt;Sin embargo, aunque creía que era feliz junto a Maxwell, vuelta y media las duras palabras proferidas por Sirius se repetían en el fondo de la mente de Elizabeth. Su férrea voluntad de mantener el compromiso flaqueaba en algunos momentos. Era como si la sombra de la duda la corroyese por dentro mientras trataba con todas sus fuerzas de ahogar esa sensación. Maxwell nunca le había dado ninguna razón para dudar de su integridad.&lt;br /&gt;Fue precisamente para acallar definitivamente esas dudas que Betsy pensaba ser infundadas que decidió acompañar a Max a la casa de los Sinn en las vacaciones de Pascua, además de ser una forma de compensarlo por no haber viajado con él a Irlanda en las vacaciones de Navidad.&lt;br /&gt;La joven hechicera sonrió serenamente. Por la hora que era, su cuñado y la esposa de éste ya se habrían retirado a sus aposentos. Justine y Henry siempre se recogían después de la cena y una o dos copas de jerez. No necesitaban preocuparse por hacer dormir a la pequeña Madeleine, ya que las sirvientas de la casa eran las responsables de cuidar a la niña. Max, mientras tanto, tenía el hábito de irse a la biblioteca, donde se quedaba leyendo hasta un poco más tarde. Betsy decidió salir de su propio cuarto y darle una sorpresa a su prometido y aprovechar un momento a solas con él, ya que las constantes actividades sociales de los Sinn mantenían la casa siempre llena de invitados, visitantes o criados.&lt;br /&gt;Betsy se acercó sin titubeos a la puerta de la biblioteca. La abrió lentamente pero, en vez de ver a su prometido sentado en el amplio sillón con un libro en el regazo, lo que vio fue al moreno inclinado cerca de la chimenea mientras crepitaban unas llamas esmeraldas. En medio de ellas, se destacaba el rostro de Stanford Lecter.&lt;br /&gt;—No entiendo cuál es la dificultad que estás teniendo, Stan. Te pedí que te quedaras en la escuela para que resuelvas algo tan simple para mí —decía Max, con una voz fría que Betsy nunca había escuchado antes—. Con tantos aprendices de mortífagos en Hogwarts, no me parece imposible que uno de ellos no esté de acuerdo en darle un susto a la sangre impura de Peterson. Tiene que ser ahora, ya que Betsy y yo estamos fuera por las vacaciones, así mi querida prometida no sospecharía de mí. Tú sabes que Peterson es el único verdadero impedimento para que mi control sea total sobre Elizabeth.&lt;br /&gt;Los ojos esmeraldas de la joven se agrandaron del espanto. No podía creer lo que estaba oyendo. Era como si algo se rompiese en su interior. Más que decepción de Maxwell, estaba decepcionada consigo misma por haberse dejado influenciar por tanto tiempo.&lt;br /&gt;—Entonces todo era verdad. ¡Todo el mundo trataba de advertirme de lo canalla que eres y yo siempre negándome a escuchar, siempre defendiéndote, siempre diciendo que era un perjuicio contra ti por ser de Slytherin!&lt;br /&gt;El aludido se volvió de sopetón al notar a su prometida parada en el umbral de la puerta de la biblioteca. Lecter desapareció de las llamas esmeraldas, que retomaron el tono rojizo del fuego común.&lt;br /&gt;—Betsy... no es lo que estás pensando, querida mía... —trató de enmendar Maxwell, con voz seductora y afable.&lt;br /&gt;La joven lo miró de forma incisiva y seria.&lt;br /&gt;—Escuché todo, no tienes cómo negarlo. Terminamos, nuestro compromiso terminó.&lt;br /&gt;El heredero de los Sinn caminó con zancadas largas y fuertes hasta donde ella se encontraba y, cuando estuvo relativamente cerca, preguntó:&lt;br /&gt;—¿Será que puedes repetirme lo que dijiste, Elizabeth?&lt;br /&gt;—Exactamente lo que oíste. Estoy rompiendo nuestro compromiso. No quiero quedarme con una persona que me engaña y me miente, alguien que tiene la capacidad de amenazar la vida de alguien que me es querido.&lt;br /&gt;Las facciones del rostro del muchacho se alteraron por completo en una mueca de odio. En un impulso sujetó a Elizabeth con fuerza de las muñecas.&lt;br /&gt;—Soy un Sinn, ¿lo sabías? Nadie abandona a un Sinn. Nosotros tenemos lo que queremos cuando queremos. No creas que simplemente voy a dejar que te vayas sin más después de dos años moldeándote como una piedra preciosa para volverte la esposa perfecta para mí. ¡Eres mía, Betsy!&lt;br /&gt;Finalmente la máscara cayó, la verdadera cara de Max se reveló. Con todo, Betsy no esperaba que fueran facciones tan horribles como las que tenía ante sí. ¿Cómo pudo ser ciega por tanto tiempo?&lt;br /&gt;Las muñecas comenzaron a dolerle y podía sentir el cálido aliento de Maxwell cerca de su rostro. El aroma de la menta diabólica que él acostumbraba a masticar la dejó un poco atontada. Sin embargo, Betsy no tenía miedo, pero sí desprecio y rabia por el que había creído un día amar. Miró a Sinn con ojos afilados y fríos.&lt;br /&gt; —¿Qué vas a hacer entonces, Max? ¿Tomarme a la fuerza? ¿Y después? ¿Vas a lanzarme un Obliviate para que olvide lo sucedido? O quién sabe si consigues un filtro de amor para que beba y continúe creyendo que te amo. No esperaba que fueras tan patético.&lt;br /&gt;El moreno no respondió, sólo la miró, atónito. No esperaba esa reacción de Elizabeth. Los dedos se aflojaron involuntariamente. No, él no podría tenerla contra su voluntad porque nunca fue lo que quiso. Era el desafío de manipularla, tornarla su pequeña Pandora tal cual hizo Pigmalión, de moldearla a su voluntad, lo que hacía el juego interesante. El deseo de subyugar a una mujer tan altiva e independiente como Elizabeth era el verdadero premio, algo que trascendía la mera cuestión carnal. No había más que hacer. Había perdido el juego, tenía que ser un buen perdedor.&lt;br /&gt;Al sentir las manos de su ex prometido aflojarse, la joven se soltó de Sinn. Se masajeó las muñecas, tratando de aliviar el dolor.&lt;br /&gt;—Me marcho —dijo ella, seca.&lt;br /&gt;Max levantó el rostro, mirándola de forma casi apática.&lt;br /&gt;—¿A mitad de la noche? No hay nada afuera a no ser arbustos.&lt;br /&gt;—Intentaré hacer que venga el autobús noctámbulo, siempre aparece... Y si no aparece, prefiero irme a pie a Hogwarts que permanecer un minuto más aquí. Voy a hacer el equipaje.&lt;br /&gt;La heredera de los Black-Thorne salió impetuosamente por la puerta de la biblioteca, mientras Maxwell se dirigía hacia el sillón de lectura, dejándose caer pesadamente en él. No estaba acostumbrado a perder, pero, tenía que admitirlo, había subestimado demasiado al oponente que había elegido. Sin embargo, apenas se recuperase, ciertamente encontraría otro juego tan interesante como Elizabeth.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4430376762783792167?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4430376762783792167/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4430376762783792167' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4430376762783792167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4430376762783792167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/09/bueno-bueno-se-est-viniendo-el-final.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2578655210436644638</id><published>2008-08-12T14:58:00.000-07:00</published><updated>2008-08-12T14:59:36.401-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;La sala común de Gryffindor estaba prácticamente vacía a aquella hora de la mañana. Era la víspera de Navidad y los carruajes que llevarían a los alumnos de Hogwarts a tomar el Expreso de Hogwarts rumbo a las vacaciones de invierno partirían en pocos minutos. Sentada en un sofá en el rincón de la sala, se encontraba una joven pelirroja. El cabello encaracolado se encontraba recogido en un moño. Usaba un suéter rojo, unos pantalones claros y zapatillas de tenis. Estaba levemente inclinada hacia atrás, con las rodillas dobladas y un libro apoyado sobre ellas, ajena a todo a su alrededor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Un muchacho alto y moreno, de brillantes ojos azules, se acercó a ella. Tomó una silla y se situó bien frente a ella, sentándose enseguida. La observó por unos segundos, hasta que la joven desvió su atención del libro, mirándolo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Sirius, desembucha ya. ¿Qué quieres?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Él esbozó una amplia sonrisa y, con la expresión lo más inocente que pudo, respondió:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Yo? Naaada... sólo estoy matando el tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Te conozco, Sirius... sabes que ese golpe tuyo de conquistador barato no funciona conmigo —replicó ella, fingiendo estar enfadada, pero divirtiéndose con la situación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;El joven se llevó teatralmente las manos al pecho, simulando estar inmensamente mortificado con las acusaciones que la moza le dirigía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¡Qué mala opinión tienes de mí, Elizabeth! Somos primos, nunca usaría mi encanto natural para aprovecharme de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Ella rió, pero continuó mirando al joven Black de forma inquisitiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Está bien, lo confieso... —dijo él, resignado—. Quería saber si podías prestarme tus apuntes de Historia de &lt;st1:personname productid="la Magia. Estoy" st="on"&gt;la Magia.  Estoy&lt;/st1:PersonName&gt; atrasado con la materia desde mi último castigo y Remus no me los quiere pasar. Dice que así quién sabe si comienzo a tener juicio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Pobre Lupin, está completamente equivocado. Nunca vas a tener juicio... Está bien, te los prestaré... no quiero que después vengas a quejarte de que soy la responsable de tu ruina académica. Y hablando de Remus, dónde está el resto de los “Cuatro Caballeros del Apocalipsis” —preguntó Betsy de forma provocativa. Sabía que su primo detestaba el apodo que ella le había puesto a él y a sus amigos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Merodeadores, Betsy, por favor, preferimos ser llamados los Merodeadores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Lo sé —dijo ella, sonriente—, pero creo que los Cuatro Caballeros del Apocalipsis es más apropiado, ya que son expertos en traer el caos a la escuela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Sólo lo hacemos por diversión —respondió Sirius, sin esconder una punzada de orgullo en su voz al oír las palabras de Betsy sobre la tan aclamada fama de camorrero que él y sus mejores amigos compartían—. Pero respondiendo a tu pregunta, Remus fue a la biblioteca a devolver algunos libros antes de irse. Y Peter está haciendo el equipaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Y James?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="PT-BR"&gt;—No irá a casa, está castigado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Y tu no estás con él? —preguntó ella, sorprendida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—No, esta vez él se regaló solito. Se metió en problemas gracias a Evans.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Sirius no pudo evitar dejar escapar una sonrisa en sus labios. Elizabeth también sonrió, comprendiendo. Era pública y notoria la relación amor y odio que tenía esa pareja, por lo tanto, la “otra” pelirroja de Gryffindor no podía dejar de compartir el mismo espíritu bromista que su primo demostraba al mencionar a James y a Lily.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¡Esos dos van a terminar casándose algún día! —dijo ella, divertida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Sirius sonrió, asintiendo con la cabeza. Sabía que si dependiera de su amigo, apenas terminara el Baile de Graduación, arrastraría a Evans derecho al registro civil más próximo para celebrar la boda, y muy posiblemente justificaría todavía que ya estaban vestidos para la ocasión y no necesitarían preocuparse por el vestido de novia o los trajes de novio y padrino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Interrumpió sus pensamientos al notar que Betsy lo miraba curiosa. Creyó mejor cambiar de tema. A Cornamenta no le gustaría que alguien, aun siendo alguien confiable como Elizabeth, supiese de sus locos planes de boda. Si de alguna manera Lily se enteraba que Potter consideró esa posibilidad demente, James sería hombre muerto. O mejor dicho, él y Sirius, porque Evans mataría a Potter, pero antes ciertamente le haría picadillo al buen y viejo Canuto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Y tú, no vas a pasar &lt;st1:personname productid="la Navidad" st="on"&gt;la Navidad&lt;/st1:PersonName&gt; en Casa? Mencionaste que tal vez tus padres te invitarían a pasar las fiestas —preguntó el muchacho, cambiando de tema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Es verdad, pero cambiaron de planes a última hora —respondió Elizabeth, tratando de disimular la decepción que aún le corroía—. Mamá decidió ir a Moscú a visitar a la tía Betelgeuse. Bien que podría quedarme con Aldo, pero no quiero estorbarlo, la cosa está bien fea allá afuera y está teniendo mucho trabajo en el Ministerio. Pero como Mari también va a quedarse aquí, así que no tengo problema. Sólo Maxie está algo molesto, quería que yo fuera a Irlanda también y me quedara en casa de los Lecter, pero me rehusé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Sirius asintió, encontrando la actitud de Betsy bastante sensata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Hablando de eso, hace un buen tiempo que quería hablar contigo sobre tu compromiso con Sinn, pero no tuve oportunidad —comenzó él, serio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Elizabeth se enderezó en el sofá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¡Oh, por favor, Sirius, no me vengas también a preguntar si estoy haciendo lo correcto! Ya me basta con Aldo y con Mari...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;El moreno cruzó los brazos. Marion tenía razón, hacerlo sería más difícil de lo que podía imaginar. Pero ahora que tocó el tema, iría hasta el fin. Hacía mucho había notado la verdadera razón que llevó a su prima a aceptar una situación tan absurda como ese enlace con Maxwell Sinn. Elizabeth necesitaba escuchar algunas verdades, verdades que tal vez sólo él podría decirle ya que, al fin y al cabo, Sirius había descubierto que él y Betsy no eran tan diferentes como él había creído en todos estos años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¡No, no voy a preguntarte nada, porque estoy seguro de que estás haciendo lo peor en tu vida! —dijo—. Puedo no ser tan cercano a ti como Aldebarán o Peterson, pero eres mi prima, y también una persona estupenda, una rareza dentro de nuestra familia. Y no puedo simplemente dejar que te cases sin tratar de abrirte los ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Sólo estás diciendo eso porque Maxie es de Slytherin, y sé la tirria que les tienes a los integrantes de esa Casa... me basta con ver la forma como tú y James tratan a Snape. Parece que el cerebro de ustedes dos se derrite cuando se acercan a él —le espetó Elizabeth de forma explosiva, levantándose del sofá, con el rostro enrojecido como reflejo de la perturbación que las afirmaciones de Sirius desencadenaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Oye, eso no tiene nada que ver —continuó Black, que permaneció tranquilamente sentado en la silla—. Hasta admito, aunque no lo creas, que Sinn no es el peor integrante de Slytherin que existe, pues quitando ese airecito arrogante y su prejuicio contra los hijos de muggles, hasta podría tener salvación. A pesar de que lo dudo mucho. Pero él no es la persona para ti. Tú eres una chica inteligente e independiente... todo el mundo sabe que quieres ser auror como tu hermano. ¿Crees que casándote con Sinn podrás serlo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;La joven puso los ojos en blanco. Sirius estaba subestimando su capacidad de autoafirmación. Ella era descendiente de un largo linaje de mujeres fuertes, era heredera de las señoras de &lt;st1:personname productid="la Casa" st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:PersonName&gt; de los Thorne y, como sus ancestros, era una señora soberana. Nadie controlaba su vida, a no ser ella misma y las manos que guiaban la roca del Destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Maxie no manda en mí... —respondió ella, decidida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Será que no? —continuó Sirius, en el mismo tono moderado que adquirió desde el inicio de la conversación—. Todo lo que Sinn quiere es una muñeca a su lado, para exponerla a sus amigos de la alta sociedad... Y admitamos la verdad, Betsy, no estás prometida con él porque lo amas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Y por qué sería entonces, Sirius? Ya que sabes tanto, ¿me puedes decir por qué? —dijo Elizabeth, en un tono demasiado irónico que rara vez utilizaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Es tan obvio, Betsy. Para agradar a tus padres. Apuesto a que la prima Marguerite te está tratando con mucha más amabilidad desde que comenzaste a salir con Sinn. Pero te voy a decir una cosa: no va a resultar, ¿sabes? Vas a arruinar tu vida y ser infeliz, pero nunca será suficiente para agradar a tus padres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Elizabeth sintió el estómago revolvérsele. La ira fue sustituida por un sentimiento de tristeza, por un vacío inconmensurable. Era como si un agujero negro hubiese sido repentinamente abierto en su pecho y ella fuera arrastrada hacia él. Necesitaba aferrarse desesperadamente a un hilo, aunque mínimo, de las afirmaciones que había construido dentro de ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Estás equivocado, no es nada de eso...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Ah, no? Nuestras situaciones no son tan diferentes. Yo también pasé por humillaciones y ofensas dentro de mi propia casa cuando fui seleccionado a Gryffindor. Mi querida madrecita nunca me perdonó por arruinar el nombre de los Black cuando no entré a Slytherin. En eso ella y la prima Marguerite son muy parecidas... Lo que quiero decirte es que comprendo exactamente cómo te sentiste durante todos estos años, y llegué hasta a pensar en optar por la solución más fácil como tú. Pero me di cuenta que sólo me estaría mintiendo a mí mismo. Y eso es exactamente lo que estás haciendo tú, prima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Basta, Sirius, basta de decir idioteces —los ojos de Elizabeth comenzaron a llenarse de lágrimas—. ¡No soy tú! No sabes nada de mí...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Sí que sé, Betsy, sé que si insistes en continuar mintiéndote a ti misma, sólo vas a empeorar las cosas. Debo irme a despedirme de Remus y de Peter ahora, pero piensa bien en lo que acabo de decirte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;La joven Black-Thorne no esbozó ninguna reacción ante la partida de su primo. Sólo dejó que las lágrimas descendieran libremente por su rostro. Cuando la sala común volvió a quedar nuevamente vacía, lanzó con fuerza el libro que tenía en sus manos en dirección donde había estado el muchacho antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¡Idiota! Él no sabe nada, nada de nada. Quiero a Max. Tengo que querer a Max. No tiene nada que ver con ella... no tiene nada que ver con mi madre... —dijo, tratando de convencerse a sí misma. Pero era demasiado tarde, Sirius había logrado acabar con la seguridad que ella había alimentado por tanto tiempo sobre lo que estaba haciendo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2578655210436644638?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2578655210436644638/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2578655210436644638' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2578655210436644638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2578655210436644638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/08/la-sala-comn-de-gryffindor-estaba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-426146508829318315</id><published>2008-08-04T16:42:00.000-07:00</published><updated>2008-08-04T16:44:42.200-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Fuera de las horas de las comidas, el Gran Comedor era reducto de varios estudiantes, especialmente de los de quinto y séptimo año, que se preparaban con ahínco para los exámenes de los TIMOs y los EXTASIS a los que serían sometidos al final del año escolar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Sentada en la punta de la mesa de Gryffindor estaba una joven de cabello bermejo, rodeada de dos enormes pilas de libros. Elizabeth Black-Thorne nunca había sido una estudiante compulsiva, era una alumna aplicada y generalmente sacaba buenas notas, pero nunca dejaba, ni siquiera en la época de los TIMOs, que el estudio controlase su vida. Con todo, los EXTASIS se estaban acercando y ella sabía que tenía que esforzarse el doble de lo normal. Era imprescindible que sacase excelentes notas en los exámenes, de lo contrario le sería imposible realizar el sueño de volverse auror. &lt;st1:personname productid="la Academia" st="on"&gt;La  Academia&lt;/st1:PersonName&gt; había vuelto los exámenes de admisión menos rígidos dada la gran necesidad de aurores en trabajo de campo, pero eso no era garantía de que Betsy consiguiera ser aprobada. Sentía que no podía ser menos que la mejor en el trabajo al cual se proponía ejercer por el resto de su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Inmersa en una revisión de Transformaciones, la joven sólo se dio cuenta de la cercanía de su prometido cuando los labios de Maxwell rozaron levemente su rostro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Deberías descansar un poco, querida mía. Estudiar tanto te va a enfermar... Además, los EXTASIS son recién en junio. Tenemos un poco más de seis meses por delante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Tienes razón —dijo Elizabeth, frotándose los ojos y estirándose—. Hoy ya di lo que tenía que dar. Sólo termino este capítulo y me voy al área de Gryffindor a acostarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿No vendrás a la reunión de Slughorn conmigo? —preguntó el moreno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Betsy frunció el ceño. Se había olvidado completamente de la reunión. Y, para ser sincera, no estaba con el mejor de los ánimos para ir al Club Slug. Su paciencia para las frivolidades y etiquetas sociales que la ocasión demandaba era mínima esa noche. Estaba completamente exhausta y todo lo que deseaba era el confort de su cuarto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Hoy paso, Maxie. No te importará ir solo, ¿verdad? —respondió ella, besando suavemente el rostro de Maxwell.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Siempre que aceptes mi invitación para pasar las fiestas conmigo en Irlanda. Ya te dije que Stan insistió en que compareciéramos al gran baile de Navidad que su familia organiza anualmente, y dijo además que se alegraría mucho que extendiéramos nuestra estadía por el resto de las vacaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Elizabeth se mordió el labio inferior, como hacía siempre que se ponía nerviosa. Nuevamente le venía Max con esa invitación para pasar &lt;st1:personname productid="la Navidad" st="on"&gt;la Navidad&lt;/st1:PersonName&gt; en casa de Stanford Lecter. Ya bastante le era soportar a ese sujeto pomposo y arrogante en el Club de Duelos. Era verdad que Lecter había amainado un poco su pose de pavo emplumado en el club desde que Kamus lo masacró tan avasalladoramente cuando cruzaron varitas. Hasta había pasado a seguir atentamente las instrucciones de Betsy en los duelos en parejas, pero ni por eso había dejado de martirizarla con su actitud altiva y sus comentarios jocosos y prejuiciosos. Por lo tanto, no dejaría que ese irlandés engominado le arruinase también las fiestas de fin de año. ¿Pero cómo decirle eso a Maxwell sin herir sus sentimientos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Maxie —comenzó ella, de forma tímida y suave—, pensé mucho sobre tu invitación, pero creo que es mejor rechazarla. Marion va a pasar &lt;st1:personname productid="la Navidad" st="on"&gt;la Navidad&lt;/st1:PersonName&gt; en la escuela. Es nuestro último año aquí, no creo que sea justo dejarla sola, no después de haber pasado tantas Navidades en casa de sus padres. Además, ya tendremos otras oportunidades de ir juntos al baile de los Lecter, ¿no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;El moreno se sorprendió ante la respuesta de Elizabeth, pero no dejó que la rabia ni la decepción se transparentaran en su rostro. Hasta ese momento había estado seguro de que la joven aceptaría la invitación. Desde que Stan pasó a espiarla en el Club de Duelos, escuchando las conversaciones de ella con sus compañeros, observándola de cerca, Max adquirió importante información que lo ayudó a manipular a su adorada prometida a gusto. Nunca, en todo el tiempo de noviazgo, Elizabeth había estado tan dócil y obediente y, lo mejor de todo, ella no había notado su sutil sumisión a los deseos del joven Sinn. Por eso Maxwell se sorprendió tanto ante la negativa de su prometida en acompañarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;¡Todo por culpa de esa sangre impura! Siempre por culpa de esa desclasificada que se creía digna de ser reconocida como bruja. Esa Peterson era una pésima influencia para su prometida. Era ella quien le ponía esas ideas de plebeyos en la cabeza de Elizabeth.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Max se esforzó por sonreír, cuando en realidad deseaba descargar sobre Betsy la ira que le quemaba las entrañas. Debía contenerse, su relación con ella era un elaborado juego de ajedrez. Un movimiento en falso y él perdería el gran premio: la propia pelirroja que tenía frente a él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Bien, querida mía, si ésa es tu decisión, la respetaré. Pero quiero que sepas que te echaré de menos todos los días que pase en Irlanda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Elizabeth sonrió. Era una verdadera afortunada, Maxwell siempre había sido tan comprensiva con ella. ¿Cómo Aldo y Marion podían dudar de su decisión de casarse con alguien tan amable como él?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Yo también te echaré de menos —respondió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Max besó a su prometida en los labios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Te dejaré terminar tus estudios tranquilamente para que puedas descansar lo más pronto posible. Buenas noches, mi ángel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Buenas noches, Maxie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Apenas salió por las puertas de roble del Gran Comedor, el joven Sinn dejó caer su elegante máscara y se fue bufando. Necesitaba encontrar una forma de neutralizar la influencia de la sangre impura. Al doblar el corredor se topó con la fuente de sus resentimientos. Marion Peterson venía exactamente en la misma dirección. Nervioso como estaba, Maxwell fue incapaz de contenerse, actuando esta vez por el simple y salvaje impulso, en vez de su acostumbrado juego de disimulos y manipulaciones. Se paró frente a ella, impidiéndole el camino por el corredor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Será que podrías quitarte de en medio? Betsy me está esperando. No tengo tiempo para perder con tus bromas, Sinn —respondió la negra, impaciente y cruzando las manos sobre el pecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;El joven sonrió malignamente al ver su nerviosismo. Sintió una punzada de placer al saber que su enemiga se sentía amenazada por su mera presencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Tienes miedo, Peterson?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Ésta bufó, poniéndose más impaciente. ¿Quién se creía ese payaso para jugar con ella?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿De ti? Qué dices, Sinn. Me inspiras muchos sentimientos negativos: asco, repulsión, despecho, indiferencia... pero puedo garantizarte que ninguno de ellos es miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Maxwell frunció el ceño. Sus ojos se volvieron fríos y penetrantes como la punta de un puñal. La sangre impura estaba muy equivocada si creía que podía subestimarlo de esa forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Pues deberías tenerlo —dijo, acercándose a ella y tomándole el mentón con la punta de los dedos—. Mucho, mucho miedo... Elizabeth es mía, no voy a dejar que nada, ni NADIE, principalmente una sangre sucia como tú, me impida conseguir lo que quiero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Marion continuó mirándolo sin dejarse intimidar. Estaba a punto de responder a sus amenazas cuando una voz familiar se hizo oír detrás de Sinn:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Todo bien por ahí, Peterson?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Maxwell se volvió, notando que un muchacho tan alto como él, de cabello largo y profundos ojos azules, estaba parado en el corredor. El primo renegado de su prometida: Sirius Black.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Peterson y yo sólo estábamos conversando, Black. Yo ya estaba de salida. Buenas noches a los dos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Max pasó frente a Marion rápidamente en dirección a las mazmorras, donde quedaba el área de Slytherin. Cuando notó que el joven estaba lo suficientemente lejos, Sirius se volvió hacia su colega, preguntando:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Qué sucedió en realidad, Marion?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Lo de siempre —respondió ella, sacudiendo la cabeza—. Sinn vino con siete piedras en la mano sobre mí... aunque...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—¿Aunque qué? —preguntó el joven de ojos azules, excepcionalmente serio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Marion sacudió la cabeza antes de continuar... estaba buscándole dos cuernos al unicornio... Sinn no sería capaz de lastimar verdaderamente a alguien, ¿no? Su juego era otro, siempre había sido otro... más sutil, más elaborado...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—No sé, Sirius... sólo lo encontré más agresivo de lo usual... sólo eso... pero no creo que tenga coraje de partir a la violencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;A pesar de las palabras de Marion, Black no lograba creer en esa historia de que Maxwell Sinn era inofensivo. Había convivido muchos años con la labia de ese tipo desde su infancia como para saber que, la mayoría de las veces, los tipos más educados y comedidos eran los más peligrosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Aun así, es mejor que tengas más cuidado de ahora en adelante. ¿Ya le contaste a Elizabeth sobre estas discusiones?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Lo intenté, una vez... pero Betsy no quiso escucharme... cree que son cosas mías... Simplemente no entiendo cómo alguien tan inteligente como ella se deja enredar por la labia de Sinn... —respondió la joven, con voz cansada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Muchas veces ella se había preguntado si no estaba peleando una batalla perdida para salvar a su amiga de ese casamiento que sólo le traería a Elizabeth infelicidad y disgusto. Sirius miró a Marion con compasión. Era notorio que ella necesitaba ayuda... ayuda que él mismo había tenido la intención de proporcionársela, pero que se había olvidado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;" lang="ES"&gt;—Lo peor, Marion, es que sé exactamente por qué Elizabeth actúa así con relación a su prometido. Bueno —continuó el chaval, dejando brotar en sus labios su acostumbrada sonrisa traviesa—, creo que ya es hora de cumplir la promesa que te hice en el tren. Quédate tranquila, apenas surja una oportunidad, tendré una seria conversación con mi prima. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-426146508829318315?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/426146508829318315/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=426146508829318315' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/426146508829318315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/426146508829318315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/08/fuera-de-las-horas-de-las-comidas-el.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7395787289204255144</id><published>2008-07-17T07:32:00.000-07:00</published><updated>2008-07-17T07:34:30.511-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Katherina Gaarder era una bella estudiante de séptimo año, de cabello liso y oscuro, ligeramente por encima de los hombros, y ojos casi negros. Cálida, intuitiva, sensible y comprensible. En ese momento era ella quien le hacía compañía a Anabelle Timms mientras ésta esperaba en la biblioteca por Kamus Ivory.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Katherina ya perdió la cuenta de las veces que en los últimos meses escuchó a su amiga protestar, gritar, bufar, insultar y romper cosas en el dormitorio a causa de ese muchacho. La joven Gaarder, conciliadora como siempre era, le sugirió a Anabelle que, si tanto la irritaba Ivory, que simplemente abandonase el Club de Duelos. Sin embargo, Belle tenía fuerte personalidad y, por más que detestase el club, no bajaría la cabeza y simplemente desistiría. No después de que el profesor McLaggen le dijera sobre su &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;&lt;i&gt;falta de talento&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt; en duelos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¿Acaso este desgraciado se atrasó? —reclamó Anabelle, consultando su reloj, que ya marcaba las ocho y diez de la mañana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;No está atrasado, Belle, es tu reloj que siempre está adelantado quince minutos por lo menos —dijo Katherina, de forma desinteresada, sin quitar la mirada del libro que hojeaba—. ¡Por Merlín, ¿a quién quieren matar con esto?! —inquirió, espantada por el contenido del volumen que Anabelle había tomado para escribir el ensayo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Pregúntale a McLaggen, fue él quien recomendó el libro. Pero, si dependiera de mí, me encantaría poner todo esto en práctica con la cretina de Black.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Katherina levantó los ojos del libro, mirando a su amiga y a la herida cubierta con una curita que tenía en el lado derecho del rostro, fruto de un hechizo lanzado por Bellatrix Black en la última reunión del Club de Duelos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Aún no se lo perdonaste, ¿eh?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Anabelle cruzó los brazos, se mordió los labios y frunció el ceño, típicas señales cuando se ponía verdaderamente nerviosa por algo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Cualquier día de éstos voy a matar a esa piraña, escribe lo que te digo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Bellas palabras. Quién sabe si con esa nueva resolución no te dedicas más a los entrenamientos y mejoras un poco, Timms.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Ésta se volvió y miró a Kamus Ivory. Por fin había llegado y estaba parado exactamente detrás de su silla. Anabelle detestaba la forma silenciosa que el muchacho tenía de acercarse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¡Oh, mira quién decidió comparecer! Estás atrasado, Ivory. ¿El sueño estaba tan bueno que te impidió salir de la cama? —preguntó la joven Timms con sarcasmo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Harías mejor en comenzar a escribir el ensayo en vez de ponerte a especular sobre mis sueños, Timms —dijo Kamus, con su indiferencia de siempre, y entonces tomó la muñeca de Anabelle, levantándola hasta la altura de sus ojos y subiendo la manga del suéter que ella usaba—. Y tu reloj está adelantado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;La moza liberó su brazo con violencia, no se había olvidado de que era la misma muñeca que Kamus había lastimado cerca de dos meses atrás. Aún le guardaba rencor por lo que le había hecho pasar esa tarde de octubre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Vete al diablo, Ivory —dijo ella, más por costumbre que por otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Katherina se limitó a levantarse de la silla en donde estaba sentada y decirle brevemente a Anabelle, que ya sacaba pluma y pergamino de adentro de la mochila, que la vería a la hora del almuerzo. Antes de irse, Gaarder se despidió de Kamus con la cabeza, al cual éste no respondió.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Kamus dejó sobre la mesa un enorme libro encuadernado en cuero rojo que debía de tener más de dos mil páginas y entonces se sentó en la silla frente a Anabelle, sacando también sus cosas para comenzar a escribir su parte del ensayo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Usa éste, es más útil que los libros que McLaggen recomendó. Está en ruso, pero puedes leerlo con un simple hechizo de traducción —dijo, señalando el volumen que había traído consigo—. Describe las formas de tortura más comunes y yo me quedo con la parte de reconocimiento y defensa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Ella asintió, dejando a un lado los libros que había tomado prestados de la biblioteca y tomando el extenso volumen de tapa roja. Por lo menos Ivory tenía algunos puntos positivos, no perdía el tiempo con conversaciones y sus libros se revelaban varias veces más precisos que los que había en Hogwarts.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Los minutos y luego las horas pasaron lentamente, el silencio que reinaba en la biblioteca era roto solamente por el ruido de las plumas escribiendo incesantemente sobre los pergaminos y el sonido de las páginas siendo pasadas una y otra vez.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;El sol ya brillaba en lo alto del cielo, el estómago de Anabelle comenzó a protestar por comida y el brazo derecho le hormigueaba de dolor por estar escribiendo sin parar durante horas. Dejó la pluma, haciendo sonar los huesos del cuello, que también estaba comenzando a quedársele duro, y entonces miró a Kamus. Éste continuaba trabajando apoyado de forma displicente sobre la silla, sin dar señales de cansancio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Ya había reparado en los últimos meses que él escribía ora con la mano derecha, ora con la izquierda; era ambidiestro, y por eso se desgastaba menos cuando hacía los trabajos. Sintió ganas de golpear una vez más al señor Figura Intocable de Hielo y a sus habilidades supremas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¿Ya terminaste? —preguntó Ivory, arrancando a Anabelle de su silenciosa protesta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;No, aún me falta un trozo —respondió con disgusto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Si estás cansada puedes irte y terminar después —sugirió Kamus, sin despegar los ojos del pergamino en donde escribía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;No sin antes revisar todo lo que hiciste. Quiero asegurarme que mi trabajo no ha sido en vano —ella sabía que era pura obstinación de su parte y que, por más que revisase el trabajo de Ivory, nunca lograría encontrar errores en lo que él escribía. Pero eso no era importante, no lo dejaría caminar en un pedestal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Kamus soltó la pluma y desvió la mirada del pergamino hacia Anabelle. Permaneció mirándola en silencio, mientras sus dedos tamborileaban sobre la mesa de madera. Cualquiera que los observase podría jurar que estaban apostando a quién parpadearía primero. Anabelle odiaba que él hiciera eso. En realidad, odiaba la mayoría de las cosas que él hacía, pero ésa sin dudas era la peor de ellas y, desafortunadamente, la más habitual, esos momentos en que el muchacho simplemente dejaba lo que estaba haciendo y se quedaba quieto, apenas mirándola de forma fría, inexpresiva y evaluadora, como si esperase que algo excepcional fuera a suceder; qué era, ella no tenía idea. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¡Pero qué diablos, Ivory! ¿Acaso tengo algo en la cara? —explotó finalmente Anabelle. Estaba cansada, hambrienta, le dolía el brazo y no tenía una sola gota de paciencia para continuar con ese silencioso juego de miradas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Kamus permaneció unos segundos sin responder y sin hacer siquiera un movimiento. Entonces, inesperadamente, se inclinó sobre la mesa y llevó la mano hacia la mejilla derecha de Anabelle. Dejó su mano posada unos instantes sobre la curita de la joven antes de arrancarla, haciendo que la herida volviese a sangrar. Ella soltó una exclamación de sorpresa y se llevó las manos hasta la herida, tratando de detener la hemorragia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¡Idiota! ¿Qué piensas que...?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Quédate quieta... —la interrumpió Kamus, apartando las manos de Anabelle de la herida al tiempo que tomaba su varita y apuntaba cerca del rostro de la moza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Belle sintió quemarle la mejilla durante unos instantes donde el hechizo de Bellatrix le había rozado, pero luego se suavizó. Kamus se apartó de ella, la herida de Anabelle ya había dejado de sangrar y se había cerrado sin dejar marcas. Ella se tocó con espanto la mejilla, limpiando la sangre que había en ella, pero constatando que la herida estaba realmente curada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¿Cómo hiciste eso? Nada de lo que la señora Pomfrey me dio pareció dar resultado, lo único que ella logró fue detener la hemorragia...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;El hechizo es una invención de Bellatrix, sólo ella sabe cómo curarlo. Es obvio que Pomfrey no logró hacer mucho —dijo Kamus, guardando la varita de vuelta en el bolsillo de la túnica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Anabelle quedó en silencio, limpiándose con un pañuelo el resto de la sangre que tenía en la cara, tratando de adivinar cómo Ivory sabía el contrahechizo. ¿Será que persuadió a Bellatrix para que se lo dijera, o usó su propio tiempo investigando un encantamiento que la curase? Sea cual fuera la verdad, estaba determinada en no dejar que ningún agradecimiento se le escapara de los labios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Tu prima es una vagabunda —dijo eso sólo para no permanecer en silencio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;No importa cuánto hiera Bellatrix, el hecho es que ella es mucho mejor que tú en duelos. Y sólo insultarla no cambiará eso —replicó él de forma tranquila.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;¡Oh, era obvio que irías a defender a tu querida primita! —dijo Anabelle, contenta por encontrar un motivo para no sentirse culpable por no agradecerle por el contrahechizo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Kamus permaneció mirándola con el rostro impasible, mientras los ojos de ella chispeaban.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Sólo estoy advirtiéndote que estés más atenta, Timms. La próxima vez no tendrás tanta suerte y el hechizo no pasará de ser sólo un raspón —y entonces, sin decir más nada, recogió su libro, pluma y pergaminos y se alejó de la joven sin despedirse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.9cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Anabelle quedó sentada, inmóvil y evitando mirar a Kamus caminar rumbo a la salida de la biblioteca, aunque aún pensaba en sus palabras. No tenía miedo de Bellatrix Black, que se fuera al infierno la reina de la oscuridad. Si la prima de Kamus la desafiaba una vez más, le daría lo que se merecía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7395787289204255144?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7395787289204255144/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7395787289204255144' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7395787289204255144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7395787289204255144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/07/katherina-gaarder-era-una-bella.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-3096536779653884664</id><published>2008-06-17T12:59:00.000-07:00</published><updated>2008-06-17T13:00:01.563-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elizabeth se removió en su cama. Dejó caer la mirada, apática y perdida, sobre los dedos de su mano. No es que hubiera algo verdaderamente interesante en su mano, a excepción de la gruesa alianza dorada que adornaba su anular derecho. Sólo necesitaba fijarse en algo para poder desviar de su mente los pensamientos que insistentemente la acomodaban.&lt;br /&gt;Estaba despierta desde antes del amanecer, aunque no tenía ninguna disposición de levantarse, por lo menos no mientras sus compañeras de dormitorio estuviesen en el cuarto. No deseaba hablar con nadie, especialmente con Marion, que le haría demasiadas preguntas sobre la notoria tristeza que la abatía. Tal vez tristeza no fuese la palabra exacta para describir lo que sentía... era una mezcla de abandono y... decepción.&lt;br /&gt;Al escuchar la puerta del dormitorio cerrarse nuevamente, Betsy supo que, finalmente, estaba completamente sola. Apartó los cobertores y abrió el dosel carmesí que cubría su cama. Sus pies descalzos tocaron el frío suelo de piedra del dormitorio. Lo único que se podía oír en el recinto era el crepitar del fuego del calentador localizado en el centro del cuarto, cuyo calor atenuaba un poco el frío del riguroso invierno que comenzaba a descortinarse por fin en ese año.&lt;br /&gt;La joven hechicera se arrodilló al lado de su cama, sacando un pequeño baúl que guardaba bajo el lecho. En la tapa, un bello detalle de marquetería representaba los blasones de las familias Black y Thorne, lado a lado. Su padre se lo regaló cuando inició el primer año en Hogwarts.&lt;br /&gt;Dentro de la caja de madera maciza retiró un pergamino, ya algo amarillento, y una minúscula cajita de terciopelo negro.&lt;br /&gt;Con pasos lentos, la joven se dirigió hacia la ventana del cuarto, sentándose en el alféizar. Afuera, algunos estudiantes, a despecho del enorme frío que hacía, jugaban una guerra de bolas de nieve. Irónicamente, mucho más allá de los muros del castillo, otra guerra se desarrollaba... una guerra sangrienta y dañina... Pero todo lo que esos adolescentes deseaban en ese momento era aprovechar la alegría renovada que las festividades de fin de año brindaban... alegría que la heredera de los Black-Thorne compartía con los demás hasta que recibió, en la noche anterior, el pergamino que sostenía en su mano.&lt;br /&gt;En el papel pardo, la letra fina y elegante de Marguerite anunciaba que ella y su marido viajarían en los días siguientes. Pasarían la Navidad y Año Nuevo en Rusia, en compañía de la hermana melliza de Marguerite, Betelgeuse. Por lo tanto, no existía ninguna posibilidad de que Elizabeth pasase las vacaciones de fin de año con sus padres. Para compensar la ausencia, su madre decía enviarle un regalo de Navidad adelantado.&lt;br /&gt;Abrió la cajita de terciopelo que sostenía en la otra mano, sacando de ella un par de pendientes de plata, cuidadosamente tallados en las laterales. En su centro brillaba una pequeña esmeralda, reflejando las luces matutinas que se adentraban por la ventana.&lt;br /&gt;Mientras jugueteaba con los pendientes entre sus dedos, la joven volvió a mirar el paisaje exterior. Una sonrisa triste se le escapó en sus labios. ¿Por qué se sentía tan decepcionada? Desde que entrara a Hogwarts, o mejor, desde que fuera designada a Gryffindor, no hubo siquiera una sola Navidad que pasase en casa, ni siquiera recibía regalos de sus padres, a no ser una formal postal de Navidad deseándole felices fiestas y un excelente comienzo de año. Los últimos dos feriados los pasó con los Peterson, pero esta vez Marion decidió permanecer en Hogwarts. ¿Por qué, entonces, Elizabeth había alimentado la esperanza de que ese año las cosas serían verdaderamente distintas?&lt;br /&gt;Tal vez la deferencia y el afecto discreto con que su madre había pasado a tratarla en los últimos tiempos le llevaron a esa conclusión errónea, al deseo de volver a los viejos tiempos, a las animadas fiestas familiares, con el enorme árbol de Navidad en el enorme comedor; ella y su madre turnándose en el piano, que era retirado de la sala de música en aquella ocasión especial; su padre sentado en el sillón de terciopelo, saboreando su copa de jerez, mientras observaba a la familia; Ludovic vanagloriándose, alegando haber recibido los mejores regalos, mientras Aldo se permitía sonreír plenamente, sin las inhibiciones que se infligía a sí mismo en el resto del año.&lt;br /&gt;Betsy sacudió la cabeza. Por lo menos su madre le había enviado un obsequio. Ese gesto era algo bastante insignificante viniendo de la rígida matriarca de los Black-Thorne, aunque, para Betsy, volver a ver a sus padres habría valido mucho más. Pero no debería importarle más esas pequeñas insignificancias. No era más una niña y sería una idiotez intentar recuperar la infancia perdida.&lt;br /&gt;Se levantó, resuelta, del alféizar de la ventana. Tenía un día entero por delante y muchas cosas que hacer, era una tontería dejarse sumergir en la autocompasión.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-3096536779653884664?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/3096536779653884664/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=3096536779653884664' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3096536779653884664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3096536779653884664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/06/elizabeth-se-removi-en-su-cama.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4968943684546937083</id><published>2008-06-10T15:53:00.000-07:00</published><updated>2008-06-10T15:55:58.425-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Disculpen nuevamente por la demora, pero es que OTRA VEZ he tenido problemas técnicos y no he podido seguir publicando. No se solucionaron del todo, pero por lo menos ahora puedo seguir con la publicación. Bueno, aquí va un nuevo capítulo. Espero que lo disfruten. Saludos y no dejen de comentar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;7-Verdades dichas y oídas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Noviembre se había ido, trayendo consigo las primeras nevadas del año. Y ahora diciembre transcurría, faltando pocas semanas para las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, cuando los alumnos que lo deseaban podían dejar el castillo para reunirse con sus familiares. Pero la guerra asoló de tal manera al mundo mágico, había tanto terror e inseguridad, que muchos padres preferían dejar que sus hijos permanecieran en la escuela. Por lo menos en Hogwarts ellos estarían protegidos.&lt;br /&gt;Sin embargo, ingenuos eran los que pensaban que la escuela permanecía inmaculada en tiempos negros como los que enfrentaban. Era verdad que Lord Voldemort aún no se había atrevido a atacar el castillo, pero su poder había crecido de tal manera que había conseguido infiltrarse hasta en el refugio protegido por Albus Dumbledore. Estaban entre los estudiantes algunos que en breve ingresarían a las filas de fieles servidores del heredero de Salazar Slytherin. Era fácil deducir de quiénes se trataban, en su mayoría eran integrantes de Slytherin, jóvenes cuyas familias simpatizaban con el lado tenebroso; pero lo difícil era probar que estuvieran manteniendo contacto con él. Los adolescentes eran cuidadosos y habían sido muy bien instruidos por mortífagos más experimentados que ellos. Y, para muchos de ellos, era un estímulo más estar siguiendo las órdenes de su maestro bien enfrente de las narices de Dumbledore. Toda la sensación de peligro y desafío los dejaba extasiados.&lt;br /&gt;Kamus Ivory se sentó silenciosamente en su cama cuando la madrugada ya estaba avanzada y cerró el dosel sin hacer ruido. Del otro lado del cuarto, otros dos jóvenes hicieron lo mismo. El ruso dejó la varita al lado de la almohada y se quitó el suéter que usaba. Había un enorme tatuaje claramente visible en su piel, una bestia demoníaca y alada de cuatro patas, que ocupaba gran parte de su espalda y daba la vuelta hasta terminar en el pecho del muchacho. Era una figura asustadora, grabada en el cuerpo de Kamus con una magia que era transmitida por generaciones en su familia. Aquélla era la prueba de que en sus venas corría la sangre de los Ivory, y ningún encantamiento podría removerla. Todos los hombres de su familia recibían el mismo tatuaje cuando probaban su valor y lealtad ante el clan. Kamus recibió el suyo en una gélida mañana a fines de diciembre, en que los tejados de las mansiones que se erguían en la propiedad de los Ivory estaban cubiertos de nieve, en la época en que tenía catorce años.&lt;br /&gt;El muchacho se acostó, mirando el dosel verde musgo que se cerraba a su alrededor. Recién había vuelto de otra de las “reuniones” que acostumbraban a hacer en los límites de los terrenos de la escuela. Básicamente era siempre lo mismo, recibían instrucciones para estar atentos a lo que el director hacía y hablaba, y también para trabar contacto con otros estudiantes, especialmente de otras Casas, con la intención de conseguir más aliados para su causa. Kamus encontraba todo eso una estupidez, esconderse y actuar en la oscuridad. ¿Para qué tener miedo, al fin y al cabo? ¿De Dumbledore? ¿Sólo bastaba abandonar la escuela y qué podía hacerles el director?&lt;br /&gt;Pero no era Albus Dumbledore y mucho menos Lord Voldemort quienes ocupaban sus pensamientos en esos momentos, sino alguien bien diferente: la chica de ojos almendrados y cabello castaño que era su pareja en el Club de Duelos. Se acordó de que Anabelle había marcado un encuentro en la biblioteca por la mañana. McLaggen quería un ensayo sobre formas de tortura, cómo reconocerlas y defenderse de ellas; un tema que Kamus, particularmente, consideraba tedioso y nada interesante, pero que varios otros colegas, Bellatrix entre ellos, adoraban discutir. Cerró los ojos, vaciando finalmente su mente; tal vez podría dormir en las pocas horas que quedaban antes que el sol saliera.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4968943684546937083?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4968943684546937083/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4968943684546937083' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4968943684546937083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4968943684546937083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/06/disculpen-nuevamente-por-la-demora-pero.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7584529187881809079</id><published>2008-05-22T14:58:00.000-07:00</published><updated>2008-05-22T15:00:27.312-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Mil disculpas por la demora, he tenido unos serios problemas técnicos. Aquí les dejo la última parte de este capítulo. Por favor, comenten. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una figura alta e imponente se destacaba bajo los umbrales que daban acceso a la entrada de Hogwarts. Aldebarán notó la silueta sobresaliendo contra el paisaje exterior. Reconoció de inmediato a Rigel Ivory, aun estando el ruso de espaldas. El auror no se sorprendió al constatar que su primo aún estaba allí. Al igual que él mismo fue a visitar a su hermana, pensaba que Rigel también debía de haber aprovechado la ocasión para ver a Kamus.&lt;br /&gt;Rigel se volvió al oír pasos a su espalda. Parado en el fondo del castillo, a pocos metros de él, estaba Aldebarán. Seguramente su primo debía estar regresando a Londres, al igual que él.&lt;br /&gt;Los dos primos se miraron en silencio. Ivory no podía negar que se sintió sorprendido al encontrar al auror en el despacho de Dumbledore. Al fin y al cabo, siempre tuvo la clara certeza de que el parentesco entre los Ivory y los Black-Thorne representaba para Aldo lo mismo que para el propio Rigel: mera formalidad en reuniones sociales.&lt;br /&gt;—¿Qué estás haciendo aquí? —el moreno decidió ir directamente al punto. No estaba con disposición para abordajes discretos.&lt;br /&gt;Aldo se sintió sinceramente satisfecho porque Rigel hubiera sido tan incisivo. Antes que nada, Aldebarán era un hombre práctico y prefería las cosas siempre a las claras. Los jueguitos de doble sentido lo irritaban más de lo que podía admitir, aunque eran raras las veces que demostraba eso a su interlocutor. Por lo tanto, de la misma manera que su primo fue directo con él, éste también lo sería.&lt;br /&gt;—Estoy aquí porque mi hermana me lo pidió —respondió simplemente.&lt;br /&gt;Rigel sacudió la cabeza, dejando aflorar una sonrisa irónica. Claro, Elizabeth... ¿Cómo no pensó en eso antes? Su tan inocente y optimista primita menor que aún creía que sólo porque todos eran una “familia” debían unirse y ayudarse los unos a los otros. Y no dudaba de que si la pelirroja se interponía un día en el camino de Kamus, él acabaría con ella sin pestañear. Personas como Elizabeth y Dumbledore eran tan idiotas con esa manía de creer que existe en todos un potencial, aunque mínimo, para la bondad y el altruismo.&lt;br /&gt;Pero la sonrisa de Rigel no tardó en desaparecer para dar lugar a una expresión dura y sus ojos expresaron frialdad al mirar a Aldo.&lt;br /&gt;—No me importa lo que tu hermana piense. Kamus es asunto mío. Si tú no eres capaz de cuidar a tu propio hermano, entonces no te metas con el mío, Aldebarán.&lt;br /&gt;El primogénito de los Black-Thorne miró a su primo con la misma frialdad que éste le dirigía. La sonrisa sardónica de Rigel no le pasó desapercibida. Aldo sospechaba que, para el ruso, ninguno de los demás parientes era digno de consideración a no ser Kamus, aunque no lograba comprender la verdadera naturaleza de la relación de los dos. Pero la verdad es que poco le importaba la opinión del primogénito de los Ivory o el que ellos compartieran una proximidad sanguínea. Y Aldebarán podía decir lo mismo de su propio hermano menor.&lt;br /&gt;—Ludovic dejó de ser mi hermano hace muchos años, Rigel —le espetó el auror, sin dejarse intimidar por la amenaza nada velada del ruso—. Al contrario que mi hermana, creo que existen cosas más importantes que la sangre: el carácter. No te odio, tampoco odio a Ludovic, pero odio lo que ustedes representan. Y sólo no los capturo ni los delato a los demás aurores porque no tengo pruebas y también porque tengo consideración a mi madre y a Elizabeth.&lt;br /&gt;El líder de los Ivory permaneció quieto e inexpresivo, observando a su primo con una mirada que le pareció más evaluadora que frialdad propiamente dicha. Por lo menos Aldo era un tipo racional y sensato. Siempre lo había sido. Lo que, sin dudas, lo convertía en un adversario interesante.&lt;br /&gt;—En algo, por lo menos, tiene razón Dumbledore —comenzó, en tono sorprendentemente tranquilo, como si no estuvieran haciendo nada aparte de discutir amenidades—. Tenemos puntos de vista muy diferentes sobre cuál es el camino correcto. Me alegra ver que Ludovic no permitió que los lazos que lo unen a ti interfirieran en su juicio. Pero mi hermano me ama, Aldebarán, y yo lo amo también. Nada se interpondrá en eso.&lt;br /&gt;El auror miró a su primo con más atención durante breves segundos, sin dejar transparentar lo que le venía en realidad a su mente. Sabía que Rigel era un hombre peligroso, no porque fuera un mortífago ni tampoco porque fuera el jefe de una de las mayores organizaciones criminales de toda Europa, sino porque ocasionalmente emergía de debajo de toda aquella aparente frialdad de Ivory una turbulencia silenciosa, aunque perturbadora. La misma que el ruso demostraba en ese preciso instante. Aparte de eso, una persona a quien admiraba Ludovic de forma casi fanática era alguien a ser tomado como una amenaza en potencia. Al fin y al cabo, Aldebarán tenía que admitir que su hermano no era una persona de las más equilibradas.&lt;br /&gt;—No dudo de tu amor por Kamus, ni el del suyo por ti... —respondió con sinceridad, aunque mantenía un tono aparentemente indiferente en su voz—. Lo que me preocupa es dónde eso va a llevarlo. Pero creo que sólo el tiempo dirá, querido primo, cuál bando es el correcto, el mío o el tuyo...&lt;br /&gt;Rigel sonrió levemente, pero no dijo nada al darle la espalda a su primo y entrar al automóvil. Para él el futuro de Kamus ya estaba predeterminado. El pelirrojo, por su parte, observó alejarse el auto de su primo por el sendero, sin contener el pensamiento de que los caminos de Rigel y suyo se cruzarían nuevamente en el futuro. No en los acostumbrados encuentros familiares, sino en el campo de batalla. En caso de que eso sucediera, él no dudaría en atacar a su primo con todo su empeño. El ruso, sin duda alguna, era un enemigo que jamás podía ser subestimado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7584529187881809079?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7584529187881809079/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7584529187881809079' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7584529187881809079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7584529187881809079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/05/mil-disculpas-por-la-demora-he-tenido.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2405476003700244452</id><published>2008-04-29T06:10:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T06:12:16.986-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kamus abrió la puerta de la torre, atravesándola y luego dejando pasar a quien lo acompañaba. Rigel sonrió levemente al joven cuando pasó a su lado y caminó hasta el parapeto, apoyando las manos sobre el antepecho de piedra y dejando vagar su mirada por los interminables terrenos de la escuela que, hasta años atrás, fue su hogar.&lt;br /&gt;El menor cerró la puerta y se acercó. Kamus se paró al lado de su hermano y acompañó, en silencio, su mirada.&lt;br /&gt;—¿Se siente mi falta? —fue la pregunta del estudiante.&lt;br /&gt;Rigel curvó sus labios discretamente y volvió el rostro hacia él antes de responder:&lt;br /&gt;—Sólo porque aún estás en este lugar.&lt;br /&gt;Los dos hermanos se miraron en silencio por unos segundos hasta que el menor, dándose por vencido, desvió la mirada, con una sonrisa poco típica y obstinada en sus labios y rompiendo su expresión siempre fría y austera.&lt;br /&gt;El líder del clan Ivory retiró la mano izquierda del parapeto de la torre y pasó su brazo por los hombros de Kamus, haciéndole inclinar la cabeza sobre su hombro. Su hermano menor no se resistió al gesto, sólo se mantuvo en silencio.&lt;br /&gt;—¿Cómo están yendo las cosas por aquí?&lt;br /&gt;—¿Aparte de que casi maté a alguien hace unos días? —inquirió Kamus de forma irónica.&lt;br /&gt;Rigel sonrió. El tono de ironía que sólo su hermano sabía usar le había hecho mucha falta.&lt;br /&gt;—Sí, excepto por eso —respondió.&lt;br /&gt;—Todo como siempre. Estudiaste aquí siete años, deberías saberlo.&lt;br /&gt;El primogénito asintió.&lt;br /&gt;—¿Has hablado con Bellatrix?&lt;br /&gt;Kamus frunció el ceño, levantando un poco la cabeza para mirar a su hermano. El líder de los Ivory mantenía una expresión impasible mientras observaba la superficie del lago de la escuela.&lt;br /&gt;—Sí, a veces. ¿Por qué lo preguntas?&lt;br /&gt;Rigel desvió la mirada de su antiguo foco de atención hacia su hermano menor.&lt;br /&gt;—Ella te siguió después que te fuiste de la fiesta. ¿Por qué?&lt;br /&gt;El menor arqueó una ceja, así que Rigel se había dado cuenta... Bueno, era de esperarse, considerando que Bellatrix no era exactamente una de las personas más discretas que él conocía, y el primogénito del matrimonio Ivory Black era extremadamente perspicaz y observador, principalmente en lo que respectaba a su hermano menor.&lt;br /&gt;—Tú conoces a Bellatrix, sólo estaba siendo la misma de siempre. ¿O acaso debo recordarte que, antes de elegirme como blanco, era contigo con quien acostumbraba a jugar?&lt;br /&gt;Rigel sonrió ante la acusación.&lt;br /&gt;—Sabes bien que no la soporto, Kamus.&lt;br /&gt;—Ni yo. Se volvió un incordio en estos últimos meses, siempre queriendo darme órdenes y actuar como líder —cruzó los brazos, visiblemente incómodo—. Y tú sabes que sólo existe un líder a quien sigo.&lt;br /&gt;El primogénito sonrió, sin preocuparse por esconder el placer que le causaba oír esas palabras. Sí, él sabía a quién se refería Kamus...&lt;br /&gt;Rigel llevó su mano libre hasta la nuca de su hermano, obligándolo a mirarlo; luego se inclinó sobre su rostro y depositó un beso en su mejilla.&lt;br /&gt;—Te eché de menos —dijo Rigel, aún con los labios cerca del rostro de su hermano.&lt;br /&gt;Kamus sonrió de lado. También él había sentido la falta de su hermano y mentor, ya transcurrieron tres meses desde la última vez que lo vio, en la fiesta de compromiso de Elizabeth.&lt;br /&gt;Qué porquería de fiesta... Detestaba ese tipo de teatro ensayado que eran los eventos promovidos por Marguerite Black-Thorne, o mismo por Betelgeuse Ivory, pues a causa de eso siempre acababa discutiendo con su hermano. Rigel se ponía insoportable con su sentido de la obligación y la etiqueta... Al infierno con todo eso.&lt;br /&gt;—No te preocupes —comenzó el más joven, apartándose de Rigel lo suficiente para mirarlo—. Dentro de pocos meses estaré fuera de aquí y entonces podremos estar juntos, ya sea de vuelta a Moscú y quedándonos aquí, tanto da. Lo que decidas yo acataré.&lt;br /&gt;Cualquiera que conociera a Rigel Ivory, fuera como asesino al servicio del Señor Tenebroso, fuera como distinguido y respetable miembro de la sociedad rusa, jamás podría siquiera soñar con ver algún día en ese rostro tan duro e intolerante, frío y cínico, tanta ternura. Casi podía arriesgarse a describirse eso como amor.&lt;br /&gt;Kamus era su punto débil, tal vez el único, y el líder de los Ivory lo sabía. Su hermano menor era el regalo más precioso que había recibido en su vida.&lt;br /&gt;Nada jamás podría compararse con Kamus, nada jamás podría sustituirlo. Su hermano menor era el que siempre estuvo a su lado. Podría estar rodeado de personas cantándole alabanzas, pero la única presencia que realmente le importaba era la de su hermano. La mano de Kamus que sujetaría la suya en cualquier momento, sin titubear. Los ojos idénticos a los suyos no miraban a nadie más que a él.&lt;br /&gt;—No voy a permitir que vayas nuevamente a un lugar donde no pueda verte —dijo el mayor. Sus brazos envolvieron el cuerpo ligeramente más diminuto al suyo. Más que cariñoso y protector, dominante y posesivo.&lt;br /&gt;Ellos se pertenecían el uno al otro. Rigel lo sabía. Kamus lo sabía. No habría nadie más, sólo ellos dos. Y debían permanecer siempre juntos, porque así tenían que ser las cosas. Siempre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2405476003700244452?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2405476003700244452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2405476003700244452' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2405476003700244452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2405476003700244452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/04/kamus-abri-la-puerta-de-la-torre.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-8861860256587337404</id><published>2008-04-25T13:52:00.000-07:00</published><updated>2008-04-25T13:53:38.532-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El ambiente era bastante sombrío, pero después de casi siete años habitando en las mazmorras del castillo, no era nada a lo que no estuviera acostumbrado.&lt;br /&gt;A pesar de no ser muy grande y sí bastante aislado, el cuarto era relativamente confortable. Y Slughorn aparecía todos los días tratando de mostrarse agradable y servicial. Le traía un libro o dos o cualquier cosa que creía que podría agradar y distraer al joven Ivory. El profesor tampoco se cansaba de emitir palabras de incentivo y comprensión, cualquier cosa que pensara que podría tranquilizar a su alumno. Como si Kamus necesitara realmente de todo eso.&lt;br /&gt;La verdad es que a Ivory no podía importarle menos lo que podía sucederle. Si era expulsado de Hogwarts, tanto mejor. No tenía muchos deseos de volver a atender a las clases. Y para el futuro que seguiría fuera de ese castillo, no necesitaría de un diploma. Si era realmente imprescindible seguir con ese formalismo educacional, Hogwarts no era el único centro de enseñanza en el mundo. Durmstrang, donde acostumbraban a ser educados los hombres del clan Ivory y lugar donde su propio padre había estudiado, no tenía nada que envidiar a la escuela de Dumbledore.&lt;br /&gt; Lo único que lamentaba era saber que Lecter parecía estar recuperándose razonablemente de sus heridas.&lt;br /&gt;La puerta de hierro fue empujada con fuerza desde afuera, haciendo un ruido desagradable al raspar contra el suelo de piedra. Un rostro delgado y arrugado se asomó al cuarto, sujetando una linterna con la tentativa de iluminar mejor el ambiente.&lt;br /&gt;—Tienes visita, Ivory.&lt;br /&gt;Kamus arqueó levemente una ceja al oír la voz asmática de Filch. Cualquier profesor que quería verle podía hacerlo sin necesidad de la compañía del celador, y la presencia de cualquier estudiante había sido prohibida.&lt;br /&gt;El viejo celador se apartó para dejar pasar a su acompañante. Gracias a la luz escasa de la linterna que se balanceaba en la mano callosa de Filch, el joven pudo ver fugazmente unas facciones extremadamente familiares. Involuntariamente, sus ojos azules se agrandaron. ¿Qué podía estar haciendo él allí? Siendo quien era, ¿cómo Dumbledore podía haber permitido la entrada de él en plena Hogwarts?&lt;br /&gt;Filch circuló por el cuarto, encendiendo los candelabros y mascullando bajito para sí mismo. La gata flaca y grisácea lo seguía fielmente, como siempre hacía. Pero nadie prestaba atención al squib o a la felina.&lt;br /&gt;Cuando la mazmorra ya estuvo completamente iluminada, el celador dijo algo que no fue escuchado por ninguno de los otros dos presentes antes de hacer una ligera reverencia (lo más que su reumatismo le permitía) y dejar el cuarto con la señora Norris en sus talones. La puerta se cerró con un chirrido de cerraduras oxidadas y luego de ello no hubo más que silencio.&lt;br /&gt;Rigel Ivory estaba parado cerca de la puerta de la mazmorra. El cabello bien cortado, barba afeitada, vestimenta azul oscura que combinaba perfectamente con sus ojos, porte impecable. Kamus ya lo había visto con ese aspecto muchas veces y sabía que aquella postura indicaba una reunión de negocios.&lt;br /&gt;El silencio fue sustituido por el ruido de pasos. El líder del clan de los Ivory no necesitó más de dos segundos para atravesar la habitación hasta la cama donde Kamus estaba sentado. El estudiante no esbozó reacción alguna hasta que sintió las manos de Rigel sujetar sus hombros e inclinarlo hacia él, de modo que su cara se recostara contra el pecho de su hermano mayor. El adolescente no tardó en sentir el rostro de su hermano rozando su cabello hasta que Rigel besó levemente los mechones lisos y negros.&lt;br /&gt;—Me enteré que te metiste en líos por aquí —dijo él, pero su voz no contenía ningún reproche. De hecho, hasta parecía de buen humor.&lt;br /&gt;Kamus suspiró levemente, ya recuperado de la sorpresa de ver a su hermano allí. Elevó sus manos hasta apoyarlas sobre los antebrazos de Rigel y levantó el rostro para observarlo.&lt;br /&gt;—¿Viniste por eso?&lt;br /&gt;El mayor sonrió levemente. Una expresión de sarcasmo idéntica a la que Kamus acostumbraba utilizar. Su mano derecha dejó el hombro del joven para acariciar levemente la mejilla del adolescente.&lt;br /&gt;—Pensé que sería una buena excusa para venir a verte.&lt;br /&gt;Kamus sonrió discretamente ante la respuesta de su hermano. No podía negar que era agradable tener a Rigel cerca nuevamente, aunque fuera por un breve lapso de tiempo, pues aquellas palabras indicaban también que el líder de los Ivory no había ido hasta allí para buscarlo. Por lo visto permanecería en Hogwarts por un tiempo más. Pero si Rigel había decidido que era mejor así, entonces todo bien por Kamus. El primogénito sabía lo que hacía.&lt;br /&gt;—¿Quieres dar una vuelta? —preguntó el menor, con expresión tranquila en su rostro—. Necesito un poco de aire puro.&lt;br /&gt;Rigel asintió, ofreciendo una mano que su hermano no dejó de aceptar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-8861860256587337404?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/8861860256587337404/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=8861860256587337404' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8861860256587337404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8861860256587337404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/04/el-ambiente-era-bastante-sombro-pero.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-8973427960347718176</id><published>2008-04-17T14:29:00.000-07:00</published><updated>2008-04-17T14:30:35.409-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Después de salir del despacho de Dumbledore, el primogénito de los Black-Thorne decidió aprovechar la ocasión para ver a su hermana, aunque fuera fugazmente. No deseaba interrumpir las actividades de Elizabeth, pues, de acuerdo con Filch, en esos momentos ella se encontraba con otros compañeros haciendo las tareas del Club de Duelos.&lt;br /&gt;Aldebarán miró a través de la puerta entreabierta del Gran Comedor, vislumbrando a su hermana menor en el entarimado, frente a otro colega, un joven alto y corpulento, con uniforme de Ravenclaw. Aunque el muchacho tenía casi el doble de tamaño que Elizabeth, para el auror, era obvia la ventaja de su hermana. Betsy tenía una empuñadura firme y elegante, mientras su oponente apenas lograba sostener su propia varita con la fuerza necesaria para mantenerla en la mano frente a un golpe más fuerte. Con todo, a pesar de su orgullo latente por la envergadura y habilidades de su hermana, especialmente por haber sido él quien le enseñó a ella gran parte de las reglas y posiciones de combate en duelos, él siempre se preguntaba si todo lo que ella sabía sería suficiente para que Betsy pudiera sobrevivir a los peligros que la aguardaban en la profesión que ella había decidido seguir.&lt;br /&gt;—¿Black-Thorne? —una voz firme y casi incisiva hizo que el pelirrojo desviase la vista del combate en el que su hermana estaba envuelta. Inmediatamente reconoció los trazos serios y extremadamente rígidos de Tiberius McLaggen.&lt;br /&gt;Era la segunda vez que ese hombre ocupaba el cargo de profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. Como varios otros antes y después de él, McLaggen permaneció por un único y aislado año en el puesto. Se había ido para concluir sus estudios de especialización en el este europeo y, después de eso, pasó a impartir clases en la Academia de Ciencias Alquímicas enseñando magia comparada con enfoque a las de contenido militar y estratégico. Si McLaggen hubiera optado por volverse auror, posiblemente se habría convertido en alguien del calibre y competencia de Alastor Moody y Gillian Willows, subjefes del Cuartel General de Aurores. Pero McLaggen había optado por la vía académica, aunque eso no lo tornaba menos cualificado. Por lo que sabía Aldebarán, el regreso del profesor había sido a pedido de Dumbledore y su licencia en la Academia de Ciencias Alquímicas se limitaba apenas al período de un año, como ya era de esperarse. El Club de Duelos fue la forma que McLaggen hizo valer los motivos por los cuales fue convocado. Preparar a los alumnos para la guerra.&lt;br /&gt;Aldebarán casi dejó escapar una sonrisa al ver a su antiguo profesor, pues fueron sus enseñanzas las que lo llevaron a optar por la vida de combate contra las fuerzas oscuras. Pero conocía a McLaggen lo suficiente para saber que un saludo respetuoso y amable sería mucho más apreciado por el docente que una demostración de efusiva afectividad.&lt;br /&gt;—Profesor, es un placer volver a verlo —dijo Aldo con una discreta inclinación de cabeza.&lt;br /&gt;—¿Apreciando el desempeño de su hermana? —preguntó McLaggen de forma directa.&lt;br /&gt;—Sí —respondió el pelirrojo.&lt;br /&gt;—Tiene talento. Necesita un poco de disciplina. La joven Black-Thorne es demasiado impulsiva. Si ella consigue controlar su temperamento, al menos en el campo de batalla, podrá ser una auror competente en el futuro. Ése es el deseo de ella, ¿no?&lt;br /&gt;Aldo asintió. Su rostro casi inexpresivo se traicionó por el brillo intenso que se notaba en sus iris verdes, reflejo de la satisfacción por el elogio dirigido a su hermana. Miró nuevamente hacia el entarimado, donde, conforme él ya se esperaba, el muchacho yacía en el suelo, mientras Betsy guardaba la varita en el interior de su túnica.&lt;br /&gt;—Voy a llamarla para que la vea. Fue un placer volver a verlo, Black-Thorne —finalizó el profesor, mientras volvía al comedor.&lt;br /&gt;Esta vez, la sorpresa y cierta gratitud no pudieron ser escondidas en el rostro del auror. No sabía que era tomado en tan alta estima por alguien como McLaggen, pues, si no fuera por eso, Betsy nunca habría sido liberada momentáneamente de la clase. Le debía mucho a McLaggen, mucho de lo que ahora es se lo debía al profesor y se sentía honrado por la reciprocidad del aprecio.&lt;br /&gt;Betsy llegó con la cara colorada, la tez ligeramente brillante por el sudor provocado por el ejercicio, pero, aún así, no dejó que su aspecto le impidiese abrazar a su hermano, ni tampoco impidió que Aldo correspondiese a su abrazo.&lt;br /&gt;—Qué bueno que estás aquí. Te eché de menos —dijo la joven, aún abrazándolo.&lt;br /&gt;Aldebarán no dijo nada, sólo estrechó a su hermana más fuertemente, pero fue suficiente que Betsy se diera cuenta que él sentía lo mismo.&lt;br /&gt;—Kamus continuará en Hogwarts —dijo él simplemente; después de todo, ésa había sido la razón por la que había venido a la escuela, el pedido de su hermana para que intercediese por su primo.&lt;br /&gt;La joven se soltó del auror para mirarlo con una enorme sonrisa de gratitud. Ella sabía que siempre podría contar con Aldo, en los buenos y en los malos momentos, e inclusive en situaciones cuya lógica aparentemente no existía, como en el incidente de su primo.&lt;br /&gt;—Gracias —dijo ella, de forma sincera y cariñosa.&lt;br /&gt;Aldebarán le respondió con una inclinación de cabeza, agregando:&lt;br /&gt;—Luchaste muy bien allá adentro.&lt;br /&gt;La sonrisa de Betsy se amplió más y, aunque estaba inmensamente feliz con los elogios de su hermano mayor, pues conocía su carácter serio y exigente, no encontró las palabras exactas para expresar lo que sentía, sólo posó un beso en la mejilla de Aldo. Enseguida le dio la espalda al auror y se dirigió de vuelta al comedor, no sin antes completar:&lt;br /&gt;—Debo irme, McLaggen sólo me dio cinco minutos para verte.&lt;br /&gt;Mientras Elizabeth se alejaba, Aldebarán comenzó a aceptar que sus preocupaciones eran infundadas. Si su hermana menor lograba liberarse, o al menos minimizar las complicaciones que la unión de ella con Sinn acarrearía, Betsy podría convertirse en la auror que siempre ella soñó ser.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-8973427960347718176?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/8973427960347718176/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=8973427960347718176' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8973427960347718176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8973427960347718176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/04/despus-de-salir-del-despacho-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-594345079533403748</id><published>2008-04-12T05:33:00.001-07:00</published><updated>2008-04-12T05:35:29.262-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Aquí va un nuevo capítulo para ustedes. Disfrútenlo y comenten por favor. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;6-Fraternidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dumbledore apoyó el mentón sobre los dedos entrelazados de sus manos, mientras observaba atentamente, sobre sus gafas de medialuna, la escena que se desarrollaba ante sus ojos.&lt;br /&gt;Sentados a su izquierda, el matrimonio Lecter, ambos muy parecidos físicamente a su hijo, hablaban compulsivamente desde que entraron a la sala del director, siendo casi imposible distinguir las voces de cada uno. A su derecha, Aldebarán Black-Thorne miraba al director con los brazos cruzados sobre el pecho y la misma expresión austera que Dumbledore guardaba en la memoria desde la época en que el auror estudiaba en Hogwarts.&lt;br /&gt;La situación que involucraba a Kamus Ivory y Stanford Lecter era bastante delicada, y el director sabía que debía tener tacto con los parientes de los alumnos, especialmente con los Lecter. Ya había pasado por situaciones como ésa varias veces; bueno, no exactamente como aquélla, pero similares. Y, muchos podían dudarlo, pero lidiar con padres rabiosos era tan difícil como tratar con políticos expertos en burocracia o inclusive luchar contra mortífagos.&lt;br /&gt;Dumbledore se preparó para solicitar la palabra, opinando que el matrimonio Lecter ya había tenido tiempo suficiente para expresar todo el disgusto que sentían por lo ocurrido, pero su gesto fue interrumpido por leves golpes en la puerta.&lt;br /&gt;—El señor Rigel Ivory está aquí y desea verlo, señor —dijo Filch, que apareció parcialmente por la puerta entreabierta.&lt;br /&gt;—Puedes dejarlo pasar —asintió Dumbledore. Sospechaba que tarde o temprano Rigel Ivory acabaría apareciendo en esa reunión.&lt;br /&gt;Un hombre moreno y de ojos azul medianoche entró imponentemente a la sala, saludando al director con una inclinación de cabeza. Sin siquiera mirar a los Lecter, se sentó en la silla al lado de Aldebarán, señalada por Dumbledore. El auror continuó en la misma posición, no movió siquiera un músculo ante la llegada de su primo, esperando el siguiente movimiento del director.&lt;br /&gt;—Ahora que todos los responsables de los jóvenes Lecter e Ivory están aquí, creo que podemos comenzar a tratar sobre las repercusiones que el incidente en el Club de Duelos trajo —comenzó Dumbledore, con su acostumbrado tono sereno—. Conforme el profesor McLaggen me informó, los dos alumnos fueron designados a un duelo amistoso en el club. Stanford provocó a Kamus, insinuando que el joven era desleal con relación a sus familiares, lo que llevó a la reacción extrema de Kamus.&lt;br /&gt;—¡Un ultraje! —exclamó Samuel Lecter, interrumpiendo al director, al mismo tiempo que golpeaba el escritorio de Dumbledore—. ¡Mi hijo está en la enfermería por culpa de ese... de ese... descontrolado!&lt;br /&gt;—¡Exactamente! —intervino Lavinia Lecter, mientras se abanicaba vigorosamente con su abanico—. Mi bebé... mi pequeño lord fue destrozado por ese salvaje. Lo mínimo que usted puede hacer es expulsar a ese delincuente de la escuela.&lt;br /&gt;Rigel miró de soslayo a la pareja, sin dejar de encontrar ligeramente divertida la actitud de los magos de la nobleza, que se aferraban a los títulos y al afectamiento típico de su clase para tratar de imponerse frente a los demás. Si su hijo era tan ridículo como sus padres, Kamus había hecho muy bien al tratarlo como lo hizo. Sin embargo, Ivory no dejó que sus emociones se reflejaran en su cara, y sólo dijo, con voz fría y calculada:&lt;br /&gt;—Mi hermano no tiene la culpa si el hijo de ustedes es un papanatas incapacitado que no sabe defenderse en duelos inofensivos y ensayados en un club de escuela.&lt;br /&gt;Samuel Lecter trató de abrir la boca para contestar a las afirmaciones del ruso, pero la mirada que le lanzó el líder del clan Ivory hizo que un espasmo involuntario le recorriera el cuerpo y que las palabras murieran a mitad de camino.&lt;br /&gt;Aldebarán, que aún se mantenía callado desde que había comenzado la discusión, se pronunció finalmente.&lt;br /&gt;—No estoy justificando lo que hizo mi primo Kamus, porque no hay disculpas para su comportamiento. Sin embargo, el hijo de ustedes tampoco es inocente en esta historia. De acuerdo con las palabras del profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, él provocó a mi primo de forma despreciable. Cuestionó el honor de Kamus. Y Rigel está aquí para confirmar que nada es más importante para un Ivory que el honor. Pero la expulsión es una medida un tanto drástica. Son tiempos peligrosos, y dejar a un muchacho suelto por el mundo con tantas amenazas podría llevarlo a escoger un camino desafortunado. ¿No estás de acuerdo, primo?&lt;br /&gt;—En absoluto, Aldebarán. Kamus jamás estará suelto solo por el mundo, él siempre me tendrá a mí. Y yo siempre estaré guiando a mi hermano por la senda correcta, no importa cuáles sean los sacrificios.&lt;br /&gt;—Señores —Dumbledore decidió interrumpir, antes que la situación se agravase y que la reunión, en lugar de solucionar un problema, acabara creando otro—. Aunque tengan opiniones diferentes sobre cuál es la senda correcta para Kamus, estoy seguro que ambos concuerdan que lo mejor para él, por el momento, es quedarse en Hogwarts.&lt;br /&gt;Aldebarán y Rigel asintieron en silencio, aunque reluctantes. Por más que discrepaban en varios puntos, los dos no llegaban a odiarse, sólo poseían visiones diferentes del mundo. Pero, en esos momentos, tenían una meta en común.&lt;br /&gt;El director se acomodó discretamente los anteojos, volviéndose hacia el matrimonio Lecter, que enmudeció completamente desde que Rigel se pronunció por primera vez, comprendiendo, finalmente, que involucrarse en la discusión de los otros dos hombres era como meterse en medio de una manada de lobos.&lt;br /&gt;—Entiendo perfectamente que ustedes deseen que el joven Ivory tenga el merecido castigo por lo que él hizo —continuó Dumbledore—. Y les garantizo que el escarmiento adecuado ya está siendo providenciado. Lo mismo digo con relación a su hijo. Con todo, creo que tanto Kamus como el joven Lecter ya tuvieron su merecida lección, y lo ideal sería darles una nueva oportunidad a los dos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-594345079533403748?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/594345079533403748/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=594345079533403748' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/594345079533403748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/594345079533403748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/04/aqu-va-un-nuevo-captulo-para-ustedes.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-5063822817812132924</id><published>2008-04-04T12:57:00.000-07:00</published><updated>2008-04-04T13:02:28.047-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Para compensarlos por la ausencia, les pongo aquí el resto de este capítulo. Que lo disfruten y comenten, por favor. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Anabelle logró alcanzar a Kamus recién cuando ya casi había llegado a las mazmorras. Corrió para salvar la distancia que los separaba y sujetó la muñeca del muchacho a tiempo de evitar que él desapareciese en la siguiente bifurcación del corredor.&lt;br /&gt;—¿Estás loco? ¡¿Querías matar a Lecter por casualidad?!&lt;br /&gt;Kamus la miró con ojos gélidos, pero aún así la joven no lo soltó.&lt;br /&gt;—¿Lo echarías de menos, Timms? —dijo de forma tranquila, contrastando con el tono nervioso que Anabelle usó anteriormente.&lt;br /&gt;Ella soltó su muñeca, los ojos almendrados chispeando de rabia.&lt;br /&gt;—Escucha, Ivory. Desafortunadamente no todos tenemos el futuro asegurado después de dejar Hogwarts, yendo a fiestitas y gastando el dinero de papá y mamá. Algunos de nosotros necesitamos trabajar de verdad para conseguir lo que queremos. Esa porquería de club va a darme el crédito extra que necesito para garantizarme un puesto en San Mungo. ¡Si eres incapaz de tomar en serio el club, si para ti nada pasa a ser más que una oportunidad de montar un espectáculo, entonces sal de ahí y no me estorbes!&lt;br /&gt;Kamus estrechó los ojos. Ahora sí ella había ido demasiado lejos. Sin ningún aviso y antes que Timms pudiera darse cuenta de lo que él estaba haciendo, Ivory sujetó uno de los brazos de la joven y con la otra mano la empujó contra la pared. Anabelle soltó un gemido de dolor cuando su espalda chocó con fuerza contra la pared de piedra. Abrió los ojos de par en par y se deparó con el rostro de Ivory extremadamente cerca al suyo. Se debatió, tratando de librarse de él, pero fue inútil. Kamus usaba su propio cuerpo para mantenerla presa y todo lo que Anabelle consiguió fue torcer la muñeca cuando trató de librar su brazo izquierdo de la mano de él. La respiración de la joven comenzó a agitarse y había recelo en su rostro cuando volvió a mirar a Ivory, que, al contrario que ella, se mantenía inalterable. Después de haberlo visto a punto de lanzar una Maldición Imperdonable en Stanford Lecter, Anabelle ahora tenía miedo.&lt;br /&gt;—No hables de esa manera, Timms, como si supieras algo de mí —dijo Kamus con voz baja y pausada. Estaba tan cerca de ella que la joven hasta podía sentir su aliento.&lt;br /&gt;—¡Me estás lastimando, maldito bastardo! —gritó ella.&lt;br /&gt;Los ojos de Ivory se desviaron momentáneamente del rostro de Anabelle hasta la muñeca izquierda de ella, y entonces volvió a mirarla a la cara. Tardó unos segundos más en hablar nuevamente.&lt;br /&gt;—Excelente. Ésa era justamente mi intención.&lt;br /&gt;Kamus soltó a la joven inmediatamente y le dio la espalda, siguiendo el camino interrumpido por el corredor y sin mirar atrás.&lt;br /&gt;Anabelle permaneció aún con el cuerpo recostado contra la pared, la respiración entrecortada, como si hubiese salido recién de una difícil batalla. Se llevó la mano derecha a la muñeca, que había comenzado a dolerle. Parpadeó repetidamente, tratando de evitar derramar lágrimas de dolor, miedo y rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elizabeth movía y removía con la cuchara la polenta prácticamente sin tocar de su cuenco. Miró nuevamente hacia la mesa de Slytherin. No había ninguna señal de Kamus ni tampoco de Stan, que aún debía estar siendo tratado en la enfermería. Era obvio que la escuela entera ya sabía lo sucedido entre los dos. El murmullo eléctrico que recorría el salón era un reflejo palpable de ello. Y la ausencia de Kamus sólo logró aumentar la inquietud de los estudiantes, llevando a las más absurdas hipótesis sobre lo que le habría sucedido en realidad. La más absurda de todas decía que el ruso invadió la enfermería para tratar de “terminar el trabajo”, pero que fue sorprendido por un escuadrón de aurores convocado por el director para proteger al irlandés y que, después de una férrea batalla, los aurores llevaron al joven bajo custodia a Azkaban. Betsy sacudió la cabeza al oír eso. Era todo una completa estupidez. Probablemente Dumbledore sólo le había exigido al joven que se ausentase del comedor para no provocar un lío aún mayor de lo que ocurrió el día anterior.&lt;br /&gt;La joven hechicera fue sacada de sus elucubraciones al sentir una mano posarse sobre su hombro. Levantó los ojos, encontrándose con el rostro afligido de su novio, Maxwell Sinn. Nunca antes lo había visto así.&lt;br /&gt;—Acabo de venir de la enfermería y pude comprobar el estado lamentable en que lo dejó el animal de tu primo a Stan.&lt;br /&gt;Elizabeth no respondió, se levantó silenciosamente de la mesa de Gryffindor al notar que toda la atención del comedor estaba puesta sobre ella y su prometido. Se colgó la mochila al hombro, diciendo con voz firme e impasible:&lt;br /&gt;—Salgamos de aquí. Si vamos a hablar sobre esto, que sea en privado.&lt;br /&gt;Maxwell trató de abrir la boca para contestar, pero Elizabeth ya estaba a mitad de camino hacia la salida del comedor, por lo que no le quedó otra opción más que seguir a su prometida. La pareja entró a la primera aula vacía que encontraron. Betsy se volvió hacia su novio, cruzando los brazos y mirando a Maxwell con la misma mirada impasible que usó en el salón. Comprendía la situación y el dolor de él por lo que le ocurrió a su amigo; sin embargo, ella creía que Max debería haber tenido más tacto al lidiar con la situación. Por lo menos, así fue enseñada a hacerlo.&lt;br /&gt;—No sé cómo actúan los Sinn, Maxie, pero no me parece adecuado discutir temas de familia enfrente de extraños.&lt;br /&gt;—¿Temas de familia? —el joven no pudo contenerse, exaltándose como raras veces lo hacía—. Ivory es tu primo, no mío. Lo que le hizo al pobre de Stan es imperdonable.&lt;br /&gt;Aun ante la explosión de Maxwell, Elizabeth mantuvo la misma postura seria que adoptó desde el inicio de la conversación.&lt;br /&gt;—Para comenzar —dijo ella—, a partir del momento en que nos comprometimos, Kamus pasó a ser tu primo también. Segundo, tú conoces a Lecter mucho mejor que yo para saber que él hizo o dijo algo para que Kamus reaccionara de esa forma.&lt;br /&gt;—¿Por casualidad estás del lado de Ivory? —replicó Sinn con brusquedad, sintiéndose inmensamente ofendido con las palabras de ella—. Eres mi prometida, deberías apoyarme a mí.&lt;br /&gt;Betsy dejó la mochila al suelo, acercándose a Maxwell. Entendía cómo se sentía su novio. Si algo parecido le hubiese sucedido a Marion, tal vez ella estaría tan trastornada como lo estaba Max. Colocó suavemente una mano sobre el rostro de Maxwell, diciendo:&lt;br /&gt;—No estoy del lado de nadie, Maxie. No estoy justificando a Kamus ni tampoco retirándote mi apoyo. Sólo quiero la solución más justa —y, poniéndose de puntillas, lo besó.&lt;br /&gt;Después que sus labios se separaron, Maxwell colocó la cabeza sobre el hombro de Elizabeth, sujetándola por la cintura. Cerró los ojos, sintiendo los dedos de la joven enredarse entre su cabello negro. Era realmente lamentable lo que le había ocurrido a Stan. El irlandés era un amigo fiel y bastante útil. Sin embargo, en ese momento, Max se dio cuenta que aquella tragedia podría convertirse en un triunfo para él. Si su prometida creía que él se sentía frágil y afligido (más de lo que efectivamente estaba), sería mucho más fácil solidificar el control que anhelaba tener sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que fue transcurriendo el día, la menor de los Black-Thorne comenzó a quedarse verdaderamente preocupada por el destino de su primo Kamus. El ruso no había aparecido en ninguna de las clases que coincidían y nadie parecía saber qué había sido de él después del encuentro en el Club de Duelos. ¿Será que habría sido expulsado de Hogwarts? Ella no podía culpar a Dumbledore si ésa hubiese sido su decisión final, pues, al fin y al cabo, el estado en que Kamus había dejado a Lecter no era de los mejores. Betsy tenía esperanzas de que su carta hubiese llegado a Aldebarán antes del veredicto final del director de la escuela. O tal vez estaría siendo demasiado precipitada en sus conclusiones.&lt;br /&gt;Miró de reojo a su novio, que, silenciosamente, colocaba en el caldero los últimos ingredientes de la poción que Slughorn les había asignado ese día. El director de Slytherin no comentó nada sobre el incidente, aunque no tenía en el rostro su habitual sonrisa zalamera. Su ceño estaba fruncido y parecía preocupado. Max, por su parte, parecía haberse calmado después de la conversación que tuvo con su prometida al comienzo de la mañana. Betsy decidió pasar la máxima cantidad de tiempo posible con él para confortarlo, y Marion, aunque antipatizaba con él, dígase de pasada con cierta razón, comprendió que hasta Maxwell Sinn merecía un poco de compasión y solidaridad en una situación como ésa.&lt;br /&gt;Elizabeth volteó discretamente el rostro para ver cómo su mejor amiga y compañera de laboratorio estaba arreglándoselas sin ella, cuando, inadvertidamente, sus ojos se posaron sobre una exuberante morena sentada en el rincón opuesto del salón. Una idea se formó en la mente de Betsy. Si había alguien que tal vez supiese del destino de Kamus, ciertamente sería esa joven.&lt;br /&gt;Después de ser dispensados por Slughorn, Elizabeth juntó sus cosas, observando detenidamente los movimientos de la otra joven.&lt;br /&gt;—¿No vienes, querida? —preguntó Maxwell.&lt;br /&gt;—Ahora no, Maxie, puedes adelantarte. Tengo algunas cosas que resolver. Nos encontramos más tarde, en la cena, ¿te parece?&lt;br /&gt;—Claro —respondió él, depositando un beso en los labios de su prometida antes de irse.&lt;br /&gt;La mazmorra ya estaba casi completamente vacía cuando la morena se levantó para salir. Hasta Slughorn se había ido para el interior del recinto, en busca de los ingredientes a ser usados en la clase siguiente.&lt;br /&gt;—Bellatrix —llamó Elizabeth.&lt;br /&gt;La otra se volvió. Llevándose el cabello hacia atrás, miró a Betsy con su acostumbrada expresión de superioridad.&lt;br /&gt;—¿A qué debo el honor? Después de todo, no es siempre que mi estimada prima Elizabeth se digna a hablar conmigo —respondió la morena, con un acento sarcástico.&lt;br /&gt;Elizabeth trató de mantenerse seria frente a la provocación. Si no fuese por la gravedad de la situación, ciertamente evitaría tratar directamente con su prima de segundo grado. Ese carácter presuntuoso de Bellatrix la irritaba más de lo que estaba dispuesta a admitir.&lt;br /&gt;—Sólo quería saber si tenías noticias de Kamus —respondió secamente.&lt;br /&gt;Los labios carmín de Bellatrix se curvaron en deleite. Si a Elizabeth no le gustaba su prima, ella tampoco nutría simpatía por la integrante de Gryffindor. Ese carácter correcto y educado de la pelirroja era enfadoso y aburrido, no encajaba con la posición destacada y superior que cualquiera que tuviera un mínimo rastro de sangre Black en las venas debería mostrar. Era una verdadera pena que la joven fuera tan diferente a Ludovic. Él sí tornaba las cosas mucho más interesantes y divertidas. Pero, por el momento, tenía que contentarse con bromear un poco con su hermana.&lt;br /&gt;—¿Y por qué debería saberlo? —respondió la morena, encogiéndose de hombros, desdeñosamente.&lt;br /&gt;—Porque es nuestro primo y también de la misma Casa que tú.&lt;br /&gt;Bella continuó sonriendo irónicamente a Elizabeth, mientras enredaba jocosamente un mechón de cabello en su dedo.&lt;br /&gt;—¿Sabes que te ves patética cuando comienzas a hablar sobre nuestra familia? Hasta pareces la tía Walburga, o inclusive la prima Marguerite. ¡Qué irritante! ¿Sabes? No sé si tu novio se alegraría de ver tanto interés por Kamus...&lt;br /&gt;Betsy cruzó los brazos sobre el pecho. Sus ojos se estrecharon peligrosamente.&lt;br /&gt;—Maxwell no tiene absolutamente nada de qué quejarse por mi conducta, sea en relación a Kamus o cualquier otra persona. No sé si tu novio puede decir lo mismo, ¿verdad, Bellatrix?&lt;br /&gt;La morena puso los ojos como platos, realmente sorprendida. No se esperaba una reacción como ésa de su prima “mosca muerta”. Tal vez aún hubiese una esperanza para Elizabeth. Después de todo, ella aún era una Black. Su reacción había probado eso.&lt;br /&gt;—No sé nada —respondió Black, por fin.&lt;br /&gt;—Gracias —dijo la pelirroja, más por educación que por gratitud, saliendo rápidamente del aula.&lt;br /&gt;Betsy llegó con pasos fuertes hasta la torre de Gryffindor. No sabía qué le irritaba más, si la actitud de Bellatrix o el hecho de dejarse afectar por ella. ¿Será que realmente se parecía cada día más a su prima Walburga o hasta a su madre? Preocuparse por la familia no le parecía algo malo, por lo menos no por aquellos que creía que valía la pena preocuparse. Si Bellatrix explotaba algún día, desde el punto de vista de la pelirroja, estaría haciéndole un inmenso favor a la humanidad. Pero, ¿por qué Kamus era diferente? No podía decirlo. Nunca convivió con su primo íntimamente, ni siquiera en los siete años de escuela. Pero había una inexplicable certeza para ella de que él era alguien de valor. Y Betsy fue enseñada, desde niña, a escuchar lo que su intuición le decía. Las raras veces que se equivocó fue por dejarse nublar por lo sentimientos conflictivos que hicieron bajar el volumen de la voz de su conciencia que trataba de avisarle cuándo estaba equivocada.&lt;br /&gt;Cansada, se dejó caer sobre su cama, en su dormitorio. Fue cuando sintió algo incómodo en su espalda. Se levantó, viendo que sobre la cama había una carta con el sello de los Black-Thorne. "¡Aldebarán!", pensó para sí misma. Probablemente su lechuza había vuelto más temprano y Marion había recibido la carta por ella, una vez que Temis, su lechuza, reconoció a su mejor amiga como alguien de plena confianza.&lt;br /&gt;Abrió el lacre con ansiedad. Había acertado. La letra firme de su hermano llenaba completamente el pergamino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Hermana mía:&lt;br /&gt;Conociéndote como te conozco, creo que ya estás afligida por no tener noticias mías o de Kamus. No sé si esta misiva te traerá a ti las noticias que esperas. Envié una lechuza a Dumbledore apenas recibí tu carta. La situación de Kamus no es muy buena y su destino aún es incierto.&lt;br /&gt;Los padres de Lecter aún están fuera del país y recién volverán a comienzos de la semana que viene. Ya fue marcada una reunión entre ellos y el director, en la cual yo también participaré.&lt;br /&gt;En este intervalo de tiempo, Dumbledore, en acuerdo con el profesor McLaggen y el profesor Slughorn, decidieron suspender a Kamus en todas las clases, así como en las actividades extracurriculares, específicamente el Club de Duelos. Fue puesto en aislamiento en una de las mazmorras, ya adaptada como aposento adecuado. Ese aislamiento es menos un castigo y más una precaución sobre posibles represalias por parte de los amigos de Lecter. No es específicamente para protección de Kamus, que, por lo que me contaste, sabe defenderse muy bien, sino para evitar que el incidente traiga complicaciones aún mayores. Por añadidura, también fueron descontados puntos a Slytherin, pero creo que eso era más que esperado.&lt;br /&gt;El profesor Dumbledore es un hombre sensato, tal vez uno de los más sensatos que he conocido, así que te ruego que te quedes tranquila. Todo se solucionará de la manera más justa.&lt;br /&gt;Tu hermano Aldebarán.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Betsy se dejó caer nuevamente sobre la cama. Estaba exhausta, pero también aliviada con las palabras de su hermano. Aldo tenía razón, tenía que confiar en el juicio de Dumbledore. Lo que ella pudo hacer por su primo ya lo hizo. Y, más que confiar en el buen sentido del director de Hogwarts, confiaba en la capacidad de su hermano mayor de interceder por su primo hasta el punto en que le parecía correcto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-5063822817812132924?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/5063822817812132924/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=5063822817812132924' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5063822817812132924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5063822817812132924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/04/para-compensarlos-por-la-ausencia-les.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-3615299603060584559</id><published>2008-03-09T10:03:00.000-07:00</published><updated>2008-03-09T10:05:06.941-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;5-Pérdidas y ganancias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;El Gran Comedor estaba completamente sumergido en un murmullo de voces indefinidas y aterradas. Hasta podían oírse algunos gritos entre la multitud de alumnos que allí se encontraba. Elizabeth observaba todo como si estuviese presa en una de aquellas películas muggles que vio con Marion años atrás. Las escenas en el salón parecían desarrollarse en cámara lenta. La joven apenas lograba distinguir lo que McLaggen gritaba a su primo Kamus, que salía a pasos largos del recinto, seguido por Anabelle Timms.&lt;br /&gt;Todo había sucedido tan rápido. Demasiado rápido. En un momento, Lecter estaba inútilmente tratando de atacar a Kamus. Al siguiente, el ruso estaba arremetiendo contra el irlandés como si fuera una marioneta inmensa. Ni siquiera pudo ver qué le hizo Kamus al otro joven, sólo el resultado final. Stan estaba tirado en el suelo. McLaggen inmovilizaba el brazo roto del estudiante y restañaba la sangre que salía anteriormente de forma abundante de las heridas causadas por el &lt;em&gt;Laminus&lt;/em&gt; que Kamus le había lanzado al irlandés.&lt;br /&gt;La voz imponente del profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras sonó en el salón, pidiendo a todos que se calmasen, pero era prácticamente imposible hacer que los estudiantes se callaran, tanta era la agitación.&lt;br /&gt;Una carcajada aguda y estridente se hizo oír al lado de Betsy, que, al volverse, vio a Bellatrix, echándose hacia atrás la cascada de rizos negros y diciendo:&lt;br /&gt;—Tengo que admitir que Kamus nos proporcionó un bello show. Ni siquiera yo lo habría hecho mejor.&lt;br /&gt;Elizabeth parpadeó varias veces, tratando de recomponerse. Miró nuevamente a Stan, que ya estaba siendo mágicamente removido por el profesor McLaggen, que conjuró una camilla para auxiliarlo. Sin siquiera pensar en lo que estaba haciendo, Elizabeth salió apresurada a través de las puertas de doble hoja del comedor. No había nada más que ella pudiera hacer allí.&lt;br /&gt;Ya estaba doblando el corredor cuando escuchó el sonido de pasos apresurados, seguidos por una voz que gritaba su nombre. Se volvió en dirección donde provenía la voz, encontrándose con los ojos castaños de Marion Peterson mirándola preocupados.&lt;br /&gt;—Betsy, ¿a dónde vas? ¿No vas a ayudar a Lecter? Quiero decir, él es tu dupla...&lt;br /&gt;—Stan ya tiene demasiada gente para ayudarlo, Mari —cortó ella, casi ásperamente—. Es a mi primo a quien tengo que ayudar.&lt;br /&gt;—¿Ayudar a Ivory? —los ojos de la negra se agrandaron de puro espanto e incredulidad—. ¿Te has vuelto loca? Él le hizo picadillo a Lecter en el club...&lt;br /&gt;Marion sacudió la cabeza, tratando de entender la lógica aparentemente distorsionada de su amiga.&lt;br /&gt;—¿Será que no te das cuenta que es precisamente por eso que Kamus necesita ayuda, Mari? Después de lo que hizo en el Club de Duelos hoy, va a tener mucha suerte si no es expulsado de Hogwarts sin derecho a apelación.&lt;br /&gt;—No estarás diciendo que apruebas lo que él hizo, ¿verdad? —preguntó Marion, con una punzada de horror en su voz.&lt;br /&gt;Betsy estrechó los ojos casi involuntariamente. Era verdad que fueron muchas las veces que deseó darle una buena lección a ese papanatas machista y engominado de Lecter, pero nunca pensó en hacer algo tan extremo como lo que Kamus había hecho. No, ella no aprobaba la actitud de su primo. Sin embargo, había dos razones para que ella tratara de ayudarlo. Aún cuando no tuvo una convivencia directa con su primo, ya había notado, después de todos esos años estudiando juntos, que él no era alguien de dejarse avasallar con palabras. El incidente del tren, al comienzo del año escolar, era una prueba más que contundente. Stan debía, por lo tanto, haber dicho o hecho algo muy grave para causar una reacción de ese calibre en Kamus. Siendo así, desde la perspectiva de Elizabeth, no sería justo dejar que el ruso fuese lanzado a los leones sin que alguien intercediera por él. La segunda razón por la que ella iba a ayudar a Kamus era bastante obvia para la joven Black-Thorne. Kamus era parte de su familia, y ella simplemente no podía ignorar ese lazo y darle la espalda a su primo. Pero no sabía si su amiga entendería eso.&lt;br /&gt;—Si apruebo o no lo que Kamus hizo, eso no importa —respondió por fin—. Simplemente no puedo quedarme de brazos cruzados.&lt;br /&gt;Marion dio un suspiro resignado. Realmente no lograba comprender la situación, pero había aprendido a confiar en el juicio de Elizabeth. Si ésta decía que Ivory merecía ayuda en esa situación tan absurda, ella creía en su amiga.&lt;br /&gt;—Entonces —preguntó la negra, en un tono más ameno—, ¿qué pretendes hacer?—Escribir a la única persona que es capaz de hacer algo por Kamus: mi hermano Aldo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-3615299603060584559?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/3615299603060584559/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=3615299603060584559' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3615299603060584559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3615299603060584559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/03/5-prdidas-y-ganancias-el-gran-comedor.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1670481907774978174</id><published>2008-03-03T05:43:00.000-08:00</published><updated>2008-03-03T05:49:01.214-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;En compensación a que no publicamos la semana pasada, les ponemos aquí DOS partes para que disfruten y sepan qué fue de Kamus. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;5-Pérdidas y ganancias&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gran Comedor estaba completamente sumergido en un murmullo de voces indefinidas y aterradas. Hasta podían oírse algunos gritos entre la multitud de alumnos que allí se encontraba. Elizabeth observaba todo como si estuviese presa en una de aquellas películas muggles que vio con Marion años atrás. Las escenas en el salón parecían desarrollarse en cámara lenta. La joven apenas lograba distinguir lo que McLaggen gritaba a su primo Kamus, que salía a pasos largos del recinto, seguido por Anabelle Timms.&lt;br /&gt;Todo había sucedido tan rápido. Demasiado rápido. En un momento, Lecter estaba inútilmente tratando de atacar a Kamus. Al siguiente, el ruso estaba arremetiendo contra el irlandés como si fuera una marioneta inmensa. Ni siquiera pudo ver qué le hizo Kamus al otro joven, sólo el resultado final. Stan estaba tirado en el suelo. McLaggen inmovilizaba el brazo roto del estudiante y restañaba la sangre que salía anteriormente de forma abundante de las heridas causadas por el Laminus que Kamus le había lanzado al irlandés.&lt;br /&gt;La voz imponente del profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras sonó en el salón, pidiendo a todos que se calmasen, pero era prácticamente imposible hacer que los estudiantes se callaran, tanta era la agitación.&lt;br /&gt;Una carcajada aguda y estridente se hizo oír al lado de Betsy, que, al volverse, vio a Bellatrix, echándose hacia atrás la cascada de rizos negros y diciendo:&lt;br /&gt;—Tengo que admitir que Kamus nos proporcionó un bello show. Ni siquiera yo lo habría hecho mejor.&lt;br /&gt;Elizabeth parpadeó varias veces, tratando de recomponerse. Miró nuevamente a Stan, que ya estaba siendo mágicamente removido por el profesor McLaggen, que conjuró una camilla para auxiliarlo. Sin siquiera pensar en lo que estaba haciendo, Elizabeth salió apresurada a través de las puertas de doble hoja del comedor. No había nada más que ella pudiera hacer allí.&lt;br /&gt;Ya estaba doblando el corredor cuando escuchó el sonido de pasos apresurados, seguidos por una voz que gritaba su nombre. Se volvió en dirección donde provenía la voz, encontrándose con los ojos castaños de Marion Peterson mirándola preocupados.&lt;br /&gt;—Betsy, ¿a dónde vas? ¿No vas a ayudar a Lecter? Quiero decir, él es tu dupla...&lt;br /&gt;—Stan ya tiene demasiada gente para ayudarlo, Mari —cortó ella, casi ásperamente—. Es a mi primo a quien tengo que ayudar.&lt;br /&gt;—¿Ayudar a Ivory? —los ojos de la negra se agrandaron de puro espanto e incredulidad—. ¿Te has vuelto loca? Él le hizo picadillo a Lecter en el club...&lt;br /&gt;Marion sacudió la cabeza, tratando de entender la lógica aparentemente distorsionada de su amiga.&lt;br /&gt;—¿Será que no te das cuenta que es precisamente por eso que Kamus necesita ayuda, Mari? Después de lo que hizo en el Club de Duelos hoy, va a tener mucha suerte si no es expulsado de Hogwarts sin derecho a apelación.&lt;br /&gt;—No estarás diciendo que apruebas lo que él hizo, ¿verdad? —preguntó Marion, con una punzada de horror en su voz.&lt;br /&gt;Betsy estrechó los ojos casi involuntariamente. Era verdad que fueron muchas las veces que deseó darle una buena lección a ese papanatas machista y engominado de Lecter, pero nunca pensó en hacer algo tan extremo como lo que Kamus había hecho. No, ella no aprobaba la actitud de su primo. Sin embargo, había dos razones para que ella tratara de ayudarlo. Aún cuando no tuvo una convivencia directa con su primo, ya había notado, después de todos esos años estudiando juntos, que él no era alguien de dejarse avasallar con palabras. El incidente del tren, al comienzo del año escolar, era una prueba más que contundente. Stan debía, por lo tanto, haber dicho o hecho algo muy grave para causar una reacción de ese calibre en Kamus. Siendo así, desde la perspectiva de Elizabeth, no sería justo dejar que el ruso fuese lanzado a los leones sin que alguien intercediera por él. La segunda razón por la que ella iba a ayudar a Kamus era bastante obvia para la joven Black-Thorne. Kamus era parte de su familia, y ella simplemente no podía ignorar ese lazo y darle la espalda a su primo. Pero no sabía si su amiga entendería eso.&lt;br /&gt;—Si apruebo o no lo que Kamus hizo, eso no importa —respondió por fin—. Simplemente no puedo quedarme de brazos cruzados.&lt;br /&gt;Marion dio un suspiro resignado. Realmente no lograba comprender la situación, pero había aprendido a confiar en el juicio de Elizabeth. Si ésta decía que Ivory merecía ayuda en esa situación tan absurda, ella creía en su amiga.&lt;br /&gt;—Entonces —preguntó la negra, en un tono más ameno—, ¿qué pretendes hacer?&lt;br /&gt;—Escribir a la única persona que es capaz de hacer algo por Kamus: mi hermano Aldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anabelle logró alcanzar a Kamus recién cuando ya casi había llegado a las mazmorras. Corrió para salvar la distancia que los separaba y sujetó la muñeca del muchacho a tiempo de evitar que él desapareciese en la siguiente bifurcación del corredor.&lt;br /&gt;—¿Estás loco? ¡¿Querías matar a Lecter por casualidad?!&lt;br /&gt;Kamus la miró con ojos gélidos, pero aún así la joven no lo soltó.&lt;br /&gt;—¿Lo echarías de menos, Timms? —dijo de forma tranquila, contrastando con el tono nervioso que Anabelle usó anteriormente.&lt;br /&gt;Ella soltó su muñeca, los ojos almendrados chispeando de rabia.&lt;br /&gt;—Escucha, Ivory. Desafortunadamente no todos tenemos el futuro asegurado después de dejar Hogwarts, yendo a fiestitas y gastando el dinero de papá y mamá. Algunos de nosotros necesitamos trabajar de verdad para conseguir lo que queremos. Esa porquería de club va a darme el crédito extra que necesito para garantizarme un puesto en San Mungo. ¡Si eres incapaz de tomar en serio el club, si para ti nada pasa a ser más que una oportunidad de montar un espectáculo, entonces sal de ahí y no me estorbes!&lt;br /&gt;Kamus estrechó los ojos. Ahora sí ella había ido demasiado lejos. Sin ningún aviso y antes que Timms pudiera darse cuenta de lo que él estaba haciendo, Ivory sujetó uno de los brazos de la joven y con la otra mano la empujó contra la pared. Anabelle soltó un gemido de dolor cuando su espalda chocó con fuerza contra la pared de piedra. Abrió los ojos de par en par y se deparó con el rostro de Ivory extremadamente cerca al suyo. Se debatió, tratando de librarse de él, pero fue inútil. Kamus usaba su propio cuerpo para mantenerla presa y todo lo que Anabelle consiguió fue torcer la muñeca cuando trató de librar su brazo izquierdo de la mano de él. La respiración de la joven comenzó a agitarse y había recelo en su rostro cuando volvió a mirar a Ivory, que, al contrario que ella, se mantenía inalterable. Después de haberlo visto a punto de lanzar una Maldición Imperdonable en Stanford Lecter, Anabelle ahora tenía miedo.&lt;br /&gt;—No hables de esa manera, Timms, como si supieras algo de mí —dijo Kamus con voz baja y pausada. Estaba tan cerca de ella que la joven hasta podía sentir su aliento.&lt;br /&gt;—¡Me estás lastimando, maldito bastardo! —gritó ella.&lt;br /&gt;Los ojos de Ivory se desviaron momentáneamente del rostro de Anabelle hasta la muñeca izquierda de ella, y entonces volvió a mirarla a la cara. Tardó unos segundos más en hablar nuevamente.&lt;br /&gt;—Excelente. Ésa era justamente mi intención.&lt;br /&gt;Kamus soltó a la joven inmediatamente y le dio la espalda, siguiendo el camino interrumpido por el corredor y sin mirar atrás.&lt;br /&gt;Anabelle permaneció aún con el cuerpo recostado contra la pared, la respiración entrecortada, como si hubiese salido recién de una difícil batalla. Se llevó la mano derecha a la muñeca, que había comenzado a dolerle. Parpadeó repetidamente, tratando de evitar derramar lágrimas de dolor, miedo y rabia.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1670481907774978174?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1670481907774978174/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1670481907774978174' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1670481907774978174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1670481907774978174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/03/en-compensacin-que-no-publicamos-la.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-5103272969326454973</id><published>2008-02-23T14:29:00.000-08:00</published><updated>2008-02-23T14:35:42.498-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Bueno, aquí les pongo la última parte de este nuevo capítulo. En mi opinión es una de las mejores, me encanta esta escena; espero que la disfruten tanto como yo y comenten, por favor, ya sea para decir un simple "me gustó". Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elizabeth se recostó contra una de las columnas del Gran Comedor, ahora adaptado para el encuentro del Club de Duelos. Stanford Lecter iba retrasado. No es que fuera una sorpresa para ella, conocía lo suficiente al amigo de su prometido para saber que haría algo por el estilo. Sería realmente genial que él faltase a la reunión, quién sabe si así el profesor McLaggen no cambiaría de idea y la cambiaría de dupla. Cualquier otro era mejor que ese irlandés engominado. Pero las esperanzas de Betsy se desvanecieron al verlo cruzar las puertas del salón y dirigirse hacia ella.&lt;br /&gt;—Buenas tardes, Black-Thorne —saludó el joven.&lt;br /&gt;—Pensé que no vendrías más —respondió ella, seca.&lt;br /&gt;—¿Cómo podría perderme una oportunidad como ésta, querida mía, de compartir un evento social tan importante con nuestros más distinguidos colegas? —replicó él trivialmente.&lt;br /&gt;Elizabeth lo miró de forma incisiva y reprobadora. ¿Acaso Lecter creía que estaba en un baile o en un té entre nobles? McLaggen había dejado más que claro que eso no era un juego. Se limitó a decir:&lt;br /&gt;—Necesitas tomar más en serio el club, Lecter, o vas a terminar saliendo herido.&lt;br /&gt;El irlandés esbozó una sonrisita burlona.&lt;br /&gt;—Si es tan peligroso así, mi querida, nuestro distinguidísimo profesor McLaggen no debería haber dejado que tantas chicas indefensas participaran en el club.&lt;br /&gt;Los dientes de Elizabeth rechinaron de rabia. Apretó con fuerza la varita que tenía en el bolsillo de la túnica. Por muy poco tuvo que refrenarse para no hechizar al idiota.&lt;br /&gt;—¿Por casualidad has olvidado que tu pareja de club es una de esas “chicas indefensas” a quien tú te refieres? —dijo ella, de forma abiertamente agresiva.&lt;br /&gt;Stan fingió no notar el tono de voz de Elizabeth. Continuó sonriendo y agregó:&lt;br /&gt;—Por eso mismo, Black-Thorne, déjalo todo en mis manos cuando comencemos a duelar. Ciertamente nos irá muy bien si seguimos mi comando.&lt;br /&gt;La pelirroja respiró hondo para contenerse, no quería armar un lío, no podía arriesgarse a que McLaggen la expulsase del salón sin al menos participar en la reunión. Aquello era demasiado importante para ella para echar todo a perder a causa de los estúpidos comentarios de Lecter. Betsy no podía hacer nada contra él, ni creía que valía la pena hacerlo, pero la bocota de Stan lo metería en un problema bien grande tarde o temprano.&lt;br /&gt;Cuando Tiberius McLaggen se adentró al Gran Comedor de Hogwarts, los estudiantes callaron rápidamente. El profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras poseía un humor irascible y una rigidez extrema, emanando un aura de autoridad casi incuestionable. Aquellos que no le temían, tenían por él gran respeto y admiración.&lt;br /&gt;McLaggen caminó directamente hasta el palco armado en el centro del recinto, donde serían realizadas las prácticas de duelos. Cruzó los brazos detrás de la espalda, observando silenciosamente a los alumnos durante unos segundos antes de hablar.&lt;br /&gt;—Estoy satisfecho por ver que la mayoría de ustedes entendió la gravedad de la situación fuera de los portones del castillo y decidió continuar con nuestros encuentros —la voz grave de McLaggen inundó el salón—. No tenemos tiempo que perder, por lo tanto, pasaremos directamente a la práctica. Quiero evaluar los puntos fuertes de cada uno de ustedes, aprenderán de sus propios errores y los de los demás para que tengan herramientas suficientes para que puedan sobrevivir fuera de aquí.&lt;br /&gt;—¡Cuánto drama! —susurró Stan bajito, cerca del oído de Elizabeth.&lt;br /&gt;McLaggen le lanzó una mirada fulminante al irlandés, quien enmudeció inmediatamente. Si había algo que el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras no admitía era que no tomasen en serio sus afirmaciones. No era un hombre de llevar las palabras a la ligera.&lt;br /&gt;—¿Algún problema, Lecter? ¿O mi discurso le está aburriendo?&lt;br /&gt;—No... no, profesor —balbuceó el alumno—. Sólo estaba comentándole a Black-Thorne cuánta razón tiene usted.&lt;br /&gt;McLaggen continuó mirando al irlandés con severidad, sabía que le estaba mintiendo.&lt;br /&gt;—Bien, señor Lecter, tal vez pueda usted ser útil aquí y demostrarles a sus colegas cómo se hace un duelo de magos.&lt;br /&gt;—¡Claro! —respondió Stan, retomando su acostumbrada postura arrogante—. Será un gran placer.&lt;br /&gt;Antes de subir a la plataforma, el heredero de los Lecter no desaprovechó la oportunidad de exhibirse nuevamente, volviéndose hacia Elizabeth y diciendo:&lt;br /&gt; —Mira y observa, Black-Thorne. Quién sabe si no aprendes algo observando al maestro aquí.&lt;br /&gt;Betsy puso los ojos en blanco. Era lamentable que tuviese como dupla a un idiota como ése. Si continuaba así, sus esfuerzos de aprendizaje en el club serían seriamente perjudicados, pero, lamentablemente, no había nada que ella pudiese hacer.&lt;br /&gt;—Ahora vamos a escoger a su oponente —continuó McLaggen, mientras veía entre la multitud a quién podía llamar.&lt;br /&gt;—¿Puedo hacer una sugerencia? —interrumpió Stan.&lt;br /&gt;—Está bien, Lecter. ¿Prefiere luchar con alguien en especial? ¿Tal vez con su dupla?&lt;br /&gt;—No, profesor, creo que hay alguien aquí que sería ideal para una verdadera demostración de lo que es un duelo de magos —el joven sonrió maliciosamente—. Me gustaría llamar a Kamus Ivory.&lt;br /&gt;Anabelle Timms levantó la mirada, observando al joven a su lado. El ruso no esbozó reacción alguna al oír su nombre. No podía negar que realmente él era el señor Figura Intocable de Hielo.&lt;br /&gt;—Pues bien —asintió McLaggen—. Acérquese, Ivory.&lt;br /&gt;Kamus subió tranquila y silenciosamente a la plataforma, mientras Lecter continuaba esbozando su burlona sonrisa. Aquélla era la oportunidad perfecta para hacer que Ivory pagase con el mismo galeón la humillación que le había hecho pasar a principios del año escolar. El incidente del tren aún lo tenía atascado en la garganta. Derrotar al ruso frente a los demás colegas sería la venganza perfecta.&lt;br /&gt;—Caballeros —comenzó McLaggen—. Aunque estén aquí para aprender a defenderse, y aún sabiendo que los enemigos exteriores no demostrarán honor ni cortesía, pido que las reglas de etiqueta de duelos sean respetadas aquí. Pueden comenzar.&lt;br /&gt;Kamus y Stan se colocaron de espaldas, dando cada uno siete pasos en direcciones opuestas. Antes incluso de que terminaran de contar, el irlandés se volvió y lanzó un &lt;em&gt;Everte Statum&lt;/em&gt; no verbal en dirección a Ivory. Esperaba cogerlo desprevenido, sería deliciosamente divertido ver al ruso volar salón afuera, pensó para sí mismo.&lt;br /&gt;Sin embargo, las esperanzas de triunfo fueron destrozadas ante el rápido reflejo de Kamus, que, reconociendo inmediatamente el hechizo conjurado, se protegió con un escudo invisible generado por un &lt;em&gt;Protego&lt;/em&gt;, también no verbal.&lt;br /&gt;Stanley dejó escapar una mueca de disgusto y rabia. No esperaba que el otro descubriese tan fácilmente su embestida. Tendría que ser más rudo si quería ver su esperanza concretada, pero ¿qué podía hacer para herir a su oponente? Tendría que ser algo efectivo y al mismo tiempo patético. Recorrió el salón con la mirada, tratando de ignorar las miradas de burla que algunos alumnos le dirigían, hasta que, en un punto abierto en medio de la multitud que rodeaba la plataforma, notó que algunas sillas estaban alineadas. Era perfecto.&lt;br /&gt;"&lt;em&gt;¡Waddiwasi!&lt;/em&gt;", pensó el irlandés con fuerza, mientras una de las sillas volaba a una increíble velocidad en dirección a Kamus Ivory, que, aburrido, ni se preocupó en esconder qué hechizo usaría para defenderse.&lt;br /&gt;—&lt;em&gt;Deleterius&lt;/em&gt; —pronunció el ruso fríamente.&lt;br /&gt;La silla se deshizo casi por completo en pleno aire y algunos pedazos restantes cayeron a los pies de Kamus.&lt;br /&gt;—Y entonces, Lecter, ¿aún quieres continuar o ya te cansaste de esta payasada? —preguntó, manteniendo sus ojos tan fríos como su voz.&lt;br /&gt;El irlandés apretó los puños, tratando de contener el enorme odio que latía dentro de él, mientras algunas carcajadas se oían en el espacioso recinto. Stanley bufó repetidas veces mientras trataba de acomodarse el cabello, empapado de sudor, que comenzaba a caerle desordenadamente sobre los ojos. Echó la cabeza hacia atrás y se irguió, tratando de retomar su pose de “lord”. No sería humillado nuevamente por el cretino de Ivory. Todo era cuestión de desconcentrarlo para poder revertir la situación, y él sabía exactamente qué decir para hacer que el ruso dejase caer su pretendida máscara glacial y mostrase su punto débil.&lt;br /&gt;—¿Estás hablando de payasadas, Ivory? Bien típico de ti. Veo que nos ves a todos nosotros como un circo para divertirte cuando te place... no tienes respeto por nada, ni por nadie, principalmente por tu familia... Apuesto a que te vas a dormir todas las noches riéndote de tus parientes rusos, mientras de dejas ensuciar por los labios y las manos inmundas de esa paria mestiza que te está ayudando en ese clubcito de duelos —dijo el irlandés entre dientes, de modo que sólo Kamus y el que estuviera cerca pudiera escuchar, al mismo tiempo que arremetía una segunda silla en dirección a Anabelle Timms.&lt;br /&gt;La joven, por suerte, consiguió esquivarla en el último segundo, siendo jalada por un compañero que estaba a su lado, cayendo los dos en el suelo. Anabelle se levantó irritada, maldiciendo por lo bajo, pero se mantuvo en el mismo lugar de antes, mientras los demás alumnos se apartaban de ella, temiendo una nueva represalia de Lecter.&lt;br /&gt;McLaggen se acercó a los dos contrincantes para reprender al irlandés y acabar con la lucha, pero no fue lo suficientemente rápido. Un flash de luz inundó el salón y el cuerpo de Stanford fue violentamente arrojado a la esquina opuesta de la plataforma por un bien aplicado &lt;em&gt;Everte Statum&lt;/em&gt; de Kamus. El joven herido cayó pesadamente sobre su brazo, soltando un gemido de dolor.&lt;br /&gt;Lecter levantó la cabeza, y aún con la vista borrosa por las lágrimas que se formaron en los ojos, logró divisar la figura del ruso, que se aproximaba con la varita en ristre. El irlandés sintió una punzada de terror en la boca del estómago. Aunque su rostro no lo demostraba, los ojos de Ivory revelaban una furia desmedida. Kamus parecía un enorme oso que se erguía, imponente, sobre su indefensa presa.&lt;br /&gt;Stan sintió un dolor lacerante en su pierna izquierda. Al mirar hacia abajo, notó que un hilo de sangre salía por el rasguño del pantalón, empapando la tela. El ruso lo había herido con un &lt;em&gt;Laminus&lt;/em&gt;, el hechizo que imitaba a la estocada de una espada.&lt;br /&gt;—¡Ya basta, Ivory! —gritó McLaggen, pero la voz del profesor fue ahogada por los gritos asustados de varios alumnos.&lt;br /&gt;Lecter sintió su cuerpo nuevamente arrojado en el aire, mientras una segunda estocada del Laminus perforaba el espacio entre una de sus costillas. Esta vez el irlandés fue incapaz de gritar, desmayándose antes de aterrizar a los pies de Anabelle. La joven se cubrió la boca con una de las manos y retrocedió unos pasos, estupefacta al ver la sangre de Stan que empapaba el piso del salón y que llegaba hasta sus pies.&lt;br /&gt;Kamus descendió de la plataforma, los demás alumnos se apartaron para dejarle paso hasta donde Lecter y Anabelle se encontraban. En su interior, todos sabían que el irlandés estaría perdido cuando el otro muchacho lo alcanzase, pero ninguno estaba dispuesto a interponerse en el camino de Ivory.&lt;br /&gt;El ruso se acercó a su oponente, levantando al joven desmayado por el cuello de la camisa. En el breve instante en que los ojos castaños de Anabelle miraron el rostro contorsionado de Stan, un pensamiento fugaz y desesperado pasó por su mente: "¡Va a matarlo!".&lt;br /&gt;Una luz verde emanaba de la punta de la varita de Kamus... él no era el tipo de persona que dejaba algo inacabado, no era ese el modo como los Ivory hacían las cosas, no fue así como su hermano le había enseñado. El ruso estaba dispuesto a terminar todo allí, en ese momento, cuando sintió entonces la pesada mano de McLaggen en su hombro.&lt;br /&gt;—No querrás hacer eso, jovencito, no con toda esta gente mirando. Terminarás en Azkaban. Baja esa varita, Ivory.&lt;br /&gt;Kamus apartó la mirada del irlandés para mirar a McLaggen. El profesor tenía una mirada dura y apretaba con fuerza su hombro, la varita también en ristre. El joven vio entonces que su oportunidad de finalizar el duelo estaba perdida, un movimiento en falso y McLaggen lo paralizaría... Si al menos hubiese sido unos segundos más rápido...&lt;br /&gt;Soltó entonces a Stanford, dejándolo caer al suelo como un saco de papas. Entonces, sin preocuparse en mirar atrás, el ruso se dirigió hacia la salida sin encontrar impedimentos. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-5103272969326454973?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/5103272969326454973/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=5103272969326454973' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5103272969326454973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5103272969326454973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/02/bueno-aqu-les-pongo-la-ltima-parte-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7096666317782193676</id><published>2008-02-20T11:16:00.000-08:00</published><updated>2008-02-20T11:18:23.393-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las clases del turno vespertino habían sido finalizadas más temprano para ceder espacio a la segunda reunión del Club de Duelos organizado por Tiberius McLaggen. Exactamente a las cinco de la tarde los alumnos debían reunirse en el Gran Comedor.&lt;br /&gt;Faltaban cerca de diez minutos para el horario acordado, pero Kamus ya había llegado. De cualquier modo, no había nada más interesante para hacer aparte de quedarse esperando. Sus ojos recorrieron el amplio lugar. Bellatrix ya había llegado también y estaba ocupada en provocar a su pareja de duelos, Frank Longbottom; el joven fingía no oír nada de lo que ella decía, aunque ya comenzaba a mostrar señales de irritación.&lt;br /&gt;Ahora que se había puesto a pensar, Ivory se dio cuenta de que su prima no había hablado con él desde la última reunión del club, hacía una semana atrás. Bellatrix sólo había manifestado que la elección de las duplas había sido desafortunada y que sentía pena de su primo por haber acabado con «la mestiza inmunda de Timms», a fin de cuentas, «por lo menos Longbottom tenía sangre pura». Con eso Kamus supo dos cosas, que la joven de ojos ambarinos y comentarios mordaces que se tornó su dupla se llamaba Timms y que poseía parentesco con muggles, el apellido la delataba claramente.&lt;br /&gt;Y, por hablar de ella, Anabelle acababa de llegar. Los ojos de la joven no tardaron en encontrarse con los de Kamus y el rostro de ella esbozó una mezcla de desagrado y reconocimiento. A pesar de la distancia, el muchacho percibió nítidamente que la joven meneaba la cabeza con irritación y maldecía por lo bajo para sí misma mientras se acercaba a él. Le hubiera gustado poder oír lo que la muchacha decía, quién sabe si no se divertía un poco. Pero Timms ya se había parado frente a él, con las manos en la cintura y el rostro vacío de expresión.&lt;br /&gt;—Mejor aclaremos las cosas de una vez, Ivory —comenzó ella, hablando con altivez—. No me agradas, y menos aún me agrada quedarme de dupla contigo por el resto del año. Siendo así, nos veremos lo mínimo posible, solamente en las reuniones y cuando McLaggen nos mande algún trabajo, lo que, para mi desgracia, ocurrirá con más frecuencia de lo que desearía. Pero nada de hablar contigo en otra clase, y si me encuentras en un corredor, sigue de largo y finge que no me conoces. ¿Me has entendido?&lt;br /&gt;Kamus sonrió a medio lado, irónico. La verdad, podría haberse reído si hubiera querido; sin embargo, optó por algo más discreto.&lt;br /&gt;—¿Y exactamente por qué estaría interesado en hablar contigo fuera de aquí, jovencita?&lt;br /&gt;—No es “jovencita” —dijo Anabelle, mudando un poco la postura altiva de antes—. Es Timms.&lt;br /&gt;—Lo lamento, pero como hasta ahora no me has dicho tu nombre... —el joven sonreía irónico, y ella supo que él estaba mintiendo. Ivory ya sabía su nombre y había hecho eso a propósito. Creyó mejor ignorarlo, haría bien no darle motivos para mantener cualquier tipo de conversación con el señor Figura Intocable de Hielo. Se recostó también contra la plataforma de duelos, mirando de lado al muchacho, pero aún manteniendo una cierta distancia.&lt;br /&gt;—¿Pretendes luchar de ese modo? —inquirió Kamus, con la atención aparentemente fija en las puertas del Gran Comedor, por donde ya había comenzado a entrar un gran número de alumnos.&lt;br /&gt;—¿De qué modo?&lt;br /&gt;—El cabello suelto puede estorbar la vista durante una lucha, aún más si es largo —respondió, mirándola por el rabillo del ojo.&lt;br /&gt;Anabelle se puso a reflexionar lo que él había dicho. No era una afirmación tan descabellada... a fin de cuentas, si era alcanzada por algún hechizo y el cabello le cayese sobre la cara, le llevaría más tiempo recuperarse, dándole así oportunidad a su agresor para herirla nuevamente. Luego de unos instantes sacó de uno de los bolsillos de la túnica un elástico negro, dividió el cabello en tres partes iguales y comenzó a hacerse una trenza.&lt;br /&gt;Kamus la observó en silencio trenzarse el cabello con rapidez y habilidad, su coordinación motora parecía ser excelente. Estaba claro que no se volvería una buena duelista de la noche a la mañana, pero quién sabe si con un poco de entrenamiento ella hasta no podría volverse una adversaria razonable. Por lo menos dentro de una plataforma de duelos, porque fuera de ella ya había demostrado ser una distracción interesante.&lt;br /&gt;Anabelle se sujetó la punta de la trenza con el elástico negro y entonces levantó la cabeza, encontrándose con Kamus. Se sorprendió al ver que él no había dejado de observarla durante todo ese tiempo.&lt;br /&gt;—¿Qué pasa, Ivory?&lt;br /&gt;El muchacho no respondió de inmediato. Allí estaba otro aspecto interesante de Anabelle al cual él no había prestado mucha atención hasta el momento. El rostro de la joven era fino, con trazos graciosos y mejillas levemente sonrosadas, tal vez por el esfuerzo que ella hacía por parecer siempre irritada con algo. Tenía una nariz pequeña y levemente respingona y labios bien dibujados, sin ningún resquicio de pintura. El cabello ondulado y con raya completaba el cuadro para un perfecto rostro de muñeca. La mirada de Ivory descendió del rostro hacia el cuerpo de la joven. La túnica larga del uniforme escondía mucho, pero Kamus podía apostar que ella era dueña de unas curvas tímidas y delicadas. Sí, Anabelle era muy linda.&lt;br /&gt;—No pasa nada —respondió él, inexpresivo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7096666317782193676?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7096666317782193676/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7096666317782193676' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7096666317782193676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7096666317782193676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/02/las-clases-del-turno-vespertino-haban.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-9002399371055630582</id><published>2008-02-17T14:26:00.000-08:00</published><updated>2008-02-17T14:30:35.777-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Bueno, les tengo un anuncio especial hoy. A partir de hoy tendré posibilidades de postear más a menudo, por lo que para comenzar les tendré dos posteadas semanales, en vez de quincenales como hemos estado haciendo hasta ahora. Sí, así que ahora estén atentos, porque más cosas se van a revelar en esta historia. Disfrútenla y comenten. Saludos. Atentamente, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;La lluvia caía torrencialmente en los terrenos de la escuela a media tarde. Por lo tanto, fue con cierto alivio que las dos chicas entraron corriendo por las puertas de roble que daban acceso al predio principal del castillo.&lt;br /&gt;—¡Deberían prohibir las clases exteriores durante la época de lluvias! ¡Mírame, estoy completamente empapada! —reclamó la joven negra, sacudiéndose los brazos para tratar de secarse las mangas de su túnica.&lt;br /&gt;—Marion, sabes que ésta es la época del año más propicias para estudiar a los fénix irlandeses, ya que su canto anuncia la llegada de las lluvias. El profesor Kettleburn sólo marcó esas clases para que tengamos un conocimiento más rápido del tema —justificó la pelirroja, mientras torcía con las manos el borde de su propia túnica.&lt;br /&gt;—Ah, sí —replicó la otra bruja, alzando teatralmente las manos al cielo—, gran excusa. Ir a las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas bajo una tempestad para observar un pájaro feo y desnutrido. Y llamarlos fénix es una bondad tuya, Betsy, pues para mí son sólo augureys... Lo digo en serio, eso de cambiar mi comodidad por ese canto irritante...&lt;br /&gt;Su compañera soltó una carcajada.&lt;br /&gt;—Siempre tan dramática...&lt;br /&gt;—¿Dramática yo? —continuó Marion, fingiéndose ofendida—. ¿Estamos más ensopadas que las sirenas que viven en el lago de la escuela y me dices que estoy haciendo drama? Mira sólo el montón de agua que ya hay en el corredor.&lt;br /&gt;—Hablando así hasta parece que ése es el mayor problema del universo. ¿Olvidaste que nosotras dos somos brujas? —dijo Elizabeth, sonriendo. Sacando la varita del bolsillo de su túnica, apuntó a su amiga, conjurando—: ¡Seccare!&lt;br /&gt;Literalmente por arte de magia, Marion quedó completamente seca, ni siquiera la poca agua se veía bajo sus pies. Luego Betsy hizo lo mismo con ella misma.&lt;br /&gt;—Prontito, quejona...&lt;br /&gt;Marion miró a su amiga con seriedad, como si aún estuviese molesta, hasta que comenzó a reír de buena gana.&lt;br /&gt;—Está bien, Betsy... ya entendí tu punto... a veces exagero, lo sé. Pero confiesa que hago tu vida mucho más divertida.&lt;br /&gt;La otra sólo asintió con la cabeza como respuesta.&lt;br /&gt;—¿Qué vas a hacer ahora? —preguntó Marion, cambiando de asunto, mientras las dos caminaban por el corredor.&lt;br /&gt;—Bueno, pensé en ir a tomar un baño antes de ir al Club de Duelos. ¿Por qué?&lt;br /&gt;—Er... bueno... —comenzó la joven negra, inclinando la cabeza, ligeramente sonrojada—. Es que, si no te molesta, voy a encontrarme con Johnny antes de irnos al Club.&lt;br /&gt;Elizabeth arqueó una ceja en señal de interrogación.&lt;br /&gt;—¿Johnny?&lt;br /&gt;—Mi dupla del Club de Duelos, ¿lo olvidaste?&lt;br /&gt;—Ah, bueno. No hay problemas, yo la verdad es que tengo que esperar a Lecter.&lt;br /&gt;Doblando el siguiente corredor, una estudiante de sexto año, de largo y ondulado cabello dorado, actitud altiva y brillantes, aunque fríos, ojos azules, cruzó el camino de las dos amigas. Caminaba con imponencia y elegancia, levantando la nariz con aire de superioridad, como si su presencia fuese un regalo para los meros mortales que la rodeaban. Pasó por delante de Betsy y Mari como si las dos no existiesen, caminando directamente al corredor de las mazmorras.&lt;br /&gt;—Sé que es tu prima, pero no soporto a Narcisa Black —comentó la negra, sin contener una mueca de asco al hablar de la estudiante de Slytherin—. Camina por la escuela como si fuese dueña del castillo... Todo bien que su hermana hace lo mismo, pero al menos Bellatrix tiene actitud. Narcisa es demasiado fresca para mi gusto.&lt;br /&gt;—Sin querer justificar a Narcisa, Mari, pero ella es una Black, no esperan menos de eso de los miembros de nuestra familia —respondió Betsy, con un toque de discreto embarazo en su voz.&lt;br /&gt;Marion miró de reojo a su amiga. Ocasionalmente Betsy trataba de justificar las acciones arrogantes y elitistas de los miembros de su familia, como si necesitase disculparse por el comportamiento de ellos. La joven Black-Thorne acostumbraba a asumir la culpa por las actitudes de sus familiares, como si, inconscientemente, creyera que, ya que compartían la misma sangre, había alguna responsabilidad suya sobre lo que ellos hacían.&lt;br /&gt;—Tú no eres así, Betsy... no eres como tus primas...&lt;br /&gt;Elizabeth dejó escapar una sonrisa triste.&lt;br /&gt;—Tal vez porque soy una Thorne también... pero, aún así, vamos a aceptar la verdad. A pesar de toda esa pose, Narcisa es la chica más popular de la escuela.&lt;br /&gt;—Pero ¿has olvidado que &lt;em&gt;“los hombres prefieren las rubias, pero se casan con las morochas”&lt;/em&gt;? —replicó Marion, divertida, tratando de animar un poco más a su amiga.&lt;br /&gt;—Ah, sí —replicó Betsy, recuperando el buen humor—, y las pelirrojas como yo sobramos. Eso sí, no sé si Lucius estaría de acuerdo con esa teoría.&lt;br /&gt;—Es verdad, me había olvidado que Narcisa ya está comprometida. ¿Compromiso a los quince años? Por Morgana, este mundo no tiene remedio mismo... Cuando tu familia es de locos, te pones a reír y no me crees.&lt;br /&gt;Elizabeth se rió bajito, para enseguida dejar que su rostro fuese cubierto por una pequeña sombra de seriedad.&lt;br /&gt;—¿Sabes? A veces me pregunto por qué Narcisa continúa en la escuela. Es obvio que el único propósito en su vida era encontrar un buen marido. Y creo que Lucius estaría listo para casarse con ella mañana mismo si Narcisa lo desease.&lt;br /&gt;Marion dejó de andar, mirando a su amiga. Apretó una mano sobre la otra, ligeramente ansiosa. Hacía tiempo que quería comentarlo con su amiga, pero no encontraba el momento oportuno para mencionar los comentarios maliciosos que había oído desde el comienzo del semestre.&lt;br /&gt;—Betsy... no quería decírtelo, pero... bien, hay mucha gente que está diciendo lo mismo de ti y de Sinn.&lt;br /&gt;Fue el turno de la pelirroja detenerse en el medio del corredor, los ojos bien abiertos y las mejillas rojas de rabia.&lt;br /&gt;—Estás bromeando, ¿verdad? ¡No puedo creer que están diciendo eso! Hasta pareciera que mi meta de vida fuera casarme y volverme una doña...&lt;br /&gt;Marion llegó a abrir la boca para replicar que si su amiga se casaba con Sinn era exactamente ese destino que le esperaba, pero se contuvo. Estaba demasiado cansada para discutir con su amiga sobre lo desquiciado que era su compromiso. Sinceramente, Marion no lograba comprender qué poder era el que Maxwell Sinn tenía sobre Elizabeth. Lo que la joven negra no sospechaba era que el enigma de la cuestión estaba muy, muy lejos del heredero de la casa de los Sinn.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-9002399371055630582?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/9002399371055630582/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=9002399371055630582' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/9002399371055630582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/9002399371055630582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/02/bueno-les-tengo-un-anuncio-especial-hoy.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7721516901468601175</id><published>2008-02-10T17:37:00.000-08:00</published><updated>2008-02-10T17:40:45.624-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tiberius McLaggen era un hombre fácil de contentar. Le gustaba el silencio, la organización y que sus alumnos acatasen sus órdenes.&lt;br /&gt;Anabelle Timms también apreciaba el valor del silencio y de la organización, pero, como contrapartida, nunca tuvo inclinación a acatar órdenes, especialmente cuando no estaba de acuerdo con ellas. Y a partir de eso se generaban grandes roces entre profesor y alumna. McLaggen estaba claramente satisfecho con la forma en que habían sido distribuidas las duplas de su Club de Duelos. Sin embargo, Anabelle se encontraba muy, muy lejos de cualquier sentimiento que rozase al mínimo conformismo, cuanto más satisfacción. Fue por eso que esa mañana la joven decidió procurar al profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras y obligarlo a darle permiso para cambiarse de dupla. Si todo salía como lo planeado, a la hora del almuerzo estaría libre de Kamus Ivory.&lt;br /&gt;—Con permiso, ¿puedo tomar un minuto de su tiempo, profesor? —preguntó Anabelle, asomándose al despacho de McLaggen.&lt;br /&gt;—Es mejor que sea realmente un minuto, Timms. Tengo una clase dentro de un momento.&lt;br /&gt;Ella sonrió, entrando a la habitación y cerrando la puerta. Se sentó en la silla frente a la mesa que el propio McLaggen le había indicado.&lt;br /&gt;—Ya que dispone de poco tiempo, seré directa —dijo la joven, cruzando los brazos y adoptando una expresión y tono de voz más serios—. Creo que usted sabe que pretendo estudiar la carrera de sanadora después de graduarme, ya le he dicho eso. Fue ese motivo lo que me llevó unirme al Club de Duelos, para aumentar mi nota en su disciplina...&lt;br /&gt;—Pensé que había ingresado con la intención de aprender a defenderse —interrumpió McLaggen a su alumna, visiblemente molesto con la manera con la que Anabelle parecía banalizar la idea del club.&lt;br /&gt;—Oiga, eso es para los aurores, ¿verdad? —hizo un gesto de displicencia con una mano—. Pero no vine aquí para discutir eso. El caso es que, totalmente contra mi voluntad, Ivory terminó siendo mi dupla. Ese es el problema que usted tiene que resolver, profesor —concluyó Anabelle su discurso de una manera que daba a entender que McLaggen no tenía ninguna otra opción posible más que atender su pedido.&lt;br /&gt;El profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras llegó a perder el habla durante unos instantes, impresionado por la petulancia de esa muchacha. Como si no bastara cuestionar todas las notas que recibía en sus deberes, y a veces hasta criticar su manera de enseñar, la joven venía a protestar una decisión que él ya había tomado y que, claramente, nunca estuvo abierta a réplicas.&lt;br /&gt;—No veo ningún problema en eso, Timms. Ivory es uno de mis mejores alumnos, nunca en mi vida conocí a un joven de sólo diecisiete años que manejase una varita tan bien. Él ganaría con facilidad a magos mucho más viejos y expertos —McLaggen sonrió antes de agregar—: Debido a su falta de talento en duelos prácticos, creo que usted debería estar muy feliz con ese arreglo. Tal vez pueda aprender algo de Ivory.&lt;br /&gt;La joven estrechó los ojos almendrados y torció ligeramente la cabeza. Casi se mordió la lengua para refrenarse y no mandar al profesor al demonio, aunque se lo merecía. ¡Era lógico que no sabía duelar, no era ninguna salvaje! Su talento era puramente intelectual, no necesitaba ponerse a agitar una varita y correr de aquí para allá evitando hechizos infantiles. No importaba cuánto discursara McLaggen sobre la importancia de que todos supieran defenderse, de la guerra y qué otras cosas más, para ella ese Club de Duelos nunca significaría más que un mero pasatiempo para un montón de jovenzuelos peleones y ociosos. Pero, desafortunadamente, ella necesitaba el crédito extra del club y solamente por eso se forzaba a frecuentarlo.&lt;br /&gt;—No trabajaré con Ivory, me rehúso. Él no pasa de ser un mimado y arrogante que le gusta hacer poses de invencible y se atribuye a sí mismo más valor del que verdaderamente posee.&lt;br /&gt;McLaggen apoyó los codos sobre la mesa, uniendo las manos y descansando el mentón sobre ellas. Sus ojos se quedaron observando el rostro de Anabelle. Nunca había encontrado una joven más difícil de lidiar que ella. Inteligente y talentosa, sin ninguna duda, pero con una personalidad terrible.&lt;br /&gt;—¿Está tan segura de que Ivory es realmente el mimado y arrogante de la dupla, señorita Timms?&lt;br /&gt;Los ojos de Anabelle se estrecharon aún más.&lt;br /&gt;—¿Qué me está queriendo decir? —se vio obligada a hacerse la desentendida, aunque su rostro denotaba claramente que había comprendido la insinuación del profesor.&lt;br /&gt;—Estoy diciéndole que mi decisión ya está tomada. Kamus Ivory es su dupla. Acéptelo o salga del Club de Duelos y quédese sin su “Sobresaliente” en el EXTASIS de Defensa Contra las Artes Oscuras.&lt;br /&gt;La joven respiró hondo y apretó los puños para contener el deseo de asestarle un puñetazo en el rostro a McLaggen. Pero hacer eso era como entregar un pedido escrito solicitando detenciones por el resto del año, y ella no iba a perder el tiempo con una cosa tan inútil, habiendo como había tanto para estudiar hasta la época de los exámenes. Finalmente, dándose cuenta que cualquier otra tentativa de disuadir al profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras era inútil, Anabelle se levantó de la silla, echándose hacia atrás su larga melena castaña. Era duro tener que admitirlo, pero esta vez no conseguiría lo que quería.&lt;br /&gt;—Espero que esté contento, profesor McLaggen. Acaba de arruinar mi sueño de ser sanadora —y después de mirarlo con desdén le dio la espalda y cerró la puerta del despacho con tanta fuerza al salir que uno de los tinteros de la mesa del profesor cayó al suelo, quebrándose.McLaggen sacó su varita de la túnica para reparar el objeto roto. Luego suspiró, masajeándose lentamente las sienes. Unos poquísimos minutos con esa jovencita ya fueron suficientes para dejarlo con dolor de cabeza. Sinceramente, sentía una gran pena por el joven que se dejara llevar por el bonito rostro de Anabelle y cayese en la locura de casarse con ella. El pobre tipo jamás volvería a tener paz en su vida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7721516901468601175?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7721516901468601175/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7721516901468601175' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7721516901468601175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7721516901468601175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/02/tiberius-mclaggen-era-un-hombre-fcil-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4650317939228235324</id><published>2008-01-28T07:13:00.000-08:00</published><updated>2008-01-28T07:16:57.100-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;Bueno, tardó pero llegó: ¡un nuevo capítulo de Sueños Rotos! Comenten, comenten.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;4-Las peores duplas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;A cada día que transcurría, las lluvias que castigaban los terrenos del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería hacían el ambiente más y más frío, indicando la proximidad casi inminente del invierno. Por lo tanto, era con gran alegría que la mayoría de los estudiantes se dirigían a las clases de Pociones, pues el calor de las llamas que calentaban los oscuros calderos era un aliento muy bienvenido. Era en esa mazmorra llena de vapores humeantes y casi mareantes que el profesor de Pociones de la escuela y director de Slytherin, el profesor Slughorn, se mostraba empeñado en preparar a los alumnos de séptimo año para las pruebas de los EXTASIS que tendrían al final del año escolar.&lt;br /&gt;Casi todos los estudiantes prestaban atención a los intrincados detalles de una complicada poción de encoger que el profesor ponía en el pizarrón, excepto por dos estudiantes de Slytherin, que cuchicheaban bajito entre sí. El primero era un guapo muchacho de cabello negro, ojos verdes y modales refinados y calculados, indicativo de una educación regida por la atención minuciosa a las reglas de etiqueta. El segundo era un joven con el rostro lleno de pecas y el cabello castaño claro. Como su amigo, también parecía ser obra de refinada educación. Eran Maxwell Sinn y Stanford Lecter, descendientes de familias muy antiguas y tradicionales en los círculos de magos de Inglaterra e Irlanda. Pero bajo esa apariencia gentil y amable, se escondían dos víboras venenosas.&lt;br /&gt;—Mi querido Max, hice todo exactamente como me lo pediste. Ahora tu leoncita es mi pareja en el Club de Duelos. Sólo no logro entender cómo mi proximidad con ella en ese tal club te va a ser útil para transformarla en una gatita mansa.&lt;br /&gt;—Stan, sé lo que estoy haciendo, lo tengo todo calculado. Sólo quiero ver por ahora que tú estés dando lo mejor de ti en este club. Y no te dejes engañar porque Elizabeth sea mujer, ella es muy buena en el manejo de la varita, no es cualquier hechizo que va a intimidarla. Y también quiero de ti un relato minucioso de todo lo que esté sucediendo en esos encuentros.&lt;br /&gt;El irlandés se encogió de hombros.&lt;br /&gt;—Si eso es lo que deseas, Max. Pero aún no logro comprender, mi estimado, por qué tanto empeño con esta muchacha. Tú eres, ciertamente, uno de los mejores partidos de esta escuela, muchas doncellas de sangre pura como nosotros caerían a tus pies en un chasquear de dedos, pero tú prefieres amarrarte a la más salvaje de todas.&lt;br /&gt;El joven de pelo negro estrechó ligeramente los ojos y sonrió maliciosamente.&lt;br /&gt;—Elizabeth es especial, Stan, una mujer como pocas, la única que conocí que es realmente digna de volverse una Sinn. Ella posee un raro porte de reina, un magnetismo capaz de superar al de mi cuñada. Es una pena que mi adorada noviecita no se dé cuenta de eso y se deje contaminar por esa plebe. Pero no es sólo por eso que la quiero, Stan. Elizabeth representa un desafío sin igual, y doblegarla a mi voluntad será una de las mayores victorias de mi vida.&lt;br /&gt;—Oyéndote hablar así, llego a tener hasta casi pena de Black-Thorne —concluyó Lecter en un murmullo.&lt;br /&gt;Pero el joven Sinn ya estaba demasiado ocupado observando a su prometida como para prestar atención alguna a las últimas palabras de su amigo.&lt;br /&gt;Mientras tanto, la joven que era tema de conversación de los dos muchachos, picaba algunos abejorros con su estilete. Estaba tan concentrada en su tarea que no escuchó el llamado de su mejor amiga, Marion, que tuvo que darle un leve codazo para llamar su atención.&lt;br /&gt;—Betsy, ¿me estás escuchando? —preguntó la joven negra.&lt;br /&gt;—¿Qué pasa, Marion? —respondió la pelirroja, levantando los ojos, aún algo distraída.&lt;br /&gt;—Los abejorros, tenemos que colocarlos pronto en la poción. Está ya azulada, se va a pasar del punto y perderemos todo nuestro trabajo.&lt;br /&gt;—Disculpa —dijo Elizabeth, pasándole el tazón con los insectos a su amiga, que depositó todo el contenido en el recipiente hirviente.&lt;br /&gt;—¿Qué te pasa hoy, Betsy? Parece que estás lejos de aquí.&lt;br /&gt;—Nada, Marion, sólo estoy algo molesta, sólo eso...&lt;br /&gt;—¿Molesta con qué? —la negra parecía un poco preocupada.&lt;br /&gt;—Con el Club de Duelos.&lt;br /&gt;—¡¿QUÉ?! —exclamó Marion, lo que hizo llamar la atención al profesor de Pociones, que las miró reprobadoramente.&lt;br /&gt;Marion le sonrió inocentemente al profesor de Pociones y le señaló el caldero, como si la causa de su repentino tumulto fuese algo relacionado con la tarea exigida, lo que calmó un poco el ánimo de Slughorn.&lt;br /&gt;Volviéndose nuevamente hacia su amiga, Marion continuó:&lt;br /&gt;—¿Cómo que estás molesta con el club? ¿Me arrastraste hacia esa locura y ahora te vas a echar para atrás?&lt;br /&gt;—No, no es nada de eso, Mari, entendiste mal. Yo realmente quiero continuar en el club, lo que me está irritando es la porquería de pareja que me tocó —respondió con una mueca de disgusto—. ¿Por qué ese engominado de Lecter tuvo que ir a hablar conmigo?&lt;br /&gt;—Creo que estás exagerando, Betsy. Todo bien que Lecter es un idiota elitista de la peor clase, pero las cosas podrían ser peores. Yo sinceramente no tengo de qué quejarme.&lt;br /&gt;Elizabeth esbozó una sonrisa pícara.&lt;br /&gt;—Claro que no, sabandija, porque ese estudiante de Ravenclaw que fue a hablar contigo ya te invitó a salir en el próximo paseo a Hogsmeade. Sólo tú para arreglar un encuentro en un Club de Duelos...&lt;br /&gt;—Yo no fui la única en arreglar un compañero de duelo. Sirius ya está a los besos con esa chica de Hufflepuff que está de dupla con él —respondió la negra, displicente.&lt;br /&gt;—El bellaco de mi primo no cuenta... ustedes dos son harina del mismo costal, sólo tienen puré de calabaza en la cabeza —Betsy sacudió la cabeza, poniendo los ojos en blanco. Ya se había resignado con la falta de juicio de su amiga y su primo—. ¡El club es algo serio! Por eso estoy tan furiosa. ¿Cómo voy yo a descubrir mis límites con alguien tan lleno de nometoques como Lecter?&lt;br /&gt;—¡Betsy, eres realmente complicada! ¿Qué querías? ¿Tener la misma suerte de Longbottom y tener a Bellatrix Black como dupla?&lt;br /&gt;—¿Por qué no, Mari? Bellatrix es una de las mejores en el manejo de la varita que yo he visto, ella sí sería perfecta para ayudarme a prepararme para mi entrenamiento como auror. Ella o inclusive mi primo Kamus.&lt;br /&gt;Marion no logró esconder la expresión de completa sorpresa al escuchar las palabras de su mejor amiga. Toda su creencia de que Elizabeth era una persona sensata parecía haberse caído por el suelo en ese momento.&lt;br /&gt;—¡No puedo creer lo que acabo de escuchar! Siempre pensé que tu familia era un puñado de locos, quiero decir, con gente como Bellatrix, Narcisa, Ludovic, Ivory y ese hermano de Sirius, era como para sospechar de la falta de salud de ustedes. Pero creí que tú, Aldo y el perrito eran la excepción a la regla, pero veo que tendré que revisar mis conceptos. Sinceramente, no conocía esas tendencias suicidas.&lt;br /&gt;—¡Mari, no exageres! Sólo digo que estoy en el club para valerme, no por hobbie.&lt;br /&gt;—Si es así, amiga, ¿por qué no hablas con McLaggen y le pides para cambiar de pareja?&lt;br /&gt;Betsy suspiró resignadamente. Ojalá pudieran las cosas pudieran ser tan simples como Marion hacía parecer. Ella misma había pensado en esa posibilidad varias veces desde la última reunión del Club; sin embargo, sabía que había un obstáculo grande e importante que le impedía hablar con el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.&lt;br /&gt;—Bueno, no hablé con McLaggen exactamente porque no soy la loca que acabas de pintar —respondió—. Después de todos esos meses conviviendo con el profesor, ¿crees que realmente él va a cambiar de idea tan fácilmente sobre las duplas formadas en el primer día del club? Él es la persona más rígida que he conocido, creo que casi iguala a mi madre. Sinceramente, me encantaría saber quién es el suficientemente idiota como para contrariar a nuestro profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. Así que no tengo más remedio que conformarme con el estúpido de Stan por el resto del semestre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4650317939228235324?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4650317939228235324/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4650317939228235324' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4650317939228235324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4650317939228235324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/01/bueno-tard-pero-lleg-un-nuevo-captulo.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-6494533529387497341</id><published>2008-01-05T05:24:00.000-08:00</published><updated>2008-01-05T05:37:44.823-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Hola a todos, he vuelto de mi receso de fin de año. Como regalo de reyes adelantado, les traigo aquí el resto de este capítulo. Espero que lo disfrute y, por favor, comenten. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Para inmensa felicidad de Elizabeth, que aguardaba ansiosa el inicio del Club de Duelos desde que comenzó el día, el final de la tarde llegó mucho más rápido de lo que ella creyó. Poco más de quince minutos antes de la hora determinada por el rígido profesor McLaggen como la que daría inicio a las actividades del club, la pelirroja ya se adentraba al lugar de encuentro, acompañada por su mejor amiga, Marion Peterson.&lt;br /&gt;—¡Vaya! Ya hay mucha gente aquí, ¿no? —comentó la joven negra.&lt;br /&gt;—Ya te dije que hay un montón de interesados en este club, Mari, por lo menos en el primer día, para ver qué se hará exactamente en los próximos encuentros. Mira allá, los chicos ya están aquí —dijo la pelirroja, señalando a sus compañeros de casa—. James, Sirius —saludó—. ¿Podemos quedarnos aquí con ustedes?&lt;br /&gt;—Claro que sí, Betsy. No me extraña verte aquí; ¿pero tú, Peterson, en un club de duelos? ¿Qué vientos te traen?&lt;br /&gt;—Bien, señor Black, estoy aquí por los mismos motivos que te llevaron a optar por Adivinación en vez de Runas Antiguas, si es que me entiendes —le guiñó un ojo—. Estoy comprobando el material...&lt;br /&gt;—Pues creo que estás perdiendo el tiempo, Marion —dijo James en tono bromista—. Ya sabes que los dos mejores partidos de esta sala somos Sirius y yo.&lt;br /&gt;—Ustedes dos pueden ser los galanes de la escuela, queridos míos, pero para mí son cartas fuera de la baraja. Tú, Potter, ya estás con el corazón encadenado; qué pena que Lily sea tan ciega como para darse cuenta de eso. En cuanto a Sirius, bien, él es Sirius...&lt;br /&gt;—¡¿Cómo así?! —preguntó Black, fingiendo estar ofendido.&lt;br /&gt;—Sólo estoy diciendo que tienes un genio tan fuerte como el mío, y lo que verdaderamente quiero es un chico que esté rendido a mis pies.&lt;br /&gt;—Cómo eres malvada, Marion —continuó el joven de ojos azules, divertido—. ¿Estás segura de estar en la casa correcta?&lt;br /&gt;—Bueno, ya medité de ir a Slytherin, pero creí que mis talentos serían mejor apreciados entre los de Gryffindor.&lt;br /&gt;—Quien no te conociera diría que todo lo que dijiste es verdad. Marion Peterson, la destructora de los corazones masculinos de Hogwarts —rió Betsy.&lt;br /&gt;—¿Y quién dice que no es verdad? Como Sirius acaba de decir, yo soy malvada, sólo finjo ser buenita. ¿No acostumbran a decir que las chicas buenitas van al cielo y las malvadas a todos los lugares? Yo lo que quiero más es divertirme.&lt;br /&gt;—Está bien, Marion, te creo... Y entonces, muchachos, ¿vamos a ser nosotros cuatro de nuestra clase?&lt;br /&gt;—Frank también viene —respondió James—, dijo que no se perdería esto por nada. Creo que, junto contigo, es el alumno que más quiere ser auror en toda Hogwarts y cree que el Club podrá ayudarlo.&lt;br /&gt;—Con nosotros cuatro y Frank, creo que tenemos buen equipo, a pesar de ser ustedes dos medio locos... pero primero tenemos que esperar para ver cómo el profesor divide el grupo.&lt;br /&gt;A medida que la hora para el inicio al primer encuentro del Club de Duelos se acercaba, nuevos estudiantes se adentraron al recinto. Cuando un muchacho delgado y de ojos y cabello muy negros llegó, Elizabeth no dejó de notar el fuerte codazo que Sirius le dio a James.&lt;br /&gt;—Mira quién está ahí, Cornamenta. Nuestro amigo Grasiento.&lt;br /&gt;—Este club se está volviendo cada vez más divertido, mi querido Canuto.&lt;br /&gt;Betsy puso los ojos en blanco, impaciente. Esos dos nunca madurarían.&lt;br /&gt;—Cuidado con lo que estén tramando. Saben muy bien que el profesor McLaggen es rígido con la disciplina...&lt;br /&gt;—No nos vas a echar una bronca, ¿verdad?&lt;br /&gt;—¡Claro que no, Potter! Te estás confundiendo de pelirroja, yo no soy Lily. Tampoco soy la madre de ustedes, ya son mayores de edad y pueden hacer lo que quieran, a pesar de que yo en realidad creo que Snape no se merece nada de lo que ustedes conspiran contra él. En el fondo, por detrás de esa máscara de quien chupó un limón, estoy segura que existe un muchacho muy agradable, tal vez un poco inseguro, pero su arrogancia es sólo un disfraz...&lt;br /&gt;—Sólo dices eso porque él es amigo de tu prometido... —replicó James, mientras se acomodaba sus anteojos.&lt;br /&gt;Elizabeth se encogió de hombros. Sabía que no adelantaba nada discutir.&lt;br /&gt;—Como quieras, James. Sólo estoy diciendo que tú y Sirius disminuyan la dosis, sólo eso... Después no se quejen si la furia de McLaggen recae sobre ustedes...&lt;br /&gt;La joven desvió la mirada del muchacho de anteojos. Como dijo antes, ella no era Lily Evans, a pesar de que, al igual que ella, tenía el cabello rojizo y los ojos verdes, no iría a pelear. James y Sirius ya eran bastante grandecitos para tomar sus propias decisiones y cargar con las consecuencias, a pesar de que seguían con sus tontos juegos de niños.&lt;br /&gt;Volvió entonces a observar el salón, intentando reconocer a los alumnos que estaban allí. Entre los de Slytherin vio, aparte de Snape, a sus primos Kamus Ivory y Bellatrix Black y... ¡¿Stanford Lecter?! ¿Qué estaba haciendo allí el irlandés? Los duelos no parecían el tipo de cosas que entrarían en la lista de intereses de aquel engominado, era más del tipo de mandar a alguien a luchar por él, en vez de enfrentar una batalla solo. ¿Será que él estaría pensando que las cosas allí serían como en una de esas cacerías ensayadas que hacían en la propiedad del padre de él? Betsy estaba segura que nadie estaba allí para bromas. Pobre Lecter, a pesar de ser un idiota pomposo, terminaría siendo masacrado; creía que todo era un juego y no tomaba el Club más en serio de lo que estaba acostumbrado a llevar todo en su vida, no con gente como Kamus, especialmente después del incidente del tren, al inicio del año lectivo.&lt;br /&gt;Elizabeth se olvidó completamente de Stanford Lecter cuando su visión fue bloqueada por una chica de cabello color miel, vistiendo la túnica de Ravenclaw. Fue entonces el turno de Betsy de cuchichearle a Marion, diciendo:&lt;br /&gt;—Mari, ¿aquella no es prima de Susan? ¿Cómo es su nombre?&lt;br /&gt;—Es Anabelle Timms. Es gracioso, por lo que oí hablar a Susan sobre ella, nunca imaginé que la encontraría en un club de duelos. Ya veo que aquí cabe esperar de todo, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;************************************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pequeños ojos almendrados de Anabelle recorrieron todo el lugar en el momento que ella atravesó la puerta que separaba el hall de entrada del Gran Comedor. Las cuatro mesas de las Casas, donde los estudiantes acostumbraban a tener sus comidas, habían sido quitadas y en su lugar surgió una gran pasarela. Sin embargo, la muchacha no se quedó mucho tiempo parada sólo apreciando la vista, sino que se puso a caminar entre los demás alumnos de séptimo año. Tan grande era el aura de decisión que la joven dejaba transparentar en su postura al caminar que los demás alumnos no tenían otra opción más que apartarse de su camino. De una manera inexplicable, ellos sabían que, en caso contrario, la muchacha era bien capaz de pasar por encima de ellos.&lt;br /&gt;Anabelle no era una persona que acostumbrara a intimidar a través de su apariencia física. Por el contrario, era una joven pequeña y delgada, siendo que la única manera de sobreponerse sobre una multitud era a través de su personalidad. Y genio fuerte era lo que no le faltaba.&lt;br /&gt;Felizmente logró tomar el lugar que quería: una posición privilegiada bien enfrente a la pasarela donde serían realizados los duelos. Estaba presta a sonreír con su propio triunfo cuando se dispuso a dar una mejor ojeada a su alrededor. Fue entonces que Anabelle lo notó... se había parado justamente al lado de un grupo de alumnos de Slytherin: Black, Amycus, Snape e Ivory...&lt;br /&gt;—Genial. La loca que se cree reina de la oscuridad, un idiota de aire siniestro, el chico grasiento y el señor “Figura Intocable de Hielo” —murmuró ella entre dientes—. Tiene que ser una broma.&lt;br /&gt;Pero el susurro enfadado de Anabelle no pasó desapercibido a los oídos de Kamus Ivory. Él sonrió levemente, encontrando los apodos de la muchacha hasta... divertidos. Se volvió hacia ella, mirándola calculadoramente. No recordaba en absoluto su nombre, o quién era, pero admitía que el humor sagaz e irónico de la joven de cabello color miel le parecía de veras apreciable.&lt;br /&gt;Al notar que era observada por los ojos fríos de Kamus Ivory, Anabelle lo miró con desdén, apartando la mirada enseguida y adoptando una postura aún más empertigada y arrogante. Ivory sacudió la cabeza, aún con el esbozo de sonrisa en los labios. Sin dudas ella era absolutamente irónica...&lt;br /&gt;El profesor McLaggen subió a la plataforma, carraspeando para que los alumnos hiciesen silencio y le prestasen atención. Pronto el murmullo que había en el Gran Comedor cesó completamente y todos esperaron a que el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras comenzase a hablar.&lt;br /&gt;—Muy bien. Estoy satisfecho de notar el gran número de alumnos que comparecieron a nuestra primera reunión, aunque tengo el presentimiento de que prácticamente la mitad desistirá apenas note que no estamos aquí sólo para sacudir varitas y gritar un montón de encantamientos —dirigió una mirada dura y amplia al salón—. No, mis queridos alumnos, estamos aquí para que aprendan a defenderse.&lt;br /&gt;Nadie osó decir siquiera una palabra durante el discurso del profesor. McLaggen comenzó a caminar por la plataforma de duelos, usualmente dirigiendo la mirada a uno u otro estudiante.&lt;br /&gt;—Para los afortunados que aprueben los EXTASIS, éste será el último año que pasarán en este castillo. Y no tengan la falsa esperanza de que habrá flores y mariposas esperándolos cuando crucen el portón. Una guerra está desarrollándose afuera... algunos de ustedes hasta ya sufrieron las consecuencias de ella —McLaggen miró brevemente a Anabelle. La muchacha tragó saliva, pero no bajó la mirada hasta que el profesor miró hacia otro lado—. Y estoy seguro de que otros aún sufren, hasta que todo haya terminado. Pero es mi deber prepararlos, prepararlos para que puedan enfrentar todo eso, para que no estén completamente vulnerables y desprotegidos en medio de un fuego cruzado. Entonces ya sugiero, para los que vinieron hasta aquí sólo en busca de juego, que den media vuelta y salgan, porque no admitiré ningún estorbo en mi trabajo.&lt;br /&gt;Frente a la negativa que todos los alumnos demostraron en dejar el Gran Comedor, McLaggen esbozó su primera sonrisa en el día.&lt;br /&gt;—Excelente —con un movimiento preciso de su varita, el profesor conjuró una pila de pergaminos que se esparció, según su orden, entre todos los alumnos—. En estas hojas encontrarán los horarios y las fechas de las futuras reuniones. Nos encontraremos una vez por semana, siempre aquí. Obviamente, aparte de las clases prácticas, ustedes también recibirán deberes extras, con el propósito de expandir sus conocimientos de hechizos defensivos y ofensivos.&lt;br /&gt;Anabelle miró con aprobación el trozo de pergamino que contenía las fechas y las horas. La organización era algo que ella apreciaba mucho, era bueno saber que el profesor McLaggen realmente se esmeraba y estaba llevando todo eso bien en serio. Sonrió. Por el modo en que ese Club de Duelos serviría para aumentar su conocimiento en la disciplina de Defensa Contra las Artes Oscuras, y sumando eso a sus habilidades en Encantamientos, Transformaciones, Herbología y Pociones, su deseo de convertirse en una sanadora parecía volverse cada vez más concreto.&lt;br /&gt;—Ahora quiero que todos se vuelvan hacia el estudiante más próximo que sea de una casa diferente a la de ustedes y salúdenlo.&lt;br /&gt;La mayoría de los alumnos no hizo conforme a lo dicho. Algunos rieron, otros intercambiaron miradas de incomprensión entre sí frente a las palabras del profesor.&lt;br /&gt;—Estoy hablando en serio, muchachos. ¿Qué están esperando? —dijo McLaggen, ahora ya con una punzada de impaciencia ante la impasibilidad de sus alumnos.&lt;br /&gt;Poco a poco los grupos comenzaron a deshacerse y estudiantes de diferentes casas se juntaron entre sí, algunos receptivos, otros tímidos, unos pocos aún recelosos y enfurruñados. Anabelle suspiró, mirando a su alrededor para ver si encontraba a algún alumno de Gryffindor o de Hufflepuff disponible. Fue entonces cuando, para su completa irritación, notó que Kamus Ivory estaba yendo directamente hacia ella.&lt;br /&gt;—¿Buscando algo? —preguntó el muchacho, con los brazos cruzados y los ojos directamente clavados en los de Anabelle.&lt;br /&gt;—Alguien digno de recibir mi saludo —replicó ella con insolencia.&lt;br /&gt;—¿Para qué perder el tiempo si yo ya estoy aquí?&lt;br /&gt;Anabelle se mordió los labios y estrechó sus ojos almendrados. ¿Cuán infinitamente arrogante el señor Figura Intocable de Hielo podía ser?&lt;br /&gt;—¡Vete al infierno, Ivory!&lt;br /&gt;Anabelle le dio la espalda a Kamus, y ya se preparaba para dejarlo solo cuando, súbitamente, sintió que la sujetaban de la cintura hacia atrás con bastante fuerza. La muchacha abrió bien los ojos y dejó escapar una exclamación de sorpresa. ¿Cómo pudo él moverse tan rápido de ese modo?&lt;br /&gt;—Aún no he terminado de hablar, así que no me des la espalda. Además, no me has dicho todavía tu nombre —dijo Kamus de forma calma e impasible, teniendo cuidado de no aflojar demasiado la mano que sujetaba la cintura de la muchacha, pues de lo contrario no dudaba que ella saldría corriendo de allí. Y él no deseaba eso; Kamus se había, de cierta forma, interesado por los comentarios mordaces de esa joven.&lt;br /&gt;—Me alegro de notar que todos ya han encontrado a alguien con quien hablar —dijo McLaggen, retomando la atención de los alumnos hacia él—. Mis felicitaciones, ustedes acaban de conocer a sus duplas por el resto del año en este Club de Duelos. Es todo por hoy, pueden irse —el profesor descendió de la plataforma y se dirigió hacia una pequeña sala cuya entrada quedaba cerca de donde antes estaba la mesa de los profesores.&lt;br /&gt;Varios murmullos y comentarios se oyeron en el Gran Comedor, muchos alumnos aún asimilaban las palabras repentinas del profesor. Y entonces, desafortunadamente, un hecho sombrío se hizo presente en la mente de Anabelle: visto que no tuvo la oportunidad de hablar con nadie más, Kamus Ivory sería su dupla en el Club de Duelos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-6494533529387497341?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/6494533529387497341/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=6494533529387497341' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6494533529387497341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6494533529387497341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2008/01/hola-todos-he-vuelto-de-mi-receso-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-295274481700285404</id><published>2007-12-16T17:50:00.000-08:00</published><updated>2007-12-16T17:52:42.328-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La sala común de Slytherin estaba prácticamente vacía en esa mañana. Los días de lluvia ayudaban a bajar drásticamente la temperatura de las mazmorras, haciendo que sus habitantes evitasen quedarse allí todo lo posible. Pero a Kamus no le incomodaba la temperatura; aquel aire ligeramente húmedo y gélido no le molestaba para nada, ya que estaba acostumbrado al riguroso invierno ruso.&lt;br /&gt;Kamus dio vuelta la página del libro que leía, un interesante compendio de maldiciones y sus efectos, y se acomodó mejor en el sofá donde estaba sentado. Estaba casi terminando la lectura del capítulo cuando oyó el inconfundible sonido de la puerta de la sala común abriéndose. Por lo visto tendría compañía y, a juzgar por la suavidad de los pasos que se acercaban a su sillón, no era difícil adivinar quién estaba allí. Sólo Bellatrix Black poseía la sutileza de una serpiente para acercarse a su víctima.&lt;br /&gt;Él no se movió ni retiró los ojos de la página del libro cuando la joven se sentó en el posabrazo derecho del sofá y apoyó las dos manos y el mentón sobre su hombro. Bellatrix sonrió levemente antes de acercar sus labios pintados de rojo al oído de Kamus.&lt;br /&gt;—¿Puedo saber por qué estás aquí en vez de disfrutar de mi compañía en el Gran Comedor? —susurró ella.&lt;br /&gt;Kamus sonrió levemente, una sonrisa mezclada de ironía y desdén que sólo él era capaz de hacerlo, y miró los ojos grisáceos de ella. Alzó entonces el volumen encuadernado en cuero negro que estaba leyendo.&lt;br /&gt;—¿Esto responde a tu pregunta?&lt;br /&gt;Bellatrix tomó el libro y comenzó a hojearlo con vívido interés.&lt;br /&gt;—¿Buscando maldiciones para usar hoy de tarde? Realmente es una excelente forma de aprovechar el tiempo, aunque los dos ya sabemos que la búsqueda es inútil e innecesaria —Bella cerró bruscamente el libro y miró a Kamus—. No existe maldición más eficaz que la Cruciatus.&lt;br /&gt;—La Cruciatus también es ilegal, según el ministro, lo que quiere decir que su uso hoy, en el Club de Duelos, nos rendiría una pena perpetua en Azkaban —replicó Kamus con calma.&lt;br /&gt;Bellatrix se echó a reír. Su risa provocaba un sonido alto que hacía eco en toda la galería de piedra que formaba los laberintos casi subterráneos de Hogwarts, donde se encontraba el ala de las serpientes.&lt;br /&gt;—¿Azkaban? ¡Oye, Kamus, no seas ridículo! ¡Nosotros somos Blacks, somos invulnerables! Ningún miembro de ese ministerio patético sería capaz de rebelarse contra la familia Black. Por generaciones nuestra influencia y prestigio han mantenido a las personas correctas en el poder.&lt;br /&gt;Kamus sabía que eso era verdad, en ese punto Inglaterra no difería nada con Rusia. En su país natal la tradición, riqueza e influencia del clan Ivory siempre estuvo por encima de meras leyes ministeriales. Los conceptos del bien y el mal y justicia e injusticia eran fácilmente moldados para atender a los caprichos y deseos de aquellos que ostentaban mayor poder.&lt;br /&gt;La puerta de la sala común de Slytherin fue nuevamente abierta, dejando pasar a un joven de aire ligeramente arrogante, cabello liso y negro y ojos muy parecidos a los de Bellatrix, aunque no poseían la misma energía vívida y dominante que los de la muchacha. Pero aún así los trazos familiares eran evidentes, aquel joven era el menor de la prole de los Black en Hogwarts, Regulus Black.&lt;br /&gt;—Bella, Kamus, Amycus los está buscando. Desea saber el lugar y la hora en que el grupo debe reunirse para comparecer a la reunión del Club de Duelos —dijo Regulus en el tono formal que usaba para dirigirse a los demás. Llegaba a ser de veras gracioso ver a un muchacho que no debía tener más de catorce o quince años intentar asumir una postura tan madura.&lt;br /&gt;—¿Hora? —Bellatrix se levantó del sofá y puso los brazos en jarras—. ¿Amycus quiere arreglar una hora para ir con el grupito? ¡Oh, qué delicado de su parte! —rió con desdén.&lt;br /&gt;—Regulus —dijo Kamus, atrayendo la atención de su primo menor mientras Bellatrix continuaba riéndose—. Dile a Amycus que no estamos interesados en arreglar un horario para llegar a la reunión... —entonces completó con sarcasmo—: Ni tampoco el color de ropa que iremos a usar.&lt;br /&gt;Regulus sólo se encogió de hombros, la verdad que ya se esperaba ese tipo de actitud de parte de sus primos. Kamus era extremadamente individualista, normalmente la única compañía que acostumbraba tolerar era la de Bellatrix por motivos que no eran conocidos por Regulus. Y Bella, a pesar de que le encantaba ser aclamada como “líder” entre los compañeros de causa, le desagradaba inmensamente cuando comenzaban a agruparse a su alrededor.&lt;br /&gt;—Está bien. Pero si Amycus me pide explicaciones, lo mando directo con ustedes —el menor de los Black dio media vuelta y se fue de la sala común.&lt;br /&gt;Bellatrix sacudió la cabeza, balanceando su larga cascada de rizos negros, y entonces se sentó nuevamente al lado de Kamus, con el mentón apoyado en el hombro de su primo.&lt;br /&gt;—Amycus es muy tonto a veces. Afortunadamente, compensa esa idiotez con una fidelidad inigualable. Pero, volviendo al tema del Club de Duelos... —Bella levantó la cabeza para mirar muy de cerca los ojos de Kamus—, realmente espero que tú seas mi pareja. ¿Puedes imaginar lo emocionante que sería si nos enfrentamos en una lucha?&lt;br /&gt;Los ojos de Bellatrix brillaban de entusiasmo, el mismo entusiasmo que Kamus sabía que tenía en su interior. El deseo de ponerse en peligro, de probarse, de saber lo que era capaz de hacer. Era el deseo casi enloquecedor de sentir algo... de sentirse vivo.&lt;br /&gt;Y, dentro de algunas horas, ellos tendrían todo eso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-295274481700285404?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/295274481700285404/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=295274481700285404' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/295274481700285404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/295274481700285404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/12/la-sala-comn-de-slytherin-estaba.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-3865744352032221248</id><published>2007-11-25T15:35:00.000-08:00</published><updated>2007-11-25T15:37:30.287-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las dos estudiantes de séptimo año de Gryffindor iban caminado distraídamente por los corredores de la escuela. Era la hora del desayuno, anuncio de un típico día más en Hogwarts. O tal vez no, pues ése sería el primer día del novísimo Club de Duelos, fundado por el actual profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.&lt;br /&gt;La más baja de las chicas, una negra de cabello corto y brillantes ojos castaños, conversaba animadamente con su amiga, una pelirroja de ojos esmeraldas.&lt;br /&gt;—¡Betsy, tú sabes que opino que es DIFÍCIL que puedas ser auror, aún más por ser una profesión todavía tan dominada por presencias masculinas!&lt;br /&gt;—Oye, no veo por qué no intentarlo, creo que tengo cierta vocación para el trabajo. Siempre fui buena en Defensa Contra las Artes Oscuras, y creo que en duelos también; a fin de cuentas, todo el esfuerzo para evitar las maldiciones que Ludo vivía lanzándome en mis primeros años tiene que haber servido de algo.&lt;br /&gt;—¡Tu hermano es un loco, eso sí! ¿Dónde se ha visto aturdir a su hermana más de una vez?&lt;br /&gt;Elizabeth se rió ante el comentario de su amiga.&lt;br /&gt;—Déjalo, Mari, que así es el carácter de Ludo. Él acostumbraba decir que “lo que no mata, fortalece”. Todo lo que él quería era convertirme en una persona fuerte. Ludo tiene buenas intenciones, pero tiene una forma muy descerebrada de demostrarlo...&lt;br /&gt;—Por más que repitas eso, te juro que nunca, nunca voy a entender lo que pasa por la mente complicada de tu hermano.&lt;br /&gt;—Puede ser... Pero parte de mi deseo de ser auror es gracias a esos hechizos que él me lanzaba. Después de pasarme horas en la biblioteca intentando descubrir contrahechizos para sus posibles ataques, terminó gustándome el tema. Otro tanto es gracias a Aldo, claro... Y después de saber que Mary Elizabeth Ferris fue aceptada en la Academia, no vi motivos para intentarlo también.&lt;br /&gt;—¡Eso, amiga! ¡Rituales Iguales, Derechos Iguales! Contando, claro, que no necesitamos salir quemando sujetadores por ahí.&lt;br /&gt;—¿Quemando sujetadores, Marion? —Betsy parecía al mismo tiempo espantada y curiosa.&lt;br /&gt;—Ajá... ¿Te acuerdas de mi prima Tiffany, que vive en Canadá? Según ella, esta es la nueva manía de las feministas canadienses y norteamericanas: ¡quemar sujetadores durante las protestas! Ellas dicen que el sujetador es la representación de los grilletes que mantienen presas a las mujeres de la sociedad actual.&lt;br /&gt;La pelirroja sacudió la cabeza, admirada.&lt;br /&gt;—Esos yanquis son de veras locos, si bien que apuesto a que muchas feministas muggles de aquí de Gran Bretaña andan haciendo lo mismo...&lt;br /&gt;—No tengo ninguna duda...&lt;br /&gt;—Mari, cambiando de tema, ¿has pensado en mi propuesta? Digo, de participar en el Club de Duelos conmigo.&lt;br /&gt;—Betsy, no tiene ningún sentido que yo entre en un club de duelos. Yo quiero ser estilista después de graduarme. Aprender duelo no me servirá de nada.&lt;br /&gt;—Pero, ¿no acabaste de decirme «Rituales Iguales, Derechos Iguales»? Por la forma como están yendo las cosas, parece que seré yo y algunas pollas mojadas más en el Club. El resto son todos chicos...&lt;br /&gt;—Hum... ¿sólo chicos? ¿Sabes que ese club de duelos está comenzando a ponerse muuuy interesante? —comentó la negra, sonriendo traviesamente.&lt;br /&gt;—Nunca cambias, Marion —rió Elizabeth.&lt;br /&gt;Antes que ellas llegasen a la puerta del Gran Comedor, la pelirroja sintió dos manos posarse suavemente sobre sus ojos.&lt;br /&gt;—Sé que eres tú, Maxie.&lt;br /&gt;—No logro engañarte, querida —dijo el alumno de Slytherin—. Buenos días, Peterson —dijo, dirigiéndose a la amiga de su prometida.&lt;br /&gt;—Buenos días, Sinn —Marion contuvo una mueca para no molestar a Elizabeth—. Los dejo solos. Te espero en la mesa, Betsy.&lt;br /&gt;—Está bien, Marion. En unos minutos estoy allí.&lt;br /&gt;Aprovechando que la amiga se fue, Maxwell rodeó la cintura de Elizabeth, dándole un largo beso. La pelirroja sintió sus labios quedarse levemente dormidos, efecto de la menta diabólica, una hierba con poder soporífero y ligeramente envolvente para quien está a una distancia relativamente corta. Maxwell acostumbraba masticarla para poner las cosas más picantes.&lt;br /&gt;—Te recogiste el pelo en una trenza hoy. Me encanta cuando te haces trenzas... —susurró, besando levemente el blanco cuello de la joven. Betsy sintió un leve escalofrío recorrerle el cuerpo.&lt;br /&gt;—Max, aquí no, alguien puede vernos... Si es un profesor, nos llevaremos una buena bronca...&lt;br /&gt;—No te preocupes, querida mía. Fue sólo ese besito rápido, nada más... un tesoro robado para alegrar mi día. Sabes que sé comportarme. ¿No te prometí que esperaríamos hasta la boda?&lt;br /&gt;Elizabeth bajó la mirada.&lt;br /&gt;—Es verdad, Maxie. Eres todo un caballero.&lt;br /&gt;—Todo para dejar a mi querida dama feliz. Si bien me provocas con esa trenza... mostrándome ese hermoso cuello... —sonrió.&lt;br /&gt;—Ah, me hubiera gustado mucho haberme recogido así el cabello para ti, pero la verdad es que yo estaba pensando en el Club de Duelos. Así es más fácil para lanzar hechizos.&lt;br /&gt;—¿De verdad vas a participar en ese club?&lt;br /&gt;—Max, no quiero discutir eso de nuevo contigo. Claro que voy a participar, estoy segura de que será muy útil para mi entrenamiento como auror.&lt;br /&gt;—Pero, Betsy, sabes que me quedo preocupado, vas a terminar hiriéndote seriamente. Me enteré de que tu primo sinvergüenza de Gryffindor y ese amigo inconsecuente suyo también van a participar. Eso va a terminar poniéndose peligroso.&lt;br /&gt;—Déjate de tonterías, yo sé cuidarme muy bien, no soy ninguna muñequita de porcelana... Sé que dices esto con la mejor de las intenciones, pero tienes que empezar a acostumbrarte. Cuando sea auror, voy a lidiar con cosas mucho más peligrosas que hechizos de principiantes.&lt;br /&gt;—Lo sé, querida, lo sé... pero aún así no dejo de preocuparme...&lt;br /&gt;—Eres un ángel, ¿lo sabías? —dijo Betsy, enternecida. Parándose de puntillas, le dio un beso rápido y delicado a su novio—. Debo irme, Marion me está esperando.&lt;br /&gt;—Está bien, Betsy, nos veremos más tarde.&lt;br /&gt;Apenas se fue su novia, Sinn abandonó todo su aire benévolo, dándole un fuerte puñetazo a la pared más próxima en visible señal de irritación.&lt;br /&gt;—¿La leona continúa pisoteando la cabeza de la serpiente?&lt;br /&gt;—¿Qué estás insinuando con eso, Stan? —preguntó Sinn, aún perturbado, a su compañero que acababa de llegar.&lt;br /&gt;—Hey, mi querido Maxwell, nada más que la verdad: que tu novia es, de hecho, una fiera indomable bajo esa apariencia de buena chica de familia. Y lo peor es que ella sabe embromarte de lo lindo; nuestros amigos están comenzando a hablar.&lt;br /&gt;—Humf... —Max se encogió de hombros—, pues que hablen. Elizabeth puede tener genio fuerte, es verdad, pero sé muy bien cómo manipularla. Es todo cuestión de tiempo y paciencia... sabes que yo ya conseguí que ella hiciese las cosas a mi manera antes.&lt;br /&gt;—Claro, con cosas sin importancia, pero nunca en relación a la amistad de ella con la sangre sucia de Peterson. Y dudo mucho que consigas algo ahora con ese Club de Duelos o con el gran sueño de ella de volverse auror.&lt;br /&gt;—¿Lo escuchaste?&lt;br /&gt;—Sólo el final, pero alcanzó para entender muy bien lo que estaba sucediendo. Estás perdido, Max, irremediablemente perdido en las manos de esa pelirroja —Lecter sacudía la cabeza en señal de reproche—. ¡Es lamentable!&lt;br /&gt;—Pues escúchame bien lo que te voy a decir, Stan. ¡Voy a doblegar a Elizabeth a mi voluntad, ella va a desistir de ese estúpido Club de Duelos y de esa manía idiota de querer ser auror de una vez por todas! ¡Ya lo verás! O mejor, vas a ayudarme.&lt;br /&gt;—¡¿Yo?!&lt;br /&gt;—Sí, tú, amigo mío. Necesito de un espía en ese club, alguien que pueda presionar a Elizabeth al punto que desista de toda esa estupidez.&lt;br /&gt;—¿Y por qué no vas tú mismo? ¿O le pides a Severus para que te preste sus servicios? Él ya va a participar en el club y tiene mucha más pasta de espía que yo.&lt;br /&gt;—Respondiendo a tus preguntas, mi querido Stan, no puedo participar en el club después de los innumerables discursos que le hice a Elizabeth para que lo abandonase. Si yo entrara, sería un motivo más para que ella quiera continuar allí. Y nuestro amigo Severus Snape, a pesar de que ocasionalmente permito que él usufructúe nuestra compañía, él nunca será efectivamente uno de nosotros, no tiene un pedigree tan noble como el nuestro. Sólo confío en ti, amigo, y prometo retribuirte de la misma forma algún día.&lt;br /&gt;—Ya que insiste, haré lo que me pides, a pesar de que será un inmenso sacrificio para mí, Stanford Lecter, tener que convivir con los alumnos más bárbaros de esta escuela durante los próximos meses. Sólo salvajes para estar de acuerdo en participar en un circo como ése...&lt;br /&gt;Maxwell Sinn sonrió para sus adentros. Muy en breve su novia se volvería una perfecta y completa dama de sociedad, exactamente como su belleza y cuna le exigían. Todo era cuestión de saber armar bien el plan que estaba comenzando a concebir. Y si todo salía como él esperaba y Elizabeth finalmente comprendía cuál era su verdadero lugar en el mundo, Max tenía la completa seguridad de que los dos serían muy felices en su matrimonio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-3865744352032221248?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/3865744352032221248/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=3865744352032221248' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3865744352032221248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3865744352032221248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/11/las-dos-estudiantes-de-sptimo-ao-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1868442435732801157</id><published>2007-11-15T06:52:00.000-08:00</published><updated>2007-11-15T06:54:27.106-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-size:130%;" &gt;Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo. Espero que lo disfruten y no dejen de comentar. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; font-family: Georgia;"&gt;3-El Club de Duelos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Octubre llegó trayendo lluvias que castigaban los terrenos de Hogwarts. Constantemente los alumnos protestaban tener que dejar el interior caliente y confortable del castillo para asistir a las clases externas, como Herbología y Cuidado de Criaturas Mágicas. Sin embargo, en aquel momento, los estudiantes descansaban con toda comodidad en sus dormitorios mientras las nubes lluviosas cubrían el amanecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;La joven Anabelle Timms observaba las gruesas gotas de lluvia que se escurrían en el vidrio, sentada en el alféizar de la ventana del cuarto que ocupaba en el ala de Ravenclaw. Las demás chicas de séptimo año respiraban tranquilamente, indicando que aún dormían. Anabelle ya estaba acostumbrada al insomnio que siempre le venía por las noches, las madrugadas pasadas en vela no le representaban problemas. La verdad, en época de exámenes, el insomnio era algo muy bienvenido. Ella sólo esperaba que sus hijos no heredasen ese mal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;La alumna de Ravenclaw consultó su reloj de pulsera muggle, un regalo de su padre, Christopher, y constató que no faltaba mucho rato para que sus compañeras de habitación despertasen. A fin de evitar el tumulto y la disputa para usar el baño del dormitorio, Anabelle se bajó del alféizar y se dirigió hacia su maleta, tomando una toalla y el uniforme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Anabelle se recogió el cabello en un moño mientras comprobaba los horarios de clase que su amiga, Katherina Gaarder, en un gesto solidario con otra colega, Stephanie Marchbanks, que alegaba olvidarse siempre de los libros que utilizaría en determinado día, había colocado al lado del espejo del baño. Belle sonrió satisfecha al notar que aquella tarde se realizaría la primera reunión del Club de Duelos. No es que a ella le gustasen los duelos, la era verdad que la práctica de hechizos ofensivos y defensivos no era una de sus mayores habilidades. Sin embargo, Anabelle ansiaba convertirse en una sanadora después dejar la escuela y, como esa era una profesión que exigía notas excelentes, cualquier crédito extra no podía ser desperdiciado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Ante la perspectiva de un día exhaustivo, la joven suspiró, metiéndose en un baño caliente y relajante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1868442435732801157?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1868442435732801157/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1868442435732801157' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1868442435732801157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1868442435732801157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/11/hola-todos-aqu-les-traigo-un-nuevo.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-6283405203173407142</id><published>2007-11-03T08:32:00.000-07:00</published><updated>2007-11-03T08:37:22.255-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#330099;"&gt;Bueno, aquí llegamos al final del segundo capítulo. Como verán, están por llegar a Hogwarts y es ahí donde comenzarán a definirse los personajes y comenzará realmente la historia. Espero que les guste y no dejen de comentar. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kamus miraba a través de la ventanilla de la cabina la tempestad que comenzaba a formarse, cubriendo el cielo con pesadas nubes negras. En el asiento opuesto al suyo, Stanford Lecter estaba haciendo un enorme monólogo sobre la temporada que él y su familia pasaron en su casa de verano que tenían en Francia. Ivory ya estaba considerando seriamente la idea de lanzarle un Silencius al irlandés cuando Maxwell Sinn volvió, acompañado por su prima.&lt;br /&gt;Al llegar a la cabina escogida por su novio, Elizabeth se dio cuenta de que pasarían el viaje acompañados por algunos colegas de Max.&lt;br /&gt;—Vaya, vaya, ¿quién lo diría? Una leona metiéndose en un nido de víboras —dijo Stanford Lecter.&lt;br /&gt;—No digas eso, Stan, más que una integrante de Gryffindor, Betsy es mi prometida. Es prácticamente una de nosotros.&lt;br /&gt;Elizabeth se mordió el labio inferior, contrariada. Recorrió rápidamente el recinto con la mirada y vio que la mayoría de los que se encontraban allí eran algunos de los integrantes de Slytherin más irritantes y arrogantes de la escuela. Maxwell podría haber tenido la delicadeza de haber buscado una cabina para ellos solos o en compañías un poco más agradables. Su consuelo —y sorpresa— fue ver a su primo Kamus sentado cerca de la ventanilla. Tal vez él tornaría las cosas menos difíciles para ella durante todo el trayecto.&lt;br /&gt;Betsy se sentó frente a su primo, también quedándose cerca de la ventanilla, y Max se sentó a su lado, sujetándole la mano. El joven se dispuso entonces a charlar con sus amigos, contándoles sobre las últimas vacaciones de verano, sobre los viajes, la fiesta de compromiso y los largos paseos que había hecho. Los demás también comenzaron a narrar historias semejantes. Eran tantas las frivolidades dichas que comenzaron a fastidiar a Elizabeth. Con todo, Max no pareció notar su aburrimiento.&lt;br /&gt;Betsy miró entonces a su primo, como pidiéndole socorro. Pero, al percibir que estaba siendo observado, Kamus le lanzó una mirada dura y fría a Elizabeth, dejándole claro que no estaba dispuesto a hablar con nadie en aquella cabina, y eso la incluía a ella.&lt;br /&gt;Elizabeth suspiró y volvió a mirar al joven sentado al lado de Kamus, no había reparado en que Severus Snape también estaba en la cabina. Snape andaba siempre malhumorado y con cara de pocos amigos, pero no le costaba nada intentar entablar conversación con él. Estaba segura de que era mucho mejor que oír a Stanford vanagloriarse de su suceso en la última cacería promovida en la propiedad de su padre. Betsy miró a Severus de forma insistente. Durante breves segundos el muchacho le dirigió una mirada de comprensión y hasta de compasión al ver a la joven desesperada, pero, al instante siguiente, su semblante volvió al usual aspecto huraño. Se inclinó y tomó un pequeño maletín que contenía un kit de pociones y comenzó a revolver el contenido, como si estuviese organizándolo.&lt;br /&gt;Kamus hasta encontraba la situación de su prima un tanto divertida. Estaba claro que Elizabeth no pertenecía a ese lugar, era una leona solitaria rodeada de serpientes, exactamente como había dicho Lecter. Sin embargo, si Maxwell Sinn no era capaz de darse cuenta del claro descontento de su novia, era un verdadero imbécil.&lt;br /&gt;—¿Ivory?&lt;br /&gt;Kamus desvió la mirada de Elizabeth hacia Stanford al darse cuenta que éste lo llamaba.&lt;br /&gt;—Te estaba preguntando, Ivory, sobre las cacerías que tu familia acostumbra realizar. Son muy famosas en Rusia, ¿no? En cierta ocasión mi abuelo fue invitado a una de ellas. Y dime, ¿es cierto que tu clan mantiene el más grande criadero de granianos de Europa?&lt;br /&gt;—Sí —respondió Kamus, impasible. Era exactamente por eso que no le gustaba confraternizar con los demás miembros de la alta sociedad mágica, todos parecían ansiosos por comparar sus riquezas y posesiones.&lt;br /&gt;—¿De verdad? —Max Sinn parecía visiblemente interesado—. ¿Y de cuántas cabezas está compuesto el rebaño, más o menos?&lt;br /&gt;—No lo sé, Sinn —Kamus miró al novio de su prima con altivez—. No pierdo mi tiempo contando caballos.&lt;br /&gt;Elizabeth se dio cuenta de que Max no se había quedado muy contento con la respuesta nada cortés de su primo, pues había apretado su mano con más fuerza durante algunos segundos.&lt;br /&gt;—Eso definitivamente no es una actitud muy correcta, Ivory —comentó Stanford, con un aire de superioridad que llegaba a molestar—. Es necesario estar completamente consciente del patrimonio que heredaremos algún día, o en tu caso, que ya heredaste. Yo, por ejemplo, sé de cada knut que mi familia invirtió. Mi padre se ocupa de mantenerme enterado de todas nuestras finanzas.&lt;br /&gt;Stanford sonrió, presuntuoso, al recibir murmullos de aprobación de sus amigos. Kamus cruzó los brazos, en una actitud puramente irónica.&lt;br /&gt;—Hazme un favor, Lecter: cierra la boca. Ya es más que suficiente soportar tu presencia, nadie de aquí está obligado a oír las estupideces que dices.&lt;br /&gt;Betsy se mordió nuevamente el labio inferior y miró rápidamente a Stanford. El joven irlandés parecía haber recibido un golpe directo en el estómago, la boca estaba levemente abierta y los ojos como platos. La joven sintió un poco de pena de él. Era verdad que, en el fondo, ella también quería decirle algo parecido a Stan; sin embargo, al contrario que ella, Kamus no parecía preocuparse por no ser delicado.&lt;br /&gt;La cabina se sumergió en un silencio sepulcral. Severus Snape hasta dejó de organizar su kit de pociones para observar con interés la escena que se desarrollaba.&lt;br /&gt;—¿Cómo...? —Lecter parecía haber recuperado finalmente la voz y ahora miraba a Kamus con rabia—. ¿Cómo... cómo te atreves, Ivory? No sabes con quién te estás metiendo...&lt;br /&gt;Kamus sonrió, una sonrisa completamente fría, que no llegaba a los ojos. Elizabeth percibió pronto que la amenaza ni le hizo inmutarse a su primo. El joven Ivory se levantó para dejar la cabina, pero fue impedido por la mano de Maxwell, que se posó en su hombro derecho.&lt;br /&gt;—Pídele disculpas a Stan, Ivory. Discúlpate ahora y olvidaremos esta grosería.&lt;br /&gt;—No tengo ninguna intención de hacerlo —Kamus se volvió y miró fríamente al orometido de su prima—. Y tú no vas a ser lo suficientemente idiota como para obligarme, Sinn. A pesar de que no frecuentamos el mismo círculo, creo que uno de tus amigos ya te ha advertido sobre mí.&lt;br /&gt;Betsy reparó en que Kamus le lanzaba una mirada casi imperceptible a Severus Snape. Y el otro alumno, en vez de la usual actitud camorrera, tenía una expresión extremadamente seria en sus orbes negras. Sea lo que su primo se haya referido, Snape había comprendido perfectamente, pues se levantó y se colocó al lado de Max.&lt;br /&gt;—Vamos, Sinn —dijo Snape, sujetando el brazo de su colega—. Siéntate, es mejor no armar pelea en el tren, eso es algo que sólo los de Gryffindor hacen.&lt;br /&gt;Sin mirar a nadie más, Kamus abrió la puerta de la cabina y salió.&lt;br /&gt;Betsy suspiró mientras Max se sentaba pesadamente a su lado, insultando a su primo de todas las maneras posibles. Pronto Stanford se unió a él para injuriar a Ivory. La pelirroja miró el paisaje que se descortinaba en la ventanilla, intentando ignorar a los arrogantes que estaban a su lado, lamentándose por su orgullo herido. Comenzó a llover. Observando las pesadas gotas que empapaban el vidrio de la ventanilla, Elizabeth no consiguió contener el pensamiento que aquel ciertamente era el peor viaje que hubiera hecho en el Expreso de Hogwarts desde que comenzara a ir a la escuela.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-6283405203173407142?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/6283405203173407142/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=6283405203173407142' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6283405203173407142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/6283405203173407142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/11/bueno-aqu-llegamos-al-final-del-segundo.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1567906768614288238</id><published>2007-10-26T19:59:00.000-07:00</published><updated>2007-10-26T20:02:29.703-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Apenas Elizabeth le dio la espalda y se marchó acompañando a Maxwell, Marion salió apresurada hacia los corredores del tren. Temblaba de rabia de la cabeza a los pies. Sinn tenía el intragable don de irritarla con una simple sonrisa irónica. Cómo odiaba a ese imbécil elitista. Max nunca perdía la oportunidad de molestarla o de humillarla cuando Elizabeth no estaba cerca, todo porque sus padres eran muggles. Y ahora su mejor amiga, prácticamente su hermana de corazón, se iba a casar con ese idiota. ¡No podía permitir una sandez de ésas! Abrió impetuosamente la puerta de la primera cabina que encontró, asustando a sus ocupantes.&lt;br /&gt;—Cielos, Marion —dijo Susan Timms, una bella italiana de séptimo año de Gryffindor, riendo—. Por un minuto pensé que estábamos siendo atacadas por trolls montañeses.&lt;br /&gt;—Perdona, Susan, no fue mi intención asustarlas... —dijo la negra, visiblemente arrepentida—. ¿Puedo viajar con ustedes?&lt;br /&gt;—Claro que sí —respondió una joven pelirroja de brillantes ojos verdes—. ¿Elizabeth viene también?&lt;br /&gt;—No, Lily... —Marion quedó nuevamente emburrada—. Está con su prometido en este momento.&lt;br /&gt;—¡¿Prometido?! —preguntaron Susan y Lily al unísono.&lt;br /&gt;—¿Me van a decir que no lo sabían? Salió en El Profeta, destacándose en la columna social.&lt;br /&gt;—No pierdo tiempo leyendo ese tipo de frivolidades —comentó Lily, haciendo una ligera mueca—. Esa gente de clase alta me fatiga...&lt;br /&gt;—Estoy de acuerdo contigo, pero cuando puse los ojos en la enorme foto de Betsy abrazada con Sinn, no tuve cómo ignorarla.&lt;br /&gt;—Quién lo diría —dijo Susan, sacudiendo la cabeza en señal de asombro—. Nunca imaginé que una persona dinámica e independiente como Elizabeth acabaría amarrándose a alguien como Sinn. Todo bien que él es muy guapo, eso no se puede negar, iguala a muchos ragazzos de mi tierra. Pero siempre lo imaginé casándose con una típica mujer preocupada por fiestas, ropas y joyas. Una mujer que Elizabeth nunca será.&lt;br /&gt;—¿Crees que no lo sé? —Marion se dejó caer pesadamente en el asiento de la cabina—. ¡Pero esa cabeza dura no me escucha! Va a arruinar su vida por esa tontería —se encogió de hombros y sonrió, más para convencerse a sí misma que a sus amigas—. Vamos a cambiar de tema y hablar de cosas más agradables, ¿sí? A propósito, ¿dónde están las demás chicas?&lt;br /&gt;—Fueron a comprar golosinas, menos Alice, que está pasando un rato con Frank. Quédate ahí y relájate, Marion, aún hay tiempo... Los dos no se casarán por lo menos hasta el final del año escolar —trató Susan de animar a su compañera.&lt;br /&gt;Poco después la cabina se fue llenando. Las chicas reían divertidas, poniéndose al día con los chismes del verano, también ansiosas ante el último año de escuela. Marion las miraba y, aunque era usualmente una persona extrovertida, en ese preciso momento no lograba animarse. Era la primera vez en los últimos seis años que viajaba sin la compañía de Betsy, y sentía una falta inmensa de su amiga. No conseguía relajarse, molesta con aquel maldito compromiso, sabía que no daría resultado...&lt;br /&gt;La joven negra miró hacia la ventanilla, comenzaba a llover con más intensidad. La fuerza del agua y el viento batiendo en la ventanilla parecía reflejar la ansiedad que consumía a la joven. De repente, como un relámpago atravesando el cielo, tuvo una idea. Dirigiéndose a la pelirroja sentada frente a ella, preguntó:&lt;br /&gt;—Lily, ¿por casualidad sabes dónde están Potter y sus amigos?&lt;br /&gt;Evans entrecerró sus ojos verdes, contrariada.&lt;br /&gt;—¿Por qué tendría yo que saber dónde está ese idiota arrogante?&lt;br /&gt;—Perdona, no quise molestarte. Es que dada tu historia con él, pensé que tal vez...&lt;br /&gt;—¡¿Mi historia con él?! —la pelirroja comenzó a ponerse cada vez más nerviosa. James Potter era un tema que siempre la sacaba de quicio. No conseguía soportarlo, a pesar de que en el fondo, aunque aún no se hubiese dado cuenta, en realidad lo que sentía por él era exactamente opuesto al odio—. Yo no tengo ninguna historia con ese crío entrometido e inmaduro cuya mayor diversión es humillar a los demás y... y...&lt;br /&gt;Viendo que su amiga estaba a punto de estallar, Susan resolvió intervenir.&lt;br /&gt;—Lo que Marion quiso decir fue que dada tu historia de constantes conflictos con él, tal vez sabrías dónde estaría James para poder evitarlo.&lt;br /&gt;La joven pelirroja se dio cuenta entonces de que había sido demasiado ruda con su compañera.&lt;br /&gt;—Disculpa, Marion, creo que fui un poco grosera contigo. No, la verdad es que no sé dónde está Potter.&lt;br /&gt;—Pero yo sí —dijo una chica bajita, de voz suave y delicada. Era Alice MacFusty, que había entrado hacía unos minutos, acompañada de su novio, Frank Longbottom—. Los vi a él y a sus amigos en el vagón a la izquierda, al final del corredor.&lt;br /&gt;—Gracias —agradeció la joven negra, saliendo apresurada en dirección al lugar indicado.&lt;br /&gt;La verdad era que no quería hablar con James Potter, sino con otra persona... pero como los dos eran como uña y carne, donde James estuviese, seguramente él también estaría. Golpeó levemente la puerta de la cabina, siendo recibida por un joven rechoncho, de ojos pequeños.&lt;br /&gt;—Hola, Pettigrew, ¿todo bien? ¿Por casualidad está ahí Black contigo? —preguntó ella, parándose de puntillas para intentar ver el interior de la cabina.&lt;br /&gt;El muchacho no respondió, sólo giró la cabeza hacia el interior del recinto, diciendo:&lt;br /&gt;—Sirius, hay una chica buscándote.&lt;br /&gt;Pocos segundos después, un joven guapo y de largo cabello negro apareció.&lt;br /&gt;—Vaya, vaya, Peterson. De todas las chicas de la escuela, eres la última que me imaginaba que me buscaría algún día —dijo él, sonriéndole encantadoramente—. ¿Finalmente decidiste asumir que soy el amor de tu vida? —le guiñó un ojo, seductor.&lt;br /&gt;—Sigue soñando, Black —respondió la joven, sonriendo también—. ¿Crees que yo cambiaría a todos mis admiradores para convertirme en una más de tu lista de conquistas? Por más que la idea pueda ser divertida, prefiero mantenerme abierta a otras opciones... En fin, tú sabes cómo me gusta ser mimada por muchos... no puedo decepcionar a mi séquito de admiradores.&lt;br /&gt;El muchacho soltó una alta y sonora carcajada.&lt;br /&gt;—Eres realmente muy divertida, Marion. Mirarte a ti es casi como ver una versión mía con faldas.&lt;br /&gt;—¿Y qué querías? A fin de cuentas, nosotros somos dos blackies, ¿verdad?, aunque tú sólo seas Black de nombre. Pero, bromas aparte, quería hablar contigo. Necesito de tu ayuda...&lt;br /&gt;—Hasta me imagino lo que es.&lt;br /&gt;—¿Supiste lo del compromiso?&lt;br /&gt;—¿Cómo no saberlo? Salió en todos los diarios. ¿Dónde tenía la cabeza Elizabeth para estar de acuerdo con eso? —dijo, serio.&lt;br /&gt;—Entonces, ¿será que podrías hablar con Betsy por mí? Yo ya lo intenté, y Aldo también... Tú eres su primo, y aparte de eso, tienes mucha labia, tal vez consigas convencerla para que no haga esa locura.&lt;br /&gt;El semblante del joven se tornó aún más serio. Apartó la mirada de la ansiosa joven que estaba frente a él.&lt;br /&gt;—Marion, no quiero parecer que tengo mala voluntad, pero eso no funcionará. Elizabeth y yo podemos ser primos de segundo grado, pero nunca fuimos íntimos. Si ella no quiso escuchar a su hermano ni a ti, que estoy seguro que eres mucho más familia para ella que yo, ¿qué te hace pensar que Elizabeth me va a escuchar?&lt;br /&gt;—No lo sé... sólo fue una idea, estoy muy afligida... Pensé hasta recurrir a Ivory, pero por la actitud que él tiene, es capaz de dejarme hablando sola. Tú eres mi última esperanza —suspiró la muchacha, tristemente.&lt;br /&gt;Sirius se apiadó de su compañera de casa, y tomó una decisión.&lt;br /&gt;—Está bien, aún sabiendo que no resultará, intentaré hablar con Elizabeth. Pero creo que no deberías preocuparte tanto. Mi prima es una chica inteligente, en algún momento la ficha va a caer y se dará cuenta de que el estúpido de Sinn es el tipo menos indicado que ella podía escoger para casarse.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1567906768614288238?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1567906768614288238/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1567906768614288238' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1567906768614288238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1567906768614288238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/10/apenas-elizabeth-le-dio-la-espalda-y-se.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-3496724169186266905</id><published>2007-10-13T06:08:00.000-07:00</published><updated>2007-10-13T06:11:21.935-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una joven no muy alta, de cabello color miel, largo y levemente ondulado, hacía que su maleta la siguiera con un Locomotor por los corredores del tren. Sin duda era un hechizo simple y que ahorraba mucho esfuerzo; una de las ventajas de ya ser mayor de edad era poder usar magia siempre que lo quisiera. Gracias a su madre, que le había hecho un discurso completo de innumerables recomendaciones junto con una lista de libros que debería estudiar para los EXTASIS, ella acabó siendo una de las últimas en embarcar en el Expreso de Hogwarts.&lt;br /&gt;Los ojos pequeños y de color ámbar, con tonos levemente verdosos, escudriñaban las puertas de las cabinas. Sus amigos que, al contrario de ella, no se retrasaron, le dijeron que estarían esperándola en aquel vagón. Pronto encontró a través de uno de los vidrios la cabeza de un joven con familiar cabello pelirrojo. Abrió la puerta de la cabina número cuatrocientos veintisiete, llamando la atención de sus tres ocupantes.&lt;br /&gt;—Hasta que al fin los encontré —dijo ella, arrastrando la maleta para adentro del recinto. Pronto los dos muchachos, un pelirrojo que ostentaba una insignia de prefecto con el escudo de Ravenclaw en su túnica, y otro rubio y de ojos claros, se dispusieron a ayudarla.&lt;br /&gt;—Ya nos estábamos empezando a preocupar por tu demora, Anabelle —dijo la tercera ocupante de la cabina, una chica muy bonita de cabello oscuro y liso, llegándole un poco por debajo de los hombros, que estaba sentada cerca de la ventanilla.&lt;br /&gt;—Culpen a la señora Mira Timms Barton por mi retraso —respondió Anabelle, sentándose al lado de su amiga y tomando una de las ranas de chocolate desparramadas por la mesita llena de dulces que estaba entre los dos bancos de la cabina.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-3496724169186266905?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/3496724169186266905/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=3496724169186266905' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3496724169186266905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/3496724169186266905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/10/una-joven-no-muy-alta-de-cabello-color.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2507744598147482014</id><published>2007-10-06T08:51:00.000-07:00</published><updated>2007-10-06T08:53:37.304-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elizabeth y Marion estaban completamente acomodadas en una cabina del Expreso de Hogwarts, cuando la pelirroja decidió que ya era hora de poner las cartas sobre la mesa con respecto a su compromiso con Max Sinn. Necesitaba saber cuál sería la reacción de Marion frente a todo aquello.&lt;br /&gt;—Perdóname, Marion. ¿Estás muy molesta?&lt;br /&gt;—¿Por no haber sido invitada a tu fiesta de compromiso? Betsy, sé que para mí era imposible ir a tu fiesta, tus padres no me soportan porque soy hija de muggles. Lo que me dolió fue saber que mi mejor amiga está comprometida a través de El Profeta. ¿Estás loca? ¡Tienes sólo diecisiete años!&lt;br /&gt;—Sólo estoy comprometida, Mari. Aún no me voy a casar.&lt;br /&gt;—Hasta pareces casada; conociendo a tus padres, apenas pongas los pies fuera de Hogwarts te meterán dentro del vestido blanco en un dos por tres. Y lo peor de todo: ¿con Maxwell Sinn?&lt;br /&gt;—¿Cuál es el problema con mi novio? Es cariñoso, guapo, educado...&lt;br /&gt;—... arrogante, prejuicioso, elitista, esnob. Betsy, ¿estás segura de que estás haciendo lo correcto?&lt;br /&gt;—Fue por eso que no te lo dije antes, sabía que te irías a meter. No entiendo por qué tú y Aldo me están preguntando a toda hora si estoy segura de lo que estoy haciendo.&lt;br /&gt;—Es porque nosotros te queremos y deseamos verte feliz. Y yo creo realmente que te estás metiendo en un asunto muy feo.&lt;br /&gt;—Max es todo un caballero, Mari.&lt;br /&gt;—¿Hablando de mí, chicas? —preguntó un joven alto, moreno y de ojos verdes, junto a la puerta entreabierta de la cabina.&lt;br /&gt;—Hola, Max. Sólo estaba contándole a Marion las buenas nuevas —respondió Betsy, levantándose y dándole un beso rápido a su novio.&lt;br /&gt;Maxwell miró a Marion con aire de superioridad, diciendo:&lt;br /&gt;—¿Cómo estás, Peterson?&lt;br /&gt;—Muy bien, Sinn, ¿y tú?&lt;br /&gt;—Mejor, ahora que encontré a Elizabeth —volviéndose a su prometida, agregó—: Querida, te estaba buscando hace rato. Me gustaría que viajes conmigo, ¿te parece?&lt;br /&gt;—Claro. ¿Vienes con nosotros, Mari?&lt;br /&gt;—Muchas gracias, Betsy, pero creo que prefiero buscar a las chicas e ir con ellas —respondió Marion, lanzándole una mirada fulminante a Max, que le sonrió sarcástico mientras abrazaba a Elizabeth.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2507744598147482014?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2507744598147482014/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2507744598147482014' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2507744598147482014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2507744598147482014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/10/elizabeth-y-marion-estaban.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7962906426465676730</id><published>2007-09-22T09:39:00.000-07:00</published><updated>2007-09-22T09:41:15.329-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Kamus Ivory empuñaba la varita y, con un hechizo locomotor, hacía levitar la maleta frente a él mientras caminaba por uno de los vagones de la locomotora escarlata. El alboroto de las conversaciones y los gritos entusiasmados de los estudiantes más jóvenes que corrían de un lugar a otro estaban irritándolo. Finalmente encontró una cabina vacía en uno de los últimos vagones del tren. Guardó las maletas y se dejó caer en el asiento tapizado, cruzando las manos detrás de la cabeza. El Expreso comenzó a ponerse en marcha, llevándolo rumbo a su séptimo año en Hogwarts.&lt;br /&gt;Al pensar que aquel sería su último año que pasaría en el castillo, Kamus, al contrario de la gran mayoría de sus compañeros, no se sentía ni un poquito nostálgico. En opinión de su hermano Rigel, Hogwarts era uno de los mejores institutos de enseñanza de magia de Europa, y del mundo. Era una gran pena que el nuevo director, Albus Dumbledore, tuviese una política tan liberal en cuanto a los descendientes de muggles. Con seguridad Hogwarts no era así en los tiempos en que Betelgeuse Ivory había estudiado, o entonces ella no habría insistido tanto para que sus tres hijos frecuentasen aquella escuela, aún cuando viviesen en Rusia y fuese más cómodo estudiar en una escuela de aquel país. Pero, para Kamus, Hogwarts no pasaba de paredes de piedra que abrigaban profesores y millares de libros y estudiantes. Era sólo un lugar donde él sólo tendría que pasar el año asistiendo a las clases y fingiendo estudiar.&lt;br /&gt;Sí, fingiendo, porque, desde que rindió los exámenes de los TIMOs, Kamus ya no se preocupaba con los resultados que obtendría en las pruebas. Él había llegado a la conclusión de que no adelantaba nada ser un alumno aplicado, pues ya sabía prácticamente todo lo que aquellos profesores tenían que enseñarle. Tal vez sabría hasta más, a fin de cuentas, habían ciertos aspectos de la magia que no eran abordados en el programa escolar. Era realmente impresionante lo que se podía aprender con los antiguos libros que su finado padre, Stephan, mantenía encerrados en un armario secreto en la mansión principal del clan Ivory.&lt;br /&gt;Oyó que la puerta de la cabina era abierta con ímpetu y Bellatrix Black entró sin hacer ceremonias. La joven se sentó en el otro banco, como si fuese una reina que se sentaba en su trono dorado, y cruzó las piernas, mirándolo con diversión.&lt;br /&gt;—¿Entonces es aquí donde te estabas escondiendo, Kamus?&lt;br /&gt;—Sabes bien que no me escondo de nada, Bellatrix. ¿Y tú sentiste tanto así mi falta que me buscaste en todo el tren?&lt;br /&gt;Bella se echó a reír, los ojos azules brillando de pura diversión. Le gustaba hablar con su primo, sin ninguna duda. Kamus era... diferente, intrigante y peligroso... Nunca sabía lo que le aguardaba cuando estaba con él, y a Bellatrix ciertamente le gustaba esa sensación, le gustaba lo imprevisible, y sabía que Kamus se sentía exactamente de la misma manera.&lt;br /&gt;—¿Que yo sentí tu falta? —Bellatrix apoyó los brazos sobre las piernas, inclinándose hacia Kamus—. Depende... ¿tú sentiste la mía?&lt;br /&gt;Kamus sonrió y se giró en su asiento, apoyando el rostro en una de las manos para mirar mejor a su prima.&lt;br /&gt;—Un poco —extendió la mano libre hasta el cabello de Bellatrix, llevando un mechón rizado detrás de la oreja de ella—. Tienes ciertas características que me agradan.&lt;br /&gt;La muchacha se humedeció los finos labios con la lengua, y estaba a punto de preguntar cuáles eran las características que Kamus se refería cuando la puerta de la cabina fue abierta nuevamente.&lt;br /&gt;Un muchacho alto y moreno, de ojos verdes, era quien había abierto la puerta. Kamus y Bellatrix lo reconocieron inmediatamente, era otro alumno de séptimo año de Slytherin a cuya fiesta de compromiso ellos habían comparecido hacía pocos días atrás: Maxwell Sinn. Los ojos de Max se demoraron unos segundos en la mano que Kamus aún mantenía en el rostro de Bellatrix y entonces sonrió maliciosamente.&lt;br /&gt;—Espero no estar interrumpiendo su... conversación.&lt;br /&gt;—De ninguna manera, Sinn —dijo Bellatrix, volviéndose a recostar en el asiento tapizado.&lt;br /&gt;Kamus también se sentó, lanzándole una mirada de soslayo a su prima, como si sugiriese que expulsasen a Maxwell Sinn de allí y continuasen lo que estaban haciendo antes de que él llegara, pero Bellatrix sólo le respondió con una mirada irónica. Mientras tanto, Maxwell ya se adentraba en la cabina con su grupo de amigos, todos de séptimo año de Slytherin. Pronto la cabina, que al principio era ocupada por sólo dos personas, se llenó de miembros de la Casa de la Serpiente.&lt;br /&gt;—¡Por fin encontramos un lugar apropiado, Max! —dijo Stanford Lecter, descendiente de un importante linaje de magos irlandeses, que se sentó al lado de Bellatrix—. Este año el tren parece estar más lleno de lo normal. No hay duda de que Dumbledore está dispuesto a llenar la escuela con gente de clase inferior.&lt;br /&gt;—Estoy seguro de que no pondrán objeción a nuestra permanencia aquí, ¿verdad, Ivory? —preguntó Max.&lt;br /&gt;—Será un honor tenerlos con nosotros, Sinn. A fin de cuentas, eres prácticamente de nuestra familia ahora —respondió Bellatrix por Kamus—. Espero que me perdonen, pero tengo que ausentarme por algunos minutos, tengo que hablar con mi primo Regulus —dijo ella, ya levantándose—. Confío en que le harán compañía a Kamus por mí.&lt;br /&gt;—Claro que sí, Black, ve tranquila —respondió Stanford Lecter con una sonrisa.&lt;br /&gt;—Te acompaño, tengo que ir a buscar a mi prometida —dijo Max, apresurándose a abrir la puerta para la muchacha, como perfecto caballero que era.&lt;br /&gt;Bellatrix abandonó la cabina acompañada de Maxwell y siendo blanco de la mirada nada contenta de Kamus. Pronto entendió lo que su prima estaba haciendo, quería irritarlo sometiéndolo a la compañía de los alumnos más arrogantes que habitaban en el ala de las serpientes. Era como jugar Paciencia con Snap Explosivo, y Bellatrix quería ver hasta dónde Kamus sería capaz de aguantar antes de explotar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Continuará&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7962906426465676730?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7962906426465676730/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7962906426465676730' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7962906426465676730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7962906426465676730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/09/kamus-ivory-empuaba-la-varita-y-con-un.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-1362522294740458878</id><published>2007-09-14T14:00:00.000-07:00</published><updated>2007-09-14T14:02:31.743-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Aquí les publico un nuevo capítulo de esta historia. Espero que les guste y no dejen de comentar. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Georgia;"&gt;2-El viaje a Hogwarts&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;La plataforma 9 ¾ estaba abarrotada de gente. Era el día de la partida de los alumnos para otro año escolar más hacia &lt;st1:personname productid="la Escuela Hogwarts" st="on"&gt;la  Escuela Hogwarts&lt;/st1:PersonName&gt; de Magia y Hechicería. Los estudiantes empujaban carritos cargados de maletas y baúles conteniendo todo lo que necesitarían en el correr del año, pues, a fin de cuentas, recién estarían de vuelta en junio. Los padres se despedían calurosamente de sus hijos, dándoles besos, abrazos y las últimas recomendaciones antes de la partida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Aldo, ya te lo dije, no tenías por qué traerme aquí. Yo podía muy bien haber venido sola. ¿No fuiste tú mismo quien me dijo que estabas muy ocupado en tu trabajo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Betsy, siempre te traje a la estación desde que entraste a Hogwarts, y no porque estés en el último año y te sientas prácticamente una adulta dejaré de hacerlo. Me gusta venir aquí a despedirme de ti. Y en cuanto al trabajo, no te preocupes. Alex me cubrirá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Elizabeth miró con ternura a su hermano mayor. Desde pequeña, Aldebaran siempre fue su puerto seguro, alguien con quien ella estaba segura de que podría contar. Ella sabía cuán importante era el trabajo de auror para Aldo, era algo que él lo tomaba muy en serio y lo ejecutaba con competencia y responsabilidad. Dejar de lado el día de servicio sólo para traerla a la plataforma del Expreso de Hogwarts era una gran demostración de cariño, especialmente viniendo de alguien que era visto por la mayoría de la gente como un hombre frío y reservado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Betsy le sonrió a Aldebaran y volvió a empujar su carrito. En un sitio cerca de la entrada al vagón vio a algunos compañeros de clase. Lily Evans, Alice MacFusty y Susan Timms conversaban animadamente. Cerca de ellas estaban los muchachos que ella acostumbraba a apodar, de broma, de los Cuatro Caballeros del Apocalipsis: James Potter, Remus Lupin, Peter Pettigrew y Sirius Black.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Sirius y Elizabeth tenían un cierto grado de parentesco, ya que el padre de él era primo de Marguerite y, aunque no eran amigos íntimos, Betsy sentía una enorme simpatía por el joven Black. El encantador muchacho de cabello negro se dio cuenta de que estaba siendo observado y le guiñó un ojo a la joven como saludo. Elizabeth le respondió con una inclinación de cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Más a lo lejos ella divisó a su otro primo, Kamus Ivory, hijo de la hermana melliza de su madre. Se acordó de un comentario que su hermano, Ludovic, había hecho sobre Kamus después de su fiesta de compromiso. Según Ludo, el menor de los Ivory era una figura digna de preocupación. Betsy no sabía si compartía o no la misma opinión de Ludovic, a fin de cuentas, apenas conocía a Kamus, no recordaba haber tenido jamás una conversación de más de cinco minutos. De cualquier modo, su primo parecía ser la última persona que traería problemas a la familia, a fin de cuentas era de Slytherin, como dictaba la tradición de los Black.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;La pelirroja continuó recorriendo con la mirada la multitud de estudiantes, pero la persona que estaba buscando aún no había llegado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Aldebaran posó las manos en el hombro de su hermana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¿Aún no la encontraste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Betsy sacudió la cabeza negativamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—No, debe estar muy sentida conmigo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Realmente debería tenerte mucha rabia, pero ¿cómo lo consigo? —dijo una voz a sus espaldas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;Elizabeth y Aldebaran se voltearon y se dieron de cara con una joven sonriente de la misma edad que Betsy. Tenía la piel negra, los ojos almendrados y el cabello bien corto. Elizabeth soltó su equipaje y abrazó a su amiga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—¡Marion! Te extrañé mucho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Yo también, Betsy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—No quiero interrumpir vuestro encuentro, pero es mejor que se apresuren. El tren ya está por partir —dijo Aldebaran, sonriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;" lang="ES"&gt;—Es verdad, Aldo —dijo Elizabeth, dándole un beso en la mejilla a su hermano como despedida y tomando a su amiga de la mano, corriendo en dirección al Expreso de Hogwarts.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Continuará&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-1362522294740458878?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/1362522294740458878/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=1362522294740458878' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1362522294740458878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/1362522294740458878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/09/aqu-les-publico-un-nuevo-captulo-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-7082118770173600778</id><published>2007-08-29T13:37:00.000-07:00</published><updated>2007-08-29T13:45:07.765-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;color:#330099;"&gt;Aquí llegamos al final de este primer capítulo. Espero que les haya gustado y deseen que publiquemos el siguiente. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Marguerite caminaba altiva por el amplio salón de fiestas, del brazo de su esposo, Pericles Thorne. Saludaba a todos los invitados con una leve inclinación de cabeza. A pesar de la expresión serena y amable que su rostro denotaba, por dentro sonreía de amplia satisfacción. El compromiso de su hija parecía ser un suceso incuestionable, un evento inolvidable, en fin, la confirmación del prestigio y triunfo de los Black-Thorne.&lt;br /&gt;Recorrió discretamente con la mirada a los invitados, percibiendo, con orgullo, que los representantes de algunas de las más importantes familias de magos vinieron a la fiesta. Mientras hacía esa constatación, su mirada se cruzó momentáneamente con la de su hermana, Betelgeuse Ivory, que charlaba cortésmente con algunos de sus parientes. Bastó aquel rápido intercambio de miradas, un brillo diferente en el rostro de su hermana, para que la señora Black-Thorne comprendiese que la otra quería hablarle.&lt;br /&gt;—Querido —dijo volviéndose a su marido—, debo ausentarme rápidamente. Haz el papel de buen anfitrión sin mí por algunos minutos, ¿sí?&lt;br /&gt;Caminó entonces en dirección a su hermana, que también se excusaba del grupo con quien estuviera conversando hasta hace poco.&lt;br /&gt;Casiopea Marguerite y Betelgeuse Sandrine, conocidas en la juventud como las mellizas Black, famosas por su belleza y refinamiento, que aún hoy conservaban, aun después de los largos años de matrimonio y del nacimiento de sus hijos. Pero no fueron sólo esos atributos que consiguieron mantener a lo largo de los años. Aún eran vistas por sus pares como señoras soberanas, emanaban un poder que reconocidamente era respetado.&lt;br /&gt;A pesar de tener los mismos rasgos finos y los mismos ojos pequeños y penetrantes, no eran mellizas idénticas. Ambas poseían la abundante cabellera oscura, característica casi omnipresente entre los miembros de la familia Black, pero el cabello de Marguerite era un mar de largas ondas y el de Betelgeuse, también largo, era más liso, espeso y brillante. La primera heredó los ojos verdes de su madre, mientras que la segunda poseía los ojos azules del padre.&lt;br /&gt;En términos de personalidad, eran completamente diferentes, pero paradójicamente complementarias. Marguerite era una persona dominante y autoritaria, comandando con mano de hierro la vida de sus hijos e inclusive hasta la de su marido. Betelgeuse era igualmente manipuladora, pero usaba métodos más sutiles y sofisticados para imponer su voluntad y, en cierta forma, hasta más eficientes que los de su hermana.&lt;br /&gt;—¿Y entonces? —preguntó la matriarca de los Black-Thorne, de forma breve y directa. Las dos se conocían de tal forma que las palabras, muchas veces, eran casi innecesarias.&lt;br /&gt;—Tenías razón. Al final la sangre de los Black terminó hablando más alto en tu hija, ¿no es verdad?&lt;br /&gt;—Confieso que algunas veces creí estar equivocada. Pericles es un marido digno y un hombre noble, pero, sin embargo, los Thorne son una casa casi tan antigua como la nuestra, poseen una mezcla un poco exótica en sus orígenes: ¡romanos y celtas! Sólo así para explicar el hecho de que dos de mis hijos no entraran a la Casa de la Serpiente, conforme nuestra tradición.&lt;br /&gt; —En ese caso, creo que tuve más suerte que tú, querida hermana. A fin de cuentas, los Ivory son una contraparte rusa de nuestro propio clan. Todos mis vástagos, hasta Alrisca, para mi propia sorpresa, cargarán, o incluso en el caso de Kamus, el estandarte de Slytherin en el pecho.&lt;br /&gt;—Tal vez, mi querida Sandy —comentó Marguerite, usando de forma levemente provocativa el nombre que tanto le irritaba a su hermana—, el destino ha sido apenas un poquito más generoso contigo.&lt;br /&gt;—Oye, querida Cassey —retrucó Betelgeuse en el mismo tono—, tú sabes muy bien que a mí nunca me gustó vanagloriarme.&lt;br /&gt;Ambas se miraron silenciosamente por algunos segundos, sonriendo. Cómo sentían la falta de aquellos pequeños embates de ego que el matrimonio y la distancia geográfica resultante les había privado.&lt;br /&gt;—Creo que por fin alcanzamos la grandeza destinada a todos los Black, ¿no es así, mi querida Bete?&lt;br /&gt;—Ciertamente, Marge. Esta noche, esta fiesta, organizada con tanto esmero por ti y agraciada por tan nobles presencias es apenas una comprobación de ello, sin hablar que nuestros hijos parecen estar todos, finalmente, recorriendo un glorioso camino.&lt;br /&gt;—Tu Rigel será el próximo jefe del clan Ivory, ¿no es verdad? —preguntó Marguerite.&lt;br /&gt;—En realidad él ya se volvió nuestro líder luego del fallecimiento de mi querido marido, pero como continúa aquí en Inglaterra, trabajando para el bien mayor de los verdaderos magos, yo desempeño el papel de representante de mi hijo en Rusia.&lt;br /&gt;—Un papel bastante admirable.&lt;br /&gt;—No tengo de qué quejarme, hermana. Supe por mi primogénito que Ludovic también está teniendo igual suceso en pro de nuestra causa.&lt;br /&gt;—Ludo ciertamente es mi mayor hecho, mi mayor orgullo. Aldebaran, a pesar de ser actualmente un simple auror, está destinado a escalar altos puestos dentro del Ministerio.&lt;br /&gt;—Mi Kamus creo que seguirá la misma carrera de su hermano mayor y su primo, estoy segura de que posee un talento innato para eso. Y Alrisca consiguió un excelente matrimonio gracias a Rigel. Nott puede ser mucho más viejo, pero es muy respetable. Alrisca podrá ganar mucho con esa unión, si ella supiera cómo actuar. Y, finalmente, tenemos a tu niña...&lt;br /&gt;Marguerite casi suspiró al pensar en Elizabeth. Un levísimo estremecimiento le recorrió el cuerpo, prácticamente imperceptible, excepto para Betelgeuse, que tanto la conocía.&lt;br /&gt;—Ella siempre fue un dolor de cabeza, ¿no? —preguntó ésta.&lt;br /&gt;—Tal vez no tanto como el hijo de nuestra prima y aquella jovencita insolente, hermana de Narcisa y Bellatrix; esos dos sí que son verdaderas aberraciones dentro de nuestra familia. Cuando Elizabeth fue designada para esa casa, me temí lo peor. Afortunadamente, este enlace con Maxwell Sinn me demostró que yo estaba equivocada.&lt;br /&gt;—Entonces, querida Marge, creo bueno que aprovechemos las festividades y nos conmemoremos. Al final, todo indica que el futuro de las gemelas Black y de su prole no será menos que glorioso.&lt;br /&gt;Pericles se aproximó a su esposa y su cuñada, venía acompañado de los Sinn y también de su hija y el prometido de ésta.&lt;br /&gt;—Perdón por interrumpirlas, pero creo que ya es hora de que hagamos el gran anuncio, veo que todos los invitados importantes ya llegaron. ¿Qué opinas, querida?&lt;br /&gt;—Tienes razón, este es el momento apropiado. Si me disculpas, Bete, retomaremos nuestra conversación más tarde.&lt;br /&gt;La comitiva formada por los novios y sus guardianes se dirigió elegantemente hacia la mesa central. Pericles y Marguerite se apostaron en el lado izquierdo de la mesa, Henry y Justine en el derecho, teniendo a Elizabeth y a Maxwell el medio de las dos parejas. El joven Sinn rebosaba de felicidad, sin poder ocultarlo. Y Elizabeth, a pesar de tener una leve sonrisa en los labios, continuaba sin saber lo que sentía. No era nerviosismo, tampoco alegría; tal vez la descripción más aproximaba de lo que le pasaba en el pecho era de una calma helada...&lt;br /&gt;Pericles levantó su varita, apuntando primeramente a los instrumentos musicales hechizados, silenciándolos. Luego apuntó a su propia garganta, murmurando:&lt;br /&gt;—Sonorus.&lt;br /&gt;La grave e imponente voz del brujo inundó las cuatro esquinas del amplio salón e fiesta. Como patriarca de los Thorne (o Black-Thorne, como su esposa acostumbraba insistir), era el deber de Pericles anunciar el enlace de su hija, pero no lo hacía sólo por obligación, era el orgullo lo que le motivaba las palabras.&lt;br /&gt;—Queridos amigos míos, estoy contento por tener a tan nobles y honrados magos aquí esta noche. A fin de cuentas, hoy es una noche muy especial para mi familia y no podía dejar de compartirla con todos ustedes. Esta noche, yo, Pericles Thorne, tengo el orgullo de conceder oficialmente la mano de mi hija Elizabeth al joven Maxwell Sinn. Como padre, no pude dejar de sentirme más afortunado por saber que mi heredera encontró un muchacho bueno, digno, de noble alcurnia y origen, y que ciertamente la hará muy feliz. Como mago, creo que la unión de dos familias tan antiguas e importantes como los Black-Thorne y los Sinn es la confirmación de un futuro brillante para nuestro pueblo, siempre atándonos a las tradiciones y las costumbres. Como dije, esta es una noche especial para mi familia, pero, por lo que ella representa, espero que sea importante para nosotros.&lt;br /&gt;Una salva de aplausos entusiasmados inundó el recinto, mientras Maxwell colocaba la alianza dorada en la mano derecha de Elizabeth. Muchos fueron los que murmuraron, entre aplausos, comentarios de aprobación a las palabras de su anfitrión: tradiciones y costumbres era aquello que salvarían a los verdaderos magos.&lt;br /&gt;Pero había una persona que no compartía de ninguna forma el entusiasmo que emanaba el ambiente: Aldebaran Black-Thorne. Aunque su rostro mantenía el usual semblante impasible, por dentro se sentía cada vez más preocupado. Si no le bastaban las dudas que sentía sobre la decisión de su hermana en casarse con el joven Sinn, ahora estaba también el discurso de su padre. ¿Será que el viejo Thorne tenía idea de cómo lo que él acababa de decir sería interpretado por los que estaban presentes allí? ¿Será que su padre sabía del peso de cada una de aquellas palabras en la actual conjetura del mundo mágico? Aldebaran estaba consciente de que una tempestad estaba tornándose cada día más densa en el mundo mágico y que las gotas que ahora los rociaban se volverían un furioso huracán. Todo lo que él deseaba era que su hermanita no fuese alcanzada por un rayo en el proceso. Pero, por la forma como las cosas estaban sucediendo, cada día que pasaba, eso le parecía más difícil.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-7082118770173600778?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/7082118770173600778/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=7082118770173600778' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7082118770173600778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/7082118770173600778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/08/aqu-llegamos-al-final-de-este-primer.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4244359462280204406</id><published>2007-08-22T13:42:00.000-07:00</published><updated>2007-08-22T13:43:44.613-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La brisa nocturna que mecía las hojas de los árboles y el ruido del agua que caía en una gran fuente de mármol en forma de una divinidad celta que adornaba el jardín de los Black-Thorne contribuían, aunque precariamente, a amortiguar el sonido de la música que se escuchaba de la mansión.&lt;br /&gt;Kamus se sentía mucho más cómodo allí, solo, que en el enorme salón repleto de invitados. Era un hecho conocido que no le gustaban las fiestas, excepto aquéllas en las que él era el dueño y podía hacer lo que quisiese, sin Rigel o Betelgeuse exigiéndole un comportamiento digno de un caballero.&lt;br /&gt;El joven Ivory sintió unos pasos leves sobre el bien cuidado césped del jardín aproximándose a él, pero no había ninguna persona a su alrededor. Se levantó del banco de mármol en donde estaba sentado y esperó durante unos instantes antes de extender una de sus manos, agarrando algo en el aire.&lt;br /&gt;Fue apenas cuestión de segundos hasta que una persona se materializó en el lugar. La mano de Kamus apretaba el cuello de una joven bonita, de cabello negro, largo y crespo, un rasgo característico de los Black.&lt;br /&gt;—Eres tú, Bellatrix —dijo él, soltando entonces el cuello de la joven.&lt;br /&gt;Bellatrix tosió un poco y llevó la mano hasta su garganta adolorida.&lt;br /&gt;—¿Siempre eres así de educado? ¿Dónde se ha visto estrangular a una dama?&lt;br /&gt;Ivory arqueó una ceja, mirándola con incredulidad.&lt;br /&gt;—Si realmente fueses una dama, no andarías sola por los jardines encubierta con un hechizo de desilusión.&lt;br /&gt;Bella sonrió levemente, apreciando la perspicacia de su primo.&lt;br /&gt;—Estaba intentando darte un susto, pero por lo visto no bajas la guardia ni durante una fiesta.&lt;br /&gt;Kamus no respondió, volvió a sentarse, ignorando la presencia de la joven. Bellatrix puso las manos sobre la cintura y caminó hacia el joven, parándose frente a él.&lt;br /&gt;—¿Por qué no estás adentro, festejando el compromiso de nuestra querida Elizabeth?&lt;br /&gt;—No me gustan las confraternizaciones.&lt;br /&gt;—Ah, es verdad... —Bellatrix sonrió y llevó sus largos cabellos hacia atrás—. Me había olvidado de lo serio que eres.&lt;br /&gt;—¿Y tú por qué no estás en la fiesta?&lt;br /&gt;—Simple, porque quería descubrir lo que estaría haciendo alguien en este momento, solo, aquí en los jardines —Bellatrix cruzó los brazos, mirando a su alrededor—. ¿Qué tiene de especial este lugar?&lt;br /&gt;—Puedo tornar las cosas interesantes, si tú quisieras.&lt;br /&gt;Bellatrix miró el rostro serio de su primo por breves instantes antes de echarse a reír.&lt;br /&gt;—¿Por casualidad has olvidado que Rodolphus está allá adentro? —dijo, señalando la mansión—. Si sospecha siquiera que está sucediendo algo entre nosotros, te mataría en este instante.&lt;br /&gt;—Me gustaría que lo intentara, tal vez un buen luto quebraría la monotonía de este lugar —dijo Kamus con indiferencia.&lt;br /&gt;—Sí, y también arruinaría toda la bella fiesta que la prima Marguerite planeó con tanto esmero. ¿Realmente eso no te importa?&lt;br /&gt;Kamus no dijo nada, simplemente clavó su mirada en el rostro de Bellatrix. La joven sonrió maliciosamente.&lt;br /&gt; —Claro que no —respondió por él—. Tú no tienes consideración por nadie, ni siquiera por tu familia —Bellatrix se agachó, quedando a la misma altura que Kamus y sujetando el mentón de él—. Apuesto a que no dudarías ni un instante en mandarnos a todos al infierno si algún día hiciésemos algo que te perjudicara.&lt;br /&gt;Kamus sujetó su muñeca, apartando la mano de Bellatrix de su rostro.&lt;br /&gt;—Si ya sabes todo eso, ¿por qué viniste aquí a molestarme?&lt;br /&gt;Bellatrix sonrió, como si la respuesta fuera bien obvia.&lt;br /&gt;—Porque me gusta el peligro —entonces acercó su rostro al de Kamus, besando levemente los labios de su primo.&lt;br /&gt;Kamus no dijo nada cuando ella se apartó de él, continuó mirándola con la misma indiferencia, como si lo que la joven Black acabara de hacer fuese tan común como un saludo cualquiera.Bellatrix sonrió con malicia por última vez antes de dejarlo solo y volver a la mansión.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-4244359462280204406?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/4244359462280204406/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=4244359462280204406' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4244359462280204406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/4244359462280204406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/08/la-brisa-nocturna-que-meca-las-hojas-de.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-2798928006534925864</id><published>2007-08-15T14:19:00.000-07:00</published><updated>2007-08-15T14:20:53.372-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La voz de los hombres a su lado le llenaba los oídos, pero las palabras que decían no llegaban a tener ningún sentido para ella.&lt;br /&gt;Alrisca, la única hija mujer proveniente de la unión de Stephan y Betelgeuse Ivory, tenía el brazo izquierdo enlazado al de su marido y sonreía de forma amable y gentil, aparentando devota atención a la conversación del heredero de la familia Nott con Rodolphus y Rabastan Lestrange. Sin embargo, una mirada más atenta denotaría la total distracción de la joven de tez pálida y largos cabellos lisos color bronce.&lt;br /&gt;Aunque su madre ya le había reprendido incontables veces por su inconveniente manía de estar siempre distraída, Alrisca simplemente no lograba prenderse enteramente a una conversación, principalmente cuando el tema no le interesaba ni un poquito, y también ella sabía para sus adentros que a nadie allí le importaba verdaderamente su opinión.&lt;br /&gt;Las mujeres no debían intervenir en los asuntos tratados por los hombres, fue lo que las profesoras de etiqueta siempre le enseñaron. Entonces Alrisca permitía que su pensamiento vagara lejos de allí, mucho más lejos de aquel salón de fiestas. Lo único que tenía que hacer era dejar que Nott enlazara su brazo de manera posesiva y sonreír como una distinguida dama, eso era todo lo que esperaban de ella.&lt;br /&gt;—Alrisca y yo estamos planeando pasar las vacaciones de invierno en la casa que recién compramos en Zuric. Una bella residencia, sin duda, muy amplia y confortable, y localizada en un área exclusivamente mágica. ¿No es así, querida? —Nott acariciaba levemente la mano de su esposa, que reposaba en su brazo. Alrisca se volvió hacia su marido al percibir que él parecía estar esperando una respuesta suya.&lt;br /&gt;—Sí, claro.&lt;br /&gt;Rodolphus dijo algo sobre una ley recién aprobada por el Ministerio que generó una nueva discusión entre los tres hombres, haciendo que Alrisca se sintiera agradecida por haber sido excluida de la conversación nuevamente. Suspiró de forma casi imperceptible y su mirada acabó posándose en la mano que Nott aún le acariciaba. Una alianza gruesa y forjada del más puro oro rodeaba su anular izquierdo, símbolo de la eterna unión que estableció con el hombre que estaba a su lado.Y, a pesar de la animación palpable en el ambiente, ella sintió una leve sensación de tristeza instalarse casi sin darse cuenta en su pecho, pero, por fuera, Alrisca continuaba sonriendo con perfecta gentileza, como si fuera una de las sofisticadas muñecas de porcelana que adornaban su cuarto cuando era una niña.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-2798928006534925864?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/2798928006534925864/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=2798928006534925864' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2798928006534925864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/2798928006534925864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/08/la-voz-de-los-hombres-su-lado-le.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-5184934999884516636</id><published>2007-07-31T13:07:00.000-07:00</published><updated>2007-07-31T13:10:30.198-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Bueno, por fin, después de tantos días sin aparecer, por fin pongo aquí un nuevo fragmento de este primer capítulo. Prometo hacer todo lo posible para publicar más a menudo. Saludos, Corina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;La música llegaba suavemente a los oídos de Elizabeth, que bailaba con los ojos cerrados, la cabeza reclinada sobre el hombro de su novio, Maxwell Sinn.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—¿Betsy? —la llamó el joven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—¿Sí? —respondió ella, abriendo los ojos y mirando a su prometido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—¿Estás disfrutando de la fiesta?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Claro que sí, todos están felices... ¿por qué no estaría disfrutando?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Es que estás un poco distraída esta noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—No es nada, creo que es el nerviosismo típico del momento. Y tú, Maxie, ¿cómo lo estás pasando?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—No podría estar más feliz. Todos nos miran con envidia y respeto, somos el centro de todas las atenciones. Eso es obvio, pues tengo en mis brazos a la mujer más bella de todo el salón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;Betsy rió ante el comentario. Maxwell tenía esa manera graciosa de querer destacarse en medio de las multitudes, probablemente aquélla era la marca registrada de los Sinn, ya que Henry y Justine no eran muy diferentes. Con todo, para Elizabeth aquello no hacía la más mínima diferencia, lo que le importaba era aprovechar el placer del momento: una buena música, el suave compás del baile. ¿Qué le interesaba si los demás invitados la miraban o no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Creo que Justine no estaría muy contenta si te oyera decir eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Pues mi cuñada tendrá que acostumbrarse a tener las atenciones desviadas hacia ti, pues, después que nos casemos, tendremos muchos eventos sociales para frecuentar, y sé que te destacarás en todos ellos: bonita, educada y elegante como sólo tú sabes ser, causarás envidia en las demás brujas y serás blanco de deseo de los otros magos. Y yo estaré orgulloso a tu lado, sabiendo que a fin de cuentas tú serás sólo mía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Así haces que me sonroje, Maxie... —respondió la muchacha, con el rostro casi tan rojo como sus cabellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Pero estoy siendo sincero —dijo él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Lo sé... Pero después de casarnos... tendremos mucho que pensar sobre las fiestas...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Claro que sí. Te prometo que te compraré joyas y vestidos y llevarte a los mejores lugares de vacaciones mágicos de todos los tiempos. Supe que los Mont Blanc tienen un chalet acogedor en Francia...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—¡Maxie, estoy hablando en serio! Tendremos profesiones y muchas otras responsabilidades hasta entonces...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Betsy, querida, ¿para qué trabajar? Somos herederos de familias riquísimas, basta invertir adecuadamente nuestras fortunas y nunca más necesitaremos preocuparnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—Estás bromeando, ¿verdad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;—¿Tú qué crees? —respondió el joven Sinn, sonriendo de forma seductora a su prometida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;Betsy no respondió, reclinó nuevamente la cabeza en el hombro de Maxwell, cerrando los ojos enseguida, para aprovechar mejor la música. Max sabía cuán importante era para ella volverse un auror como su hermano mayor, Aldebaran, ella ya le había hablado al respecto varias veces. Con seguridad Max sólo estaba bromeando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Georgia;"&gt;El joven Sinn besó a su novia en lo alto de su cabeza, sobre sus cabellos. Para él, Elizabeth era una obra de arte inacabada. Bella como pocas, tenía noble cuna y educación, pero desafortunadamente ella tenía la tendencia desagradable de tratar con igualdad a miembros de casta inferior, como los descendientes de muggles, sin hablar de esa historia irritante de querer trabajar. Pero, con el tiempo, él conseguiría amoldarla a su gusto. Y ahí sí, su futura esposa sería la perfecta compañera de alguien tan noble como el hijo menor de la casa de los Sinn.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-5184934999884516636?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/5184934999884516636/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=5184934999884516636' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5184934999884516636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/5184934999884516636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/07/bueno-por-fin-despus-de-tantos-das-sin.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-8361943644818778702</id><published>2007-07-06T14:47:00.000-07:00</published><updated>2007-07-06T14:53:29.807-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lamentamos muchísimo la tardanza, pero debido a problemas técnicos no podremos publicar otro post hasta dentro de dos semanas. Les rogamos paciencia y que no dejen de seguir nuestra historia. Cualquier duda, mándenos una lechuza. Saludos, Corina.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19213626-8361943644818778702?l=expresohogwarts2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/feeds/8361943644818778702/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19213626&amp;postID=8361943644818778702' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8361943644818778702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19213626/posts/default/8361943644818778702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresohogwarts2.blogspot.com/2007/07/lamentamos-muchsimo-la-tardanza-pero.html' title=''/><author><name>Corina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13672428812891402983</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19213626.post-4367448382173327576</id><published>2007-06-04T14:23:00.000-07:00</published><updated>2007-06-04T14:27:48.059-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;Mil perdones por la demora, pero aquí está otro post más de este primer capítulo. Espero que lo disfruten. Saludos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;La mayoría de los invitados circulaban por el enorme salón, pero Rigel y Kamus Ivory estaban sentados solos en una de las mejores mesas, especialmente reservada para los familiares más próximos de los Black-Thorne. Betelgeuse fue a charlar con algunos primos que no veía desde su casamiento con Stephan Ivory, mientras que Nott, que recién había llegado con Alrisca, insistió en llevar a su esposa a saludar a cada uno de los representantes de familias de sangre pura que estaban presentes en aquella fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;Rigel bajó la copa que bebía y miró a su hermano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—¿Te está gustando la fiesta, Kamus?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;El menor de los Ivory estaba recostado de manera displicente en la silla, tenía los brazos cruzados sobre el pecho y la acostumbrada expresión de seriedad en su rostro. Parecía nítidamente fastidiado, pero aún así era una figura bastante atrayente y blanco de varias miradas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—Preferiría estar en casa. Fue un desperdicio venir desde Moscú hasta aquí apenas para a una fiesta de compromiso, ya se han hecho varias de éstas todos los años dentro de nuestra familia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—Elizabeth es una de nuestras primas más próximas, sería un insulto a la tía Marguerite si dejáramos de venir —le reprendió Rigel en un tono de clara censura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;Kamus no demostró haberse preocupado lo más mínimo con las palabras de su hermano y se levantó entonces de su silla, con intención de abandonar la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—¿Adónde vas? —preguntó Rigel, sorprendido con aquella actitud nada cortés venida de Kamus.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—A los jardines.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;El joven Ivory se alejó sin decir más nada. Rigel posó la copa que aún sostenía sobre la mesa y permaneció observando a su hermano menor caminar de forma altiva entre los invitados, haciéndose el sordo ante los saludos que le eran dirigidos y no prestando ninguna atención a las sonrisas que las jóvenes solteras le dirigían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;—Su actitud es preocupante, ¿no crees?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 25.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:11;"  lang="ES-TRAD" &gt;Rigel volteó el rostro para el lado donde
